Varadero: al mal tiempo, buena playa

El viaje a Varadero fue una locura y hubo un montón de acontecimientos que se convirtieron en una cadena de sucesos raros, los cuales colaboraron para que fuera un viaje realmente estresante.

Una de las cuestiones que siempre tenemos en cuenta a la hora de reservar un vuelo es la hora del viaje y la cantidad de escalas. Habíamos contratado el paquete por una empresa turística cuyo vuelo tenía una escala corta, que no hacía falta bajar del avión y el vuelo era nocturno. Después de tanto pensarlo (había algunas cuestiones que no nos convencían) decidimos contratar el paquete.

El primer problema que surgió fue que nos empezaron a cambiar la hora de partida unas semanas antes de viajar. Teníamos un embarque previsto para las 22:00 horas pero se iba atrasando cada vez más. Cada alerta que nos llegaba a nuestros celulares iba dándonos un peor horario. Finalmente el avión terminó saliendo a las 5:30 de la mañana. Es un incordio ese horario para volar con pequeños. Los dormimos en casa lo más temprano posible y los despertamos a las 3:30 am para irnos al aeropuerto. Un trastorno!

En vuelo a Cuba
En vuelo a Cuba

Despegamos por Aerocubana y después de casi 10 horas aterrizamos en una escala prevista de 40 minutos, por lo que no bajamos del avión. De todas maneras la escala terminó siendo de más de una hora, encerrados en la cabina. Por supuesto que a los niños los dejamos caminar por cualquier lado.

Cualquier padre hubiera entrado en crisis con esta secuencia de errores, pero por suerte nos contuvo la familia del hermano de una amiga de toda la vida, que casualmente viajaban al lado nuestro (nos dimos cuenta en el embarque que nos tocaba el mismo avión). Son esas cosas del destino que no tienen demasiadas explicaciones. Así que ellos nos ayudaron a entretener a los peques e inclusive alzaron a upa a Luigi en más de una oportunidad.

Una vez que llegamos a La Habana con ya casi 12 horas de viaje, debíamos subirnos a un transfer que nos llevaba hasta Varadero. En Buenos Aires nos habían dicho que era un viaje en ruta de una hora aproximadamente, pero ni bien pusimos pie en suelo cubano, nos dijeron que se trataba de un viaje de entre 3 a 4 horas.

Me largué a llorar. Nos parecía un exceso tanto viaje para los niños, nos habían mentido con la información, nos habían cambiado de hora el vuelo, todo salía mal y de saberlo, no lo hubiéramos hecho nunca de esa manera. Llegamos finalmente al hotel casi para las 21:30 horas. El viaje había sido toda una Odisea, pero comenzaban nuestras vacaciones…

Sobre el alojamiento

Playa en familia
Playa en familia

Lo primero que nos dijeron los cubanos es que sus hoteles eran de menor categoría en relación con los resort de otras partes del caribe. Y así es. Lo que es un cinco estrellas en Cuba, quizás puede ser un 3 o 4 estrellas en México o Punta Cana. Nosotros elegimos la cadena Meliá y nos alojamos en el Meliá Península Varadero en donde también vivenciamos una serie de sucesos extraños.

Tiene una estructura abierta, grande y muy linda aunque haya cosas por mejorar y restaurar. La habitación era cómoda pero todos los días encontrábamos una cucaracha distinta. Es un momento horrible, sobre todo cuando pensamos que las cosas del bebé andan por ahí, ni decirles de mi fobia a la cucaracha.

Es algo feo de contar en un post como éste, pero no podemos dejar de decirles que vimos una cucaracha en el restaurante, en el sector de las pizzas, no queremos causar repulsión pero siempre tratamos de escribirles con toda la sinceridad posible. Nos hubiese encantado no tener que vivirlo. A unos conocidos les había pasado algo parecido unos años atrás, por lo que llegamos a la conclusión que evidentemente, es una zona en la que abundan las cucarachas.

En cuanto al bar, la espera para recibir los tragos era eterna y los mojitos no eran tan ricos como deberían ser.

Cabe destacar el trato del personal. Los mozos eran todos muy atentos, aunque siempre hay que darles propinas. El club kids era muy bueno y la atención de las chicas fue de diez. La piscina era grande y con juegos para niños pero no pudimos pisarla… quieren saber por qué?

El clima

En Varadero pareciera ser que siempre hace calor pero no es así o al menos no fue así cuando estuvimos nosotros. Fuimos en el mes de Enero, en pleno invierno cubano pero creyendo que nos encontraríamos con unos 27 grados por día. De los 9 días que estuvimos allí, 4 estuvieron soleados. Los demás hizo frío, con algo de lluvia y muy pero muy ventoso. Les aconsejamos ir en otro mes, aunque sea Febrero, que parece mejor opción.

Las playas

La playa de Varadero es la más linda que vimos hasta ahora. El color es perfecto. Es verdad que el clima no nos ayudó por lo que el agua estaba algo fresca. Además un día soleado y caluroso hubo invasión de medusas y estaba prohibido bañarse.

De todas formas no podemos dejar de ser objetivos y asumir que es una de las mejores playas del mundo, aunque no pudimos aprovechar porque no nos ayudó el pronóstico.

A tener en cuenta si planifican un viaje a Varadero…

Es mucho viaje para ir con niños y eso es preferible asumirlo a que les suceda algo similar a nosotros que nos fuimos enterando en el camino.

El clima es agradable pero eviten el invierno para esquivar los días fríos y lluviosos.

Tengan en cuenta que los alojamientos son de menor categoría en relación con otros países. Así que busquen en los foros los mejores lugares para alojarse.

A pesar de esos inconvenientes la pasamos bien. Coincidimos unos días con una familia amiga y pudimos divertirnos juntos durante 5 días.

Pero de todas formas, si nos consultan, no lo recomendamos como destino turístico para ir con niños tan chicos, al menos desde Argentina, ya que su vuelo es largo y complicado.

Cuba

Cuba era un viaje que teníamos ganas de hacer desde hacía mucho tiempo. El momento en que nos decidimos por emprender el viaje a ese país fue cuando Luigi tenía 9 meses y Joaco 4 años.
Fuimos en el mes de Enero, verano nuestro pero invierno cubano, y la verdad es que no nos han tocado lindos días, a excepción de tres o cuatro días cálidos con temperaturas de 30 grados aproximados, el resto de los días eran frescos, ventosos y lluviosos. Creímos que se trataba de una ola polar que se había instalado en el Norte, sin embargo; hablando con muchas personas que han ido en el mes de Enero, todas coincidían en que no les habían tocado buenos días.
Viajamos
Por aerocubana…el vuelo estaba previsto a la noche pero días previos se fue atrasando y terminamos embarcando 5,30am, pésimo horario para viajar con niños, sobre todo que se trataba de un vuelo de más de 8 horas. Tuvimos una pequeña escala lo que lo convertía aún más en un viaje muy largo y cuando aterrizamos nos enteramos que ir a Varadero (nuestra primera semana nos alojábamos allí) significaba 4 horas más de transfer. Realmente fue estresante, no tanto para los niños que se adaptaron a todo, sino porque no estaba en nuestros planes hacerlos viajar tanto tiempo y con tan malos horarios.
Allí entendí que cuando se estación la cosas de las manos, carcome un poco la culpa y la angustia cuando se viaja con niños. De todas formas, el viaje fue un éxito más.
En esta sección encontrarán las peripecias de nuestras vacaciones cubanas, los alojamientos que elegimos, las comidas, las excursiones, entre otras. Siempre centrándonos en Varadero y La Habana que han sido los dos destinos que elegimos conocer y disfrutar.

Paseo en auto antiguo

Recorrer La Habana con pequeños

Luego de nuestros días en Varadero, nos fuimos en micro hacia La Habana en un viaje de aproximadamente 4 horas. Estuvimos dos noches y tres días en la capital cubana. Llevamos el cochecito de hermanos y fue una excelente decisión porque nos facilitó mucho el paseo. El clima fue agradable e incluso, hizo calor

Playa en familia

Varadero: al mal tiempo, buena playa

El viaje a Varadero fue una locura y hubo un montón de acontecimientos que se convirtieron en una cadena de sucesos raros, los cuales colaboraron para que fuera un viaje realmente estresante. Una de las cuestiones que siempre tenemos en cuenta a la hora de reservar un vuelo es la hora del viaje y la cantidad de escalas. Habíamos contratado el paquete por una empresa turística cuyo vuelo tenía una escala corta, que no hacía falta bajar del avión y el vuelo era nocturno. Después de tanto pensarlo (había algunas cuestiones que no nos convencían) decidimos contratar el paquete.

Recorrer La Habana con pequeños

Luego de nuestros días en Varadero, nos fuimos en micro hacia La Habana en un viaje de aproximadamente 4 horas. Estuvimos dos noches y tres días en la capital cubana. Llevamos el cochecito de hermanos y fue una excelente decisión porque nos facilitó mucho el paseo. El clima fue agradable e incluso, hizo calor.

Hotel Iberostar
Hotel Iberostar

Nos alojamos en el hotel Iberostar Parque Central, ubicado en el parque central de La Habana. Cuenta con dos edificios, uno de estilo moderno y el otro clásico. Nos tocó en el segundo y realmente nos encantó, incluso nos gustó mucho más que el edificio moderno.

Tiene una atención de alta categoría, un lobby bar que parece de una película, un restaurante elegante y con muy buena gastronomía, habitaciones muy cómodas y una terraza con piscina y una vista perfecta de la ciudad. Recomendado por donde se lo mire.

Desde allí hicimos todos los recorridos. A continuación le contamos nuestros paseos por La Habana, ciudad que respira historia por cualquiera de sus rincones.

Recorrer La Habana con niños

-Tour nocturno:  La primera noche hicimos un tour nocturno, fue nuestro primer tour con pequeños y realmente no lo recomendamos. Los niños se ponen inquietos y uno queda relegado a los horarios de la excursión. Siempre es preferible hacer los trayectos por cuenta propia, porque si los chicos están cansados o aburridos uno tiene la libertad de poder cambiar de rumbo. Igualmente nuestros hijos se adaptaron muy bien pero es algo que hay que tener en cuenta a la hora de contratarlo.

Plaza de la Revolución
Plaza de la Revolución

– Museo de La Revolución: se trata de piezas y testimonios históricos de la Revolución Cubana del Siglo XX. Joaco se entretuvo con cada cañón que encontraba en el camino. A través del museo se accede al Granma Memorial en donde se encuentra exhibido el yate Granma, símbolo de la revolución. Además se exponen tanques, avionetas y armas que captan la atención de casi todos los niños.

– Tour en auto viejo: uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad es alquilar un auto viejo, de ser posible, descapotable (siempre que el sol no moleste); cuyo chofer se acomoda al itinerario propuesto por la familia que lo contrata. Está genial para hacer en familia porque además de la experiencia, se puede aprovechar para conocer muchas cosas y uno mismo va eligiendo el itinerario.

– Plaza de la Revolución: otra típica postal de Cuba es esta plaza pública en donde se ven las esculturas en relieve realizadas con la imagen de los revolucionarios Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Encuentro con amigos en La Habana
Encuentro con amigos en La Habana

– La cabaña del Che Guevara: es una de las casas en donde estuvo viviendo el Che, por algún tiempo. Es pequeña y se recorre rápidamente. Nos resultó muy cara la entrada para lo que ofrece, hay poco material relacionado íntimamente con el Che.

– Cristo de La Habana: es una enorme escultura realizada con mármol de Carrara que se emplazó en una colina en el poblado de Casa Blanca desde donde, además, se puede apreciar un mirador de toda la ciudad.

– La Bodeguita del Medio: es el famoso restaurante que congrega a miles de turistas todos los días porque supo ser elegido por famosos escritores e intelectuales como por ejemplo Ernest Hemingway. Nosotros cenamos allí porque el tour nocturno culminaba con la cena en este lugar. Es una típica postal de La Habana en el que la mayoría de los turistas se sacan fotos en la fachada, y eso está bien. El espacio por dentro es muy reducido e incómodo para ingresar con carros de niños y sillas de pequeños. Además la comida no nos gustó demasiado. Como toda atracción que cobra reputación, merece ser conocida pero no hace falta que consuman nada, bastan con pasar por la puerta.

Plaza San Francisco de Asís
Plaza San Francisco de Asís

– La ceremonia del cañonazo: en la fortaleza se realiza un desfile militar por las noches en donde a las 21:00 horas disparan un cañón dando por finalizada la ceremonia. Es un paseo muy lindo, en donde pueden encontrar puesto ambulantes con artesanías cuyos precios son accesibles comparando a otras zonas. Es entretenido para los chicos pero hay que tener en cuenta que algunos de los niños se asustaron con el ruido del cañón, sobre todo los bebés.

– Parque Central: es el epicentro de la ciudad. Allí pueden ver el Gran teatro de La Habana, el Museo de Bellas Artes, la estatua de José Martí, entre otros. Además los numerosos autos viejos y las carrozas que andan por el lugar le dan una impronta especial al corazón de la capital.

– Malecón habanero: tiene unos siete mil metros de un muro de cemento que es escenario de las playas de dicha ciudad. Nosotros pasamos con el auto descapotable que habíamos contratado. Hay seis carriles de avenidas.

– Plaza San Francisco de Asís: es una amplia y bonita plaza en donde se erige la Iglesia de San Francisco de Asís. Además se encuentra la Lonja del Comercio y  la Fuente de los Leones y; a su vez, está muy cerca del puerto. También pueden visitar la Plaza de La Catedral.

Plaza vieja
Plaza vieja

– Plaza vieja: situada en La Habana Vieja es una hermosa plaza que está muy bien cuidada. Rodeadas de edificios con una perfecta arquitectura y colores muy avivados. No pueden dejar de pasear con el carro de niños por este lugar.

– Legendarios del Guajirito Buena Vista Social Club: un día y contra todos los pronósticos, salimos de noche a ver el show de música cubana que contratamos directo desde el hotel. Por supuesto que no nos quedamos el show completo pero pudimos disfrutar al menos, un rato. Se puede cenar también allí pero nosotros comimos más temprano en el hotel, antes de salir, para que los pequeños no tuviesen hambre. Es una perfecta postal de la noche cubana.

Sobre las comidas….

Ya que hicimos mención el tema de las comidas cabe comentar que nos resultó un poco complicado elegir los alimentos para nuestros hijos. Los locales de comida al paso no nos daban la sensación de ser negocios demasiados limpios y eso nos generaba cierta desconfianza. La mayoría de nuestras comidas fueron en el restaurante del hotel y en un hermoso restaurante que lamentablemente, no recordamos el nombre, digo lamentablemente porque fue donde tomamos el más rico mojito en todas nuestras vacaciones. Perdón queridos lectores por no poder recordar este dato tan importante.

Cuba con niños? es posible!