Por qué viajar con hijos

Cuando uno planifica un viaje de vacaciones evalúa las diferentes alternativas posibles. Ellas dependen de variables que nos condicionan, como ser el destino, distancias, horas de viaje, idioma, de recorrer, de descanso, clima, temporada alta o baja, tiempo de estadía, precio, desplazamiento, comodidades de pago, etc.

El mayor condicionante que encuentro generalmente cuando cuento, a familiares o amigos, que me voy de vacaciones es otro: los niños. Parece ser que el único lugar admisible por la sociedad para viajar con niños es Orlando (Florida) y visitar sus parques.

El común de la gente no ve al turismo con niños como una buena idea. Y es habitual escuchar la pregunta “Cómo se te ocurre viajar ahí con los chicos? Qué ganas de sufrir!!! Ese viaje háganlo cuando los chicos son más grandes, y lo hacen solos, con tu pareja.”

Este consejo viene incluso de nuestros amigos más cercanos. No los critico, porque no voy a negar que a principios tenía mis miedos e inquietudes: cómo se van a comportar los chicos en el avión? cómo vamos a hacer para recorrer tal ciudad con los dos niños a cuestas?

Pero el camino se va haciendo al andar. Y luego de un tiempo, y varios viajes realizados, tengo la respuesta a la famosa pregunta “Cómo se te ocurre ir ahí con los chicos?”

En un mundo de inmediatez y apuro, pareciera ser que la propuesta de postergación no corresponde con el paradigma, parece obedecer a la comodidad propia de quien no quiere arriesgar. Y el que no arriesga no gana, al menos en este caso.

Viajar con mis hijos transforma el destino en un lugar absolutamente único e irrepetible, independiente de la estética y comodidades del lugar.

Cuando nacieron mis hijos, Joaco y Luigi, recuperé la capacidad de recordar momentos y lugares con la claridad que solamente tenía cuando era un niño.. Recuerdo los olores, sonidos y hasta incluso el clima de los diferentes momentos que fui compartiendo con ellos. Una percepción absolutamente ampliada de los eventos y lugares.

Si podemos complementar esta percepción con la oportunidad de viajar a un lugar que para nosotros sea nuevo, el turismo se potencia.

No podré jamás olvidar la ciudad de Pisa (Italia), con mis niños jugando en el parque donde se encuentra la famosa Torre inclinada. La postal cambia rotundamente. No importa si ese día estaba gris o había sol. No es solo la foto de recuerdo de donde estuvimos. Es una foto absolutamente cargada de nostalgia de un lugar al que no podré volver sin recordar el momento vivido. Volveré a Pisa, pero la sensación nunca será la misma. Dicha nostalgia no requiere de mucho tiempo. Funciona desde que el avión aterriza de nuevo en nuestro país. Es inmediato.

Así como Pisa, tengo recuerdos hermosos de lugares cuyas postales nunca podrán ser igualadas. Lugares que quizás no cuenten con sitios turísticos tan famosos o renombrados, suelen ser parte de esta postal mágica con hijos.

Recuerdo una plaza en Winchester (Inglaterra); tomar una sopa en un pequeño bar en las calles de Ávila (España); mirar barcos pasar por el Gran Canal desde la habitación del hotel de Venecia (Italia): admirar la caída del sol en la playa de Naples (USA). Situaciones simples en lugares únicos compartidas con nuestros niños, accionan el disparador de esta cámara fotográfica mágica que llevamos dentro nuestro.

Recuerdos imborrables. Sonidos y aromas en el aire que uno rememora de forma constante. Fácil sonreír y hasta emocionarse con recuerdos de esos viajes.

Entonces hoy me pregunto: Cómo hago para viajar sin mis hijos? Quiero volver a lugares que conozco y repetir el viaje con ellos.

Claro está que viajar con hijos pequeños nos incomoda en varios momentos. Desde la preparación hasta el regreso al hogar. Se deben prevenir toda clase de eventualidades. Sin embargo cuando uno inicia cada viaje, va perdiendo ese temor a no pasarla bien.

Es muy común ver las caras de las personas aterradas en las filas de embarque de los vuelos, cuando nos cruzan con los niños. La gente piensa que los niños llorarán todo el viaje. No obstante, es raro ver niños llorando todo el vuelo o a toda hora. Es más común encontrarse con personas que roncan fuerte o tienen mal olor. Pero los niños gozan de mala fama y no tienen muchos defensores públicos.

El consejo es: tomemos el riesgo, aprovechemos el momento mientras nuestros niños tengan la edad de acompañarnos sin mayores objeciones y disfrutemos los destinos turísticos con esta percepción ampliada de sentidos. Son vacaciones para el alma. No hay después para estos viajes.

Berchy.

Tips para sacar pasaje en avión

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta a la hora de sacar un pasaje es…NO APURARSE!

Contrariamente a lo que se cree, esto de pensar que si se compra un vuelo con mucha antelación los precios son más baratos, no siempre es así. La idea que el boleto sube a medida que se acerca la fecha, es errónea. Por lo general los precios varían y no siempre tienen demasiadas explicaciones ni razón de ser, mundo capital en el que gobierna la ley de oferta y demanda o vaya uno a saber qué.

Por otra parte sucede algo similar con el tema de las escalas. Siempre se asocia la idea que los pasajes con vuelo directo son más caros que con escala, y esto no siempre es así, de hecho, muchas veces es todo lo contrario.

Con la variable de buscadores que se

ofrecen en la web el trabajo es cada vez más sencillo, pero si quieren conseguir el mejor precio, deben hacer una ardua tarea.

Una vez definido el destino y la fecha aproximada, comienza la comparación de precios. Solemos usar el buscador de Google para las ofertas de vuelos y lo recomendamos absolutamente.

El buscador ya hace la tarea de comparar precios, inclusive nos muestra fechas alternativas para saber qué día nos conviene viajar.

Habitualmente me tomo el trabajo de ingresar diariamente cuando estamos en busca de algún pasaje, al menos dos veces al día en diferentes horarios. La oferta cambia permanentemente y el mismo vuelo varía notablemente de precio según el día.

Parece complicado pero no lo es porque este buscador hace todo el trabajo en sí mismo, por lo tanto ingresar al sitio no lleva más de cinco minutos. A su vez, muestra un estimativo de los valores de los pasajes como para tener una referencia. También ofrece la posibilidad de comparar el valor unos días antes o días después, elegir una franja horaria, reducir el número de escalas, optar de acuerdo a la necesidad de equipaje, entre otros.

Luego de varios momentos de búsqueda cuando sale la oferta y ya estamos dispuestos a comprarlo, damos ok al link correspondiente que nos lleva directamente a la página de la aerolínea en cuestión. Desde allí se sigue los pasos necesarios para efectuar la compra de pasajes.

Si no se dejan llevar por la ansiedad a veces se consiguen mejores valores más cerca de la fecha.

Una vez comprado el ticket luego procedemos a la asignación de asientos y a preparar el próximo viaje que ya tenemos a vista.

Buzios

Hola! Somos @viajandoconninos_ y nos encantó la idea de contarles alguna de nuestras experiencias, compartiéndola a través del blog del @viajandoconhijos.

La primera vez que íbamos a viajar en avión con Cata teníamos varios miedos: al dolor de oídos, a las turbulencias, a bancarse estar encerrada en un mismo espacio por varias horas, etc, etc, etc.

La idea final era viajar a Europa con ella ya de dos años, pero queríamos hacer una prueba piloto para que la primera experiencia no fueran por lo menos 13 horas de vuelo sin saber más o menos cómo podría reaccionar.

Así que pusimos en marcha los preparativos para nuestro viaje a Buzios, Brasil, allá por el 2017.

Lo primero que hicimos fue pedirle a la pediatra de Cata recomendaciones o cuidados que teníamos que tener, y todo lo que nos dijo funcionó: el avión hace el mismo efecto que la amortiguación del auto, los duerme! Al momento del despegue y el aterrizaje, denle mamadera o chupete (o teta si aún toman) ya que necesitan la succión para evitar el dolor de oídos

Lo segundo fue comprar un cochecito de los llamados paragüitas. Cuando empezamos la búsqueda, encontramos el ideal para nosotros: el GB Pock It.

Lo que tiene de positivo es que se pliega tanto que además de ser súper liviano, cabe en la cabina del avión, por lo que no es necesario despacharlo. Encontrábamos en eso una dificultad ya que podría demorar en salir el equipaje, extraviarse, tener una escala o mucho recorrido hasta llegar a las cintas.

Además, se puede guardar en una mochila así que era ideal para llegar a la playa caminando, guardarlo y tirarnos a tomar sol.

Como papás primerizos, armamos un mega botiquín con todo lo que pudiésemos llegar a necesitar y revisamos el tema vacunas. Es importante conocer cuáles se precisan en el lugar de destino.

Con todo cubierto, tomamos nuestro primer vuelo los tres juntos y fue súper fácil de llevar. El tema estuvo cuando después de esas horitas de viaje aún faltaban 3 más en micro!

Habíamos solicitado al transfer que nos iría a buscar a Río de Janeiro que nos dieran en el micro una butaca para ella, pero por un error no la hubo, así que tuvo que viajar a upa nuestro.

La primera parte del viaje la pasamos sin problemas. A la mitad del recorrido, hicimos una parada para ir al baño y almorzar los que quisieran. Preocupados porque salimos muy temprano en la mañana y ya habían pasado varias horas sin que Cata tomara más que leche, le insistimos para almorzar, tanto que subimos con el postre al micro para que lo comiera todo. ERROR!!! A los pocos minutos, ya sin sueño por todo lo que había dormido en el avión y en lo que iba de recorrido en ruta, empezó a pasar de upa de uno a upa del otro, sin dejar de moverse. El combo comida abundante + rutas con muchas curvas + la manera de manejar del chofer dio un resultado que no queríamos. Después de vomitar(nos), la cambiamos como pudimos en el micro y a los pocos minutos oootraa vez.

Por suerte sólo quedó en anécdota y aprendizaje para los próximos viajes por tierra.

Elegimos un hotel que tenía un club de playa, con servicio de sombrillas, toallas, vestuarios, restaurant y hasta un espacio con juegos para los más chiquitos, en la playa João Fernandes.

Todo muy lindo pero hay que correr atrás de una nena que ya camina y quiere experimentar con todo lo que encuentra jajaja

Cómo no era temporada alta, la playa estaba prácticamente para nosotros solos, no había un  calor que no te dejaba respirar así que pudimos disfrutar de unos días hermosos en Buzios, con siestitas a la sombra incluidas.

Después del episodio del micro, nosotros nos animamos a ir hasta Arraial do Cabo en barco (quedará para la próxima porque dicen que es espectacular!!!), pero sí recorrimos algunas playas a pie y fuimos a otra en un remis.

Por las noches, si no nos ganaba el cansancio, paseábamos por el pintoresco centro de la ciudad, con sus calles de piedra.

Al ser un destino familiar, Buzios es un muy buen lugar para ir con chicos y disfrutar de unas vacaciones relajadas en la playa.

Gracias por leer nuestra experiencia y anímense a viajar en familia!

Agradecemos a Yanina de @viajandoconninos_ contarnos su experiencia de viaje a Buzios.

Colonia del Sacramento

Colonia es una ciudad de Uruguay que mira al Río de La Plata por lo que posee hermosas playas. Su casco histórico es su sello especial y fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Tiene calles adoquinadas, casas antiguas, un faro del Siglo XIX y una historia colonial escondida en sus paredes. La presencia lusitana se percibe en algunos de sus museos como así también el pasado colonial.

Hay excursiones que se hacen en el día que salen desde Buenos Aires. Lo cierto es que poder alojarse una noche en este rincón uruguayo, vale más que la pena.

En este artículo les contamos nuestras experiencias de alojamiento, gastronomía y paseos que hicimos tanto de novios como de padres.

Cómo llegar?

Se puede llegar en auto según las rutas. Desde Buenos Aires se hace un viaje muy largo. Cuando fuimos con Joaco lo hicimos desde Santa Ana, así que estábamos muy cerquita.

En otras ocasiones, aún no siendo padres tomamos el Buquebus. Esta empresa ofrece un viaje lento que dura 3 horas en un barco, que es muy lindo de hacer como parte del paseo. Pero también está el barco rápido que llega a Colonia en poco menos de una hora. Hay una diferencia de precios indudablemente. Si van por un día solo, siempre les conviene hacer el barco rápido. También pueden llevar el vehículo pero se abona por el mismo, y el precio es similar al de un pasaje más. Toda la info con horarios y precios la pueden encontrar de forma detallada en la página de Buquebus.

Dónde alojarse

Sin dudas recomendamos hacerlo lo más cerca del casco histórico así pueden hacer todo caminando y pueden prescindir del vehículo. Les hacemos un breve resumen de los alojamientos que nosotros experimentamos en carne propia.

– Posada Del Río: es un hotel sencillo, de dos estrellas, agradable y pintoresco. Ubicado a 100 metros del casco histórico, sus habitaciones dan a un patio interno y posee una terraza con vistas al Río de la Plata. Es un buen albergue en relación precio-calidad. No posee desayuno, éste tiene un costo adicional y lo ofrecen en otro hostal cercano.

– Posada del Gobernador: nuestro preferido de todos los que conocimos. Es un hotel 3 estrellas que permite transportarse en el tiempo, se encuentra en el corazón del casco antiguo. Las habitaciones están condicionadas de época y cuenta además con jardín, piscina, terraza, solárium y sala de té. Nuestro cuarto tenía dos amplios ventanales con vistas a la plaza de Armas.

– Raddison: es un hotel de 4 estrellas emplazada al lado Del Río por lo que las habitaciones ofrecen vistas hermosas. Es moderno y está bien ubicado en relación al casco histórico. Tiene una piscina sin fin y jacuzzis que dan la sensación de estar inmersos en el río. También tiene restaurante en donde se come muy bien. Nosotros tuvimos un percance con unos toallas y batas. Enseguida el gerente se puso a disposición nuestra y nos brindó una atención insuperable. Muy buen servicio.

Dónde comer

Colonia

A continuación les mencionamos los restaurantes que hemos probado y recomendamos ir:

  • Cocina de Autor
  • La Bodeguita
  • Mesón de la Plaza
  • El Drugstore
  • La Bohemia
  • Pulpería de los Faroles
  • y el restaurante del Club Yachting Colonia

Paseos

Hay muchos museos para visitar, si están interesados en conocerlos pueden averiguar el tema de la entrada porque suele haber promociones de acceso a los museos si compran varias entradas. Nosotros los hicimos todos!!!! También conocimos su teatro disfrutando de una obra teatral que aprovechamos para ver (en ese caso fue sin hijos).

La muralla, el puente y el faro son símbolos de la ciudadela, imposible no pasar por allí. Además de la Plaza de Armas y la Basílica del Santísimo Sacramento.

Por otra parte las playas son hermosas y brindan espectáculos a la hora del ocaso. Contemplarlos es un imperdible.

Un poco más alejado está la Plaza de Toros. Vayan!!!! Es un buen lugar para visitar, impactante. Y ya que andan por allí visiten el Museo de los naufragios y tesoros que es ideal para recorrer en familia.

Caminar por el muelle y tomar fotos es otra salida que no pueden evitar hacer. Si los niños no van en carrito, no los suelten de la mano para evitar accidentes.

También hay un centro comercial importante por si prefieren otro tipo de paseo o les toca algún día de lluvia.

A tener en cuenta

El casco tiene calles de adoquines y empedrados lo que puede dificultar en algunos momentos el traslado del cochecito del bebé, pero nada que sea un impedimento importante. Solamente es necesario tener esta info para que sumen la alternativa de la mochila de porteo para algunas ocasiones.

En la ciudad alquilan carros de golf para poder trasladarse en Colonia. Los hay a nafta y eléctricos y se pueden alquilar por horas. Nunca hemos probado esa experiencia, siempre hicimos todo caminando o en taxi.

Si van en invierno, es una zona donde suele haber viento, por lo tanto el frío se siente más. No recomendamos ir en esta estación con pequeños porque van a estar limitados para hacer muchas cosas.

En verano hace mucho calor así que la playa se convierte en una mejor opción. Sin dudas recomendamos la primavera, así pueden disfrutar también de las noches caminando por las calles iluminadas tenuemente de faroles y lámparas de época. Además, es un lugar seguro, sobre todo la zona del Casco antiguo.

El Ensueño, Uruguay: un destino diferente

El verano en el que Joaco tenía 1 año y 9 meses, nos fuimos una semana de vacaciones a Uruguay. Pero lejos de querer ir a los típicos lugares elegidos por los argentinos, preferimos optar por un rincón oriental que aún no está explotado turísticamente.

Santa Ana

Es una localidad balnearia muy cerca de Colonia, exactamente a 2 kilómetros de la misma. La distancia en relación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es de 500 km por lo que lleva un viaje en auto de 6 horas. Y así fue como lo hicimos, parando un ratito a descansar en Gualeguaychú.

Santa Ana tiene playas de río que son espectaculares. Todos los balnearios miran al Río de La Plata, el agua dulce es súper calma e ideal para los niños porque se pueden meter metros y metros que el agua no es profunda en lo absoluto, así que ellos pueden bañarse sin problema. Además son playas de arena blanca y la temperatura del agua es cálida.

No hay grandes infraestructuras en las playas por lo que les recomendamos que lleven sombrillas, sillas, agua y comida, conservadora y todo lo que crean que puedan llegar a necesitar porque no hay donde abastecerse.

Lo mismo sucede en el resto de Santa Ana… no hay muchas ofertas gastronómicas. La verdad es que es un lugar que se caracteriza por la austeridad. Si buscan un plan de vacaciones gasolero, puede ser una muy buena alternativa que se combina con unas preciosas playas de río. Es una zona propicia para el descanso en familia. La tranquilidad y la naturaleza son dos premisas básicas de este lugar.

El Ensueño

Dentro de Santa Ana se encuentra la playa El Ensueño. Fue el punto donde decidimos alojarnos. La playa es muy linda, amplia y de arena blanca.

Reservamos en un complejo de cabañas llamadas El Ensueño que tuvo muchos puntos a favor y algunos en contra. La atención de la señora que estaba a cargo de las cabañas fue excepcional y el espacio en donde está emplazado el complejo es divino. En pleno bosque. Rodeado de árboles y mucha naturaleza. Así todo había cosas para mejorar como la limpieza, unas goteras del techo y los mosquiteros porque encontramos bastantes bichos dentro de la cabaña. De todas formas, supimos disfrutar un montón de la estadía y Joaco aprovechó para jugar en el jardín de la vivienda.

Cuando fuimos estaban armando nuevos complejos de cabañas que calculamos que hoy en día ya estarán listos. La oferta en alojamiento está creciendo día a día en este lugar. La otra alternativa son las inmobiliarias de la zona, que ofrecen casas de veraneo para alquiler de familias y a su vez, suelen resultar más económicas.

Todas las comidas las hicimos en el apart, salvo un mediodía que fuimos a almorzar a la ciudad de Colonia. Siempre comprábamos las provisiones en el mercadito.

El clima muy agradable. Fuimos para fines de Enero y nos tocó una semana genial.

Granja Arenas

Finalmente le recomendamos un paseo que hicimos mientras estuvimos alojados en El Ensueño. Granja Arenas es un museo que se encuentra camino a Colonia de Sacramento y que resulta atractivo para ir en familia. En principio se pueden comprar embutidos, quesos y mermeladas si están tentados en hacerlo. También venden alfajores y productos regionales a buen precio.

Por otra parte, ofrece la mayor colección de lápices del mundo entero. También hay muchas otras colecciones de objetos variados como por ejemplo frascos de perfumes. Uno puede ser partícipe de las muestras y llevar objetos para colaborar con dichas colecciones. Luego de este viaje guardamos muchos frascos de perfumes para llevar, pero no hemos vuelto aún.

En este campo se puede almorzar en su restaurante que ofrece comida casera y a buen precio.

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Sin dudas si eligen Santa Ana como lugar de veraneo, pueden ir a pasear en varias oportunidades la ciudad de Colonia de Sacramento.

Si buscan más información tenemos un post dedicado a esta hermosa ciudad que tanto nos gusta.

Cariló… una escapadita al mar

La costa argentina siempre es una opción para quienes vivimos en dicho país. Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se llega en un viaje de 4 horas en auto aproximadamente. Es la primera alternativa que se les cruza a la mayoría de los padres a la hora de planificar la primera vacación con un pequeño.

Así al menos lo hicimos nosotros, nos fuimos una semana a la costa en el mes de Septiembre, Joaco tenía tan sólo 5 meses. Si bien hay un montón de alternativas para elegir, muchas veces solemos optar a Cariló y en este post les contamos qué hacer si andan por allí…

Cariló

Siempre es nuestro preferido porque combina la playa con el bosque y eso le da un encanto tan especial que lo hace distinto a cualquier otro balneario. Pertenece al partido de Pinamar y se caracteriza por sus calles de tierras cuyos nombres pertenecen a aves o a flores y que están rodeadas de grandes pinos y árboles.

Sus balnearios son Cozumel, Hemingway (al que siempre vamos), Parador Neruda y Divisadero.

Cariló se convierte en un paseo elegido los días nublados por todos los turistas que andan cerca de allí, es que su centro es hermoso y tiene un encanto particular. A pesar de todo lo lindo que tiene, hay que aclarar que pasear por Cariló con el carro de bebés es prácticamente imposible porque en sus calles hay tierra y arena. De todas formas no se desanimen, pueden usar mochila de porteo, aunque la verdad es que siempre llevamos el cochecito aún siendo toda una odisea su traslado.

Paseos:

Hay muchos paseos bonitos y pintorescos. Con Joaco jugamos a buscar todos los duendes posibles porque siempre se puede encontrar uno en algún local, uno de ellos es el Paseo la Aldea.

También hay un centro comercial en el que se encuentran muchas marcas de ropa reconocidas, tengan en cuenta que no todos los locales están abierto días de semana, fuera de temporada. En el centro hay un lugar con videojuegos para los niños, karting y un trencito que les encanta!

Conocer el Golf Club debe estar en la lista de salidas. Como así también caminar por el bosque o dar una vuelta en auto mirando las mansiones típicas del lugar. Cabe aclarar que Cariló es un lugar de gran poder adquisitivo y generalmente tiene precios más elevados que en el resto de la costa argentina.

Para la provisiones en el mercado de Cariló encuentran todo lo necesario, sobre todo si llueve ya que la salida en dicha localidad puede ser complicada porque muchas calles suelen estar anegadas. Tienen un supermercado de conocida cadena saliendo sobre la ruta.

En cuanto a la atención médica hay una salita muy pequeña para salir del paso, pero en Pinamar hay hospital en caso de necesitar una mayor atención sanitaria.

Algunas opciones para comer: nuestra lista de preferidos

A Mano: es uno de los preferidos por los propietarios de Cariló, suele requerir reservas por la alta demanda. Se come rico y su comida es casera.

La Ventola: es el más pintoresco ya que simula ser un barco. Se destaca por su ambientación pero no siempre está abierto.

Bar de tapas: es nuestro PREFERIDO!!!! Vamos siempre que podemos. Está abierto todos los días del año, te atienden súper bien y las tapas son riquísimas. El lugar es muy acogedor.

Tante: es el clásico de Cariló y dicen que es parada obligatoria para merendar.

Josefa: es un restaurante especializado en pastas. Agradable ambientación.

La Pulpería: si quieren comer carne, no duden en elegir este lugar.

Cozumel: si quieren almorzar con vista al mar, este parador de playa vende muy ricos mariscos.

Opciones para alojarse:

Cariló con niños
Cariló con niños

Hay muchas casas grandes y hermosas en el bosque que están destinadas para alquiler temporario, sus precios son elevados, sobre todo en temporada alta.

La siguiente alternativa son los apart hotel o cabañas muy típicos de esta zona. Se abonan por día y tienen servicios similares a los de un hotel, algunos de ellos cuentan con spa y piscinas climatizadas.

Finalmente hay hoteles como por ejemplo el Marcin que sin dudas es un excelente lugar para hospedarse con niños. Tiene piscina climatizada externa e interna, gran restaurante y desayunador con vista al mar y un sector de juegos para chicos que es muy entretenido.

Para aquellos que no se alojen en Cariló no duden en visitarlo si andan cerca. Pueden ir un día nublado a merendar, como hace la mayoría de las personas o pueden ir un día soleado a disfrutar de sus playas.

Viajar en crucero con niños

Hola! Soy Dara Rubio: arquitecta, madre de familia y entusiasta viajera desde que tengo memoria. Vivo en Lima – Perú, y llevo el blog @uncuentovolando, álbum virtual donde escribo, reflexiono, y comparto lo que más me inspira.

El año pasado salimos de crucero por primera vez y la experiencia fue reveladora. Aquí se las cuento.

LA IDEA DE UN CRUCERO

Primero precisar que nunca se había presentado una oportunidad real -tampoco la había buscado- pues veía los cruceros como un tipo de viaje con una dinámica totalmente diferente a la usual y además muy lejana; Lima dista mucho de ser una ciudad portuaria altamente transitada como son, por ejemplo, Barcelona o Miami.  Me daba curiosidad, pero también sabía vagamente de qué se trataba y no era precisamente el tipo de viaje que me llamara la atención.

Me preparé mentalmente para la experiencia (bah – pensé-, no puede ser tan malo, finalmente es un paseo) y ya culminada me ha permitido desmenuzarla y trasladarla a un par de apuntes interesantes, como:

  • Se asocia mucho la idea de crucero con glamour y lujos, pero no es necesariamente así. De entrada, lo primero que debes saber es que hay dos variables que dependerán directamente de la compañía, modelo del barco y duración del viaje que tomes: instalaciones y comida. La calidad de éstas es proporcional a la duración del viaje. Si tienes esto claro creo que es más fácil enfrentarse a la dinámica de la que –necesariamente- serás parte los siguientes 3, 5,9 o 15 días.
  • Ir en crucero tiene –ahora lo sé- muchos beneficios, pero la verdad es que dependerán de que tan comprometido estés tu a tomarlos. Ahora veo que es un tipo de viaje que para sacarle real provecho requiere mucha atención y una actitud muy activa.

Dicho esto, hice una lista (amo las listas ;)) de las cosas buenas y los retos que se me presentaron al ser, en la práctica, una modalidad totalmente nueva y desconocida. Si nunca has ido de crucero y piensas que puede/no puede gustarte, tal vez esto te ayude:

COSAS BUENAS

Visitas varios sitios en un solo trayecto. Si. Digamos que es un buen medio para llegar a lugares que de otra manera serían muy difíciles de acceder o requerirían mayor planificación y dinero. En general hablamos de islas y fiordos: lugares donde sólo entran barcos o varios puntos cercanos con una gran masa de agua en común.

-Es una buena alternativa de paseo para familias –diría yo- de 5 o más miembros, sobre todo si hay mucha diferencia de edad entre ellos. En nuestro caso éramos 4 adultos, dos de ellos mayores (60+) y una niña pequeña. Esto porque la respuesta ante variables como clima/calor, cansancio, hambre y entretenimiento suelen ser muy diferentes, y el barco está preparado para todos los casos.

Llegas a hablar con tus acompañantes. En los barcos no hay internet, y si compras el servicio la señal suele ser muy, muy mala. La consecuencia directa es que, al estar en un espacio confinado (inmenso, pero confinado al fin) no queda de otra más que hablar con las personas con las que fuiste. Suena gracioso pero en estos tiempos de constante distracción tecnológica un espacio así es un regalo. Las sobremesas son larguísimas –no hay apuros-, las conversaciones más profundas. Es realmente un espacio para compartir.

👉EL PLUS: Dormir en el mismo cuarto con mi hermana después de 10 años fue como regresar en el tiempo (pero mejor, claro! 🌟).

-Es un espacio para pensar. Te obliga a hacer una pausa, resetear. El viaje se convierte en un estado de reflexión, pues estás, literalmente, en una burbuja metálica por unos días.

-El mar abierto. Sentirse en la mitad de la nada resultó ser una experiencia única y ciertamente la más especial.

LOS RETOS

Lo más difícil para mí tuvo que ver con el concepto “tiempo” y el hecho de que hay que estar muy pendiente del reloj en cada momento. Sin embargo encontré soluciones y aquí van:

-Seguir una estructura fija. Eso de ser un alma libre a la hora de viajar choca como un tren cuando tienes que seguir instrucciones y horarios 24/7. Así que si pensabas que un crucero era puro glamour y habría un hermoso moreno abanicándote con una hoja de palma mientras comías exquisiteces, pues no.  Cada cosa tiene su hora; las comidas son ilimitadas en el buffet, sí, pero a ciertas horas. Si te perdiste el momento por contemplar el cielo azul, solo habrá comida rápida y (¡lo siento!) bastante mala.

Que hacer:

Familiarizarse cuanto antes con la dinámica y los espacios del barco. Saber dónde están los restaurantes, los horarios que manejan y las opciones que ofrecen. Me hubiera servido mucho saber estos datos el primer día, cuando me perdí entre los interminables pasillos y con un hambre mortal tuve que esperar al siguiente turno.

[TIP: Lleva algo de comer y ropa para cambiarte en el equipaje de mano. Las maletas te las dejan en la puerta del cuarto pero pueden demorarse varias horas.]

-Conocer muy poco. Las paradas en cada puerto son relativamente cortas, con lo cual las visitas suelen ser muy superficiales. Esto sumado a que el barco llega a un entorno producido especialmente para el turista: tiendas de suvenires, restaurantes o bares al paso, personajes disfrazados para ganarse unas monedas, etc. La consecuencia de esto es que finalmente se “visitan” sitios que terminan no siendo reales y los precios suelen ser muy elevados.

Que hacer:

“Hacer la tarea”, que no es otra cosa que investigar previo al viaje. Saber de antemano cuales son los puntos a los que se quisiera ir en cada destino, cómo es el sistema de transporte y, cuánto cuesta trasladarse en cada lugar si fuera necesario. También sirve el ser extra eficiente y aprovechar al máximo el tiempo fuera del barco. Muchas veces implica levantarse muy temprano para poder desembarcar rápido y preparar un itinerario práctico en cada destino. Empacar ligero. Llevar dinero para eventualidades.

-Asumir que durante los días que dure la travesía perderás casi por completo lo que yo más valoro a la hora de viajar: la libertad de decidir. Claro que hay personas que consideran éste el ideal de vacaciones, sin embargo yo no estoy tan segura de que un crucero garantice descanso y otras virtudes sin tener un grado de compromiso que puede resultar siendo, paradójicamente, agotador.

Que hacer:

Relajarse. Saber ceder. Tomar lo bueno.

El sistema de un crucero está diseñado para un turismo rápido y una alta rotación de gente, con lo cual lo más sabio es, antes de partir, hacerse la idea de que convivirás con muchísimas personas, harás largas colas y te perderás en el barco, pero que también tendrás momentos muy bonitos en familia. Finalmente, es una experiencia más, y esas son siempre bienvenidas!

Ahora, en el caso concreto de MI crucero:

Punto de partida: MIAMI / Duración: 3 días

Primera parada: KEY WEST

Tiempo de visita: 5 horas.

Llegando a las 7 am al puerto no tuvimos de otra más que “madrugar” (entre comillas porque yo por mi hija “madrugo” todos los días, pero coordinar con más personas a veces es un poco difícil).

Caminamos con mucho calor por la avenida principal hasta llegar al “Southernmost Point”, tratamos de tomarnos una foto (muchísima gente), y lo siguiente fue entrar a un restaurante a tomar algo e inmediatamente pisar la playa y meternos al mar (es aquí donde los intereses de cada persona varían, algunos prefieren ir de compras, otros tomar una cerveza… si hay sol, calor y playa, yo no lo pienso más).

Estuvimos un rato y luego regresar caminando por donde vinimos (para no perdernos), un poco apuradas por la hora, hasta embarcar nuevamente.

Key West es una ciudad muy bonita y pintoresca, tiene una arquitectura muy sencilla pero también algunos palacetes que me hicieron recordar mucho a La Habana y, a pesar de ser relativamente reciente, tiene mucha historia. Valdría la pena entrar a algunas de las casas emblemáticas y museos, disfrutar los bares y la loca y bohemia vida nocturna. Ahora, estoy segura de que la playa a la que fuimos es la más fea de Key West, pero no dio tiempo para más. ¡Volveremos Hemingway!

Segunda parada: COZUMEL

Tiempo de visita: 8 horas.

Llegar al medio día a este puerto nos dio tiempo para organizarnos un poco mejor, sin embargo yo estaba tensa porque a pesar de haber investigado no sabía bien cómo proceder.  El puerto está diseñado para que el turista desembarque y tenga una “experiencia mexicana” en pocos metros cuadrados: tiendas, bares, tequila, shows callejeros… hasta el mismísimo Quetzalcoatl te ofrecía foto por billetes. Claramente no era lo que tenía en mente (hui lo más rápido que pude), así que lo que hice fue acercarme al módulo de información al turista y explicarle mi caso a la amable señorita para que me recomiende algún lugar para estar tranquila con mi hermana y mi hija de 2 años.

Los taxis están todos registrados y los precios (bastante altos) regulados de acuerdo al destino, entonces no fue difícil encontrar uno que nos lleve a un restaurante en la playa para pasar las horas. Confieso que el hecho de hablar el idioma y venir de un país en el que todo se negocia (y donde hay que tener siempre cuidado, lamentablemente) me dio confianza para esta pequeña “excursión”. Además, la ayuda de mi hermana en temas logísticos con mi hija fue fundamental. Probablemente si estos dos aspectos hubieran sido distintos hubiera paseado un poco por el puerto y luego regresado al barco sin profundizar en la experiencia.

Cozumel es una isla del caribe mexicano famosísima por ser uno de los mejores destinos para practicar snorkel y admirar la naturaleza en estado puro. Lo increíble (y doloroso en cierta forma) es cómo una de las caras de la isla (a donde llega el barco, evidentemente) se ha diseñado y acomodado para absorber al turista, dejándole poca o nula opción de salirse del circuito. La costa es maravillosa pero está atiborrada de restaurantes con música, chiringuitos, sombrillas, lanchas, jet-skies, juegos de agua y personajes que intentan vendértelo todo.  Bastante agobiante. Hay playas lindas al otro lado también, pero las carreteras son malas e inhóspitas y por ende, mucho menos transitadas y probables para un turista de crucero.

DIA EN ALTAMAR

 El tercer día transcurrió en altamar y la verdad que fue un alivio para mí, ya que no había que pensar en horas de salida y regreso. Fue aquí que sencillamente disfrutamos de estar juntos y compartir.

Viajar en crucero ha sido, de todas formas, interesante. ¿Lo volvería a hacer? Depende.

Así que si después de leer todo esto todavía tienes dudas, creo que la pregunta sobre la mesa es:

¿Cuál es el objetivo del viaje? Ahí sabrás la respuesta.

Gracias chicos de @viajandoconhijos por el espacio para compartir esta experiencia, espero sea útil para otras familias. ¡Nos vemos en @uncuentovolando!

 

Agradecemos a Dara Rubio de “Un cuento volando”por contarnos su experiencia de viajar en crucero con niños.

Museos en Buenos Aires – Parte 2

Siguiendo con las lista de museos que hemos visitado con los niños, a continuación les contamos la experiencia en los siguientes lugares:

MACBA
MACBA

– Macba: es el museo de arte contemporáneo de Buenos Aires y hemos ido varias veces antes que naciera Joaco y volvimos a ir con él. Siempre exponen obras de artistas contemporáneos que valen la pena disfrutar. Allí conocimos la exposición de los chilenos Cociña y León que nos encantó. Siempre hay obras de vanguardia y el recinto se recorre fácilmente con el carro de niños. Está abierto de 11:00 a 19:00 horas y el valor actual de la entrada es de $140 salvo los miércoles que se reduce a la mitad.

– Mamba: al lado del Macba se encuentra el museo de arte moderno de Buenos Aires en donde se exhiben obras de artistas modernos a nivel nacional e internacional. Su horario es de 11:00 a 19:00 horas con excepción de sábados y domingos que cierra una hora más tarde. Suelen brindar programas educativos y culturales destinadas a los más pequeños. Recomendamos por este motivo, mirar previamente la agenda cultural del museo.

– Ara presidente Sarmiento: esta fragata es un museo súper atractivo para los niños porque se pueden recorrer diferentes salas como así también conocer la cocina, la cubierta, la sala de máquinas y los camarotes de la embarcación. También se muestran armas y mapas que han sido utilizados en los viajes del Ara Sarmiento, el cual tiene ya más de 100 años y casi 40 viajes realizados. No vayan con lluvia porque es probable que esté cerrado al público. Su horario es de 10:00 a 19:00 horas y los menores de 5 años no abonan. Está ubicado en el barrio de Puerto Madero, por lo que pueden aprovechar para pasear por allí luego de visitar el museo. A los chicos les gusta mucho la idea de conocer el interior del barco.

– Museo Bernardino Rivadavia: conocido también como el museo de ciencias naturales, es ideal para los niños. Les encanta!!!! Fuimos un montón de veces. Hay algunas escaleras que complican el paseo con carro de bebés pero nada para preocuparse demasiado. Está abierto de 14:00 a 19:00 horas y la entrada es gratis para menores de 6 años. Tiene un pequeño acuario muy lindo que está en la primera parte del museo. Luego tienen el gran salón con los restos fósiles de dinosaurios, es hermoso, nada que envidiar al museo americano de historia natural de Nueva York, quizás no haga falta esta comparación pero realmente hay que destacar la conservación de las piezas y del museo en general. Además hay un pequeño arenero en donde pueden jugar a encontrar huesos de dinosaurios. También hay maquetas de animales, un sector que permite jugar a los niños con distintos sonidos de aves, entre otros. Es un museo muy lindo para visitar y está perfectamente adecuado para los pequeños. Además está en el Parque Centenario por lo que la visita se puede complementar con un paseo en los juegos del parque.

– Museo histórico Cornelio Saavedra: los fines de semana está abierto de 10:00 a 20:00 horas. Se recorre rápidamente. En el interior de las salas se exhiben objetos cotidianos del Siglo XIX y en el jardín exterior se exponen cañones. El lugar cuenta con un teatro en donde se suelen presentar obras del “museo viajero”, que tienen obras muy buenas tanto para el público infantil como para adultos, ellas siempre suelen tener un contenido histórico. Son muy entretenidas y educativas. Muy recordable! Luego del paseo pueden ir al parque Saavedra que está ahí mismo y aprovechan un paseo de todo un día.

– Usina del Arte: es un hermoso edificio que se convirtió en un espacio cultural en donde hay espectáculos musicales, talleres y exposiciones de arte. Nosotros fuimos una noche que estaba particularmente dedicada al tango. La verdad es que recorrer el recinto ya es todo un paseo en sí mismo. Cuenta con un auditorio para 1.200 personas, una sala de Cámara destinada a conciertos, una sala mayor, foyer, un microcine y el patio central que está perfectamente iluminado durante la noche. Es un buen lugar para conocer en familia.

CCK
CCK

– MALBA: el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires es un lugar, abierto desde el año 2001, que exhiben exposiciones de arte moderno de Latinoamérica. Tiene colecciones permanentes y obras temporarias que se adecuan al calendario del museo. Además tiene el restaurante Ninina que está buen catalogado, nosotros fuimos a merendar luego de recorrer el recinto y nos pareció bastante mugriento el piso y algo desordenado.

– CCK: en el Centro Cultural Néstor Kirchner hay diferentes espacios para la infancia, sobre todo en vacaciones, talleres y obras de teatro están destinados al público infantil. Este centro cultural se erigió sobre la construcción del antiguo Correo Central, de ahí su imponente fachada. Su horario es de 13:00 a 20:00 horas. A pocos metros del museo, se emplaza el monumento a Juana Arzuduy.

– Manzana de las luces: cuyo nombre completo es Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces, está comprendido entre las calles Moreno, Alsina, Bolívar y Perú, en donde los jesuitas construyeron, en el siglo XVII, su residencia, la iglesia y el colegio. Más tarde fue escenario de otras instituciones intelectuales importantes. En el lugar pueden conocer la procedería de las Misiones, los túneles coloniales y la sala de representantes. Está abierto hasta las 20:00 horas y el paseo lo pueden complementar con el Cabildo, la catedral, la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, debido a su cercanía.

Colegio Nacional de Buenos Aires
Colegio Nac. de Buenos Aires

– Colegio nacional Buenos Aires: tuvimos la suerte de tener que votar allí una vez, así que aprovechamos para llevar a Joaco y recorrer su interior. Imponente edificio.

– Museo Mitre: este museo tiene la particularidad de estar cerrado los fines de semana. Esta casona perteneció a Bartolomé Mitre y está amoblada con elementos de la época. Se puede visitar lugares tales como el comedor y la habitación. También hay una biblioteca y un archivo histórico. La entrada es gratuita. Está muy cerca del CCK así que es oportuno aprovechar la salida.

 

Como siempre decimos hay que romper con el mito que dice que los museos son aburridos. A nosotros nos gustan y a nuestros hijos parece que también. Cuando están acostumbrados desde pequeños ya saben cómo entretenerse durante una visita cultural. No somos una familia culta ni snob, simplemente somos inquietos.

Belén de Escobar: escapadas con niños

Hay un montón de paseos que están a pocos kilómetros de la Capital Federal que son ideales para hacer en familia. Uno de ellos es zona Norte. En este artículo hablaremos de nuestro experiencia de pasear en la localidad de Escobar, zona que solemos visitar frecuentemente en el año. Hay muchas atracciones turísticas que son ideales para ir en familia, además de paseos y lugares con buena gastronomía.

Si bien se encuentra a 50 km aproximados de la Capital Federal cabe recordar que si van en horario pico, el viaje en auto puede resultar de una hora y media al menos.

Qué hacer en Escobar?

– Temaikén: es un gran bioparque con 4 estaciones marcadas. Por una parte está el acuario en donde se puede ver hasta tiburones nadando muy cerca de los vidrios. Otro sector es de animales autóctonos entre los que se encuentran yacarés y pumas, entre otros. También existe el sector África en el que hay flamencos, chitas y una cebra (a la que nunca la pudimos ver). Y finalmente el área Asia en donde hay tigres y murciélagos. También hay un recinto dedicado a los bichos pero no es de nuestro agrado, así que entramos pocos minutos a verlo.

Dentro de las principales atracciones que ofrece este parque de animales está el cine 360•, 3 centros interactivos con diferentes temáticas, la Chacra (en donde se puede alimentar a los animales de granja), la plaza de las sensaciones y el lugar de las aves. También hay lugares para comer o tomar helados.

Si van en días soleados no se olviden llevarles gorros a los niños y protector solar, aunque pueden comprar alguno en las tiendas que hay dentro del parque.

El valor del ticket de ingreso es elevado. Los menores de 3 años, no abonan.

– Jardín japonés: es un hermoso jardín con diferentes especies de flora que recrea en cierta manera, la decoración del jardín japonés de Palermo, aunque sus dimensiones son mucho más pequeñas. El precio de la entrada es accesible.

– Paseo Mendoza: un lugar muy pintoresco, ideal para almorzar algo al aire libre.

– Mercado de Maschwitz: el Maschwitz Market se ubica frente al Paseo Mendoza. Galerías, locales comerciales y restaurantes están en esta galería, llena de vitrales, adoquines, hierro y un aire muy vintage. Es algo distinto. Muy lindo, imposible no sentirse de vacaciones allí! Recomendable para ir a comer. Nuestro favorito siempre ha sido Ley Primera porque es una parrilla muy bonita en donde siempre se come bien. Generalmente en casi todos los locales de este lugar, no aceptan tarjetas a la hora de pagar así que ante la duda no se olviden de llevar efectivo.

– Quo container center: es el primer centro comercial sustentable que se ha elaborado con containers reciclados. En este particular lugar pueden encontrar bares (en donde a veces tocan bandas de música), sector con algunos juego de niños al aire libre y tiendas comerciales.

Escobar se encuentra a tan sólo 50 kilómetros de la capital. Es una linda localidad para visitarla en un día o hacerse una escapada de fin de semana.

Recorrer La Habana con pequeños

Luego de nuestros días en Varadero, nos fuimos en micro hacia La Habana en un viaje de aproximadamente 4 horas. Estuvimos dos noches y tres días en la capital cubana. Llevamos el cochecito de hermanos y fue una excelente decisión porque nos facilitó mucho el paseo. El clima fue agradable e incluso, hizo calor.

Hotel Iberostar
Hotel Iberostar

Nos alojamos en el hotel Iberostar Parque Central, ubicado en el parque central de La Habana. Cuenta con dos edificios, uno de estilo moderno y el otro clásico. Nos tocó en el segundo y realmente nos encantó, incluso nos gustó mucho más que el edificio moderno.

Tiene una atención de alta categoría, un lobby bar que parece de una película, un restaurante elegante y con muy buena gastronomía, habitaciones muy cómodas y una terraza con piscina y una vista perfecta de la ciudad. Recomendado por donde se lo mire.

Desde allí hicimos todos los recorridos. A continuación le contamos nuestros paseos por La Habana, ciudad que respira historia por cualquiera de sus rincones.

Recorrer La Habana con niños

-Tour nocturno:  La primera noche hicimos un tour nocturno, fue nuestro primer tour con pequeños y realmente no lo recomendamos. Los niños se ponen inquietos y uno queda relegado a los horarios de la excursión. Siempre es preferible hacer los trayectos por cuenta propia, porque si los chicos están cansados o aburridos uno tiene la libertad de poder cambiar de rumbo. Igualmente nuestros hijos se adaptaron muy bien pero es algo que hay que tener en cuenta a la hora de contratarlo.

Plaza de la Revolución
Plaza de la Revolución

– Museo de La Revolución: se trata de piezas y testimonios históricos de la Revolución Cubana del Siglo XX. Joaco se entretuvo con cada cañón que encontraba en el camino. A través del museo se accede al Granma Memorial en donde se encuentra exhibido el yate Granma, símbolo de la revolución. Además se exponen tanques, avionetas y armas que captan la atención de casi todos los niños.

– Tour en auto viejo: uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad es alquilar un auto viejo, de ser posible, descapotable (siempre que el sol no moleste); cuyo chofer se acomoda al itinerario propuesto por la familia que lo contrata. Está genial para hacer en familia porque además de la experiencia, se puede aprovechar para conocer muchas cosas y uno mismo va eligiendo el itinerario.

– Plaza de la Revolución: otra típica postal de Cuba es esta plaza pública en donde se ven las esculturas en relieve realizadas con la imagen de los revolucionarios Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Encuentro con amigos en La Habana
Encuentro con amigos en La Habana

– La cabaña del Che Guevara: es una de las casas en donde estuvo viviendo el Che, por algún tiempo. Es pequeña y se recorre rápidamente. Nos resultó muy cara la entrada para lo que ofrece, hay poco material relacionado íntimamente con el Che.

– Cristo de La Habana: es una enorme escultura realizada con mármol de Carrara que se emplazó en una colina en el poblado de Casa Blanca desde donde, además, se puede apreciar un mirador de toda la ciudad.

– La Bodeguita del Medio: es el famoso restaurante que congrega a miles de turistas todos los días porque supo ser elegido por famosos escritores e intelectuales como por ejemplo Ernest Hemingway. Nosotros cenamos allí porque el tour nocturno culminaba con la cena en este lugar. Es una típica postal de La Habana en el que la mayoría de los turistas se sacan fotos en la fachada, y eso está bien. El espacio por dentro es muy reducido e incómodo para ingresar con carros de niños y sillas de pequeños. Además la comida no nos gustó demasiado. Como toda atracción que cobra reputación, merece ser conocida pero no hace falta que consuman nada, bastan con pasar por la puerta.

Plaza San Francisco de Asís
Plaza San Francisco de Asís

– La ceremonia del cañonazo: en la fortaleza se realiza un desfile militar por las noches en donde a las 21:00 horas disparan un cañón dando por finalizada la ceremonia. Es un paseo muy lindo, en donde pueden encontrar puesto ambulantes con artesanías cuyos precios son accesibles comparando a otras zonas. Es entretenido para los chicos pero hay que tener en cuenta que algunos de los niños se asustaron con el ruido del cañón, sobre todo los bebés.

– Parque Central: es el epicentro de la ciudad. Allí pueden ver el Gran teatro de La Habana, el Museo de Bellas Artes, la estatua de José Martí, entre otros. Además los numerosos autos viejos y las carrozas que andan por el lugar le dan una impronta especial al corazón de la capital.

– Malecón habanero: tiene unos siete mil metros de un muro de cemento que es escenario de las playas de dicha ciudad. Nosotros pasamos con el auto descapotable que habíamos contratado. Hay seis carriles de avenidas.

– Plaza San Francisco de Asís: es una amplia y bonita plaza en donde se erige la Iglesia de San Francisco de Asís. Además se encuentra la Lonja del Comercio y  la Fuente de los Leones y; a su vez, está muy cerca del puerto. También pueden visitar la Plaza de La Catedral.

Plaza vieja
Plaza vieja

– Plaza vieja: situada en La Habana Vieja es una hermosa plaza que está muy bien cuidada. Rodeadas de edificios con una perfecta arquitectura y colores muy avivados. No pueden dejar de pasear con el carro de niños por este lugar.

– Legendarios del Guajirito Buena Vista Social Club: un día y contra todos los pronósticos, salimos de noche a ver el show de música cubana que contratamos directo desde el hotel. Por supuesto que no nos quedamos el show completo pero pudimos disfrutar al menos, un rato. Se puede cenar también allí pero nosotros comimos más temprano en el hotel, antes de salir, para que los pequeños no tuviesen hambre. Es una perfecta postal de la noche cubana.

Sobre las comidas….

Ya que hicimos mención el tema de las comidas cabe comentar que nos resultó un poco complicado elegir los alimentos para nuestros hijos. Los locales de comida al paso no nos daban la sensación de ser negocios demasiados limpios y eso nos generaba cierta desconfianza. La mayoría de nuestras comidas fueron en el restaurante del hotel y en un hermoso restaurante que lamentablemente, no recordamos el nombre, digo lamentablemente porque fue donde tomamos el más rico mojito en todas nuestras vacaciones. Perdón queridos lectores por no poder recordar este dato tan importante.

Cuba con niños? es posible!

Vivir en un lugar de vacaciones: Tandil – Buenos Aires por Vanesa y Enzo

Los recuerdos de la infancia, son quizá, de los más emocionales de todos. Y los que suceden en los viajes o vacaciones, de los mas destacados. Entrevistando a un artista hace unos años, nos decía que cada ser humano recuerda con uno o varios sentidos. Hay quienes recuerdan con los olores, con la vista y otros con los sonidos. Todo se impregna en la memoria.

Es por esto que si recordamos unas vacaciones en la playa, quizá nos vengan imágenes a la cabeza o bien el olor a la sal al ser revolcados por una ola.

Somos “Mi Familia Es Viajera”. Somos Vanesa y Enzo, Mora, Lola y Luna, y te vamos contar como es vivir de vacaciones.

Mi nombre es Enzo Solazzi y el recuerdo de viaje que mas se me viene a la cabeza, es en un pequeño pueblo de Uruguay llamado Playa Verde. Muy cerca de Piriapolis. Era niño, pero aun recuerdo que las vacaciones allí, eran las calles de tierras y los bosques de pinos que te llevaban a la playa y la tranquilidad de poder caminar libre, sin temerle a nada. Pero cada vez que recuerdo esos hermosos días, lo primero que se me viene a la memoria, es el olor a los eucaliptos. Podemos decir que el “ideal” de mi lugar feliz, tenían esos componentes.

Cada vez que nos vamos de viaje, es recurrente pensar: “que hermoso lugar”, “que bien que vive la gente acá”, “me quedaría”. A lo largo de los años me di cuenta que eso, es solo una utopia de ver el lugar de viaje, como un “ideal” de lo que nos gustaría vivir a diario. Es común decir: “¡conocí a un flaco que dejó todo y se fue a vender jugos a un playa en Brasil!” ¿no?.

Estoy seguro que todos estos recuerdos, calaron en mi inconsciente, y al momento de decidir mudarnos para buscar otra forma de vida, deben haber trabajado para que suceda en un lugar que contenga todos estos recuerdos.

Es así como un día, queriendo escapar de la Gran Ciudad, llegamos a Tandil. Una ciudad no muy lejos de Buenos Aires de alrededor de 120.000 habitantes. Apenas llegamos, recuerdo que nos deslumbró con sus paisajes y tranquilidad. Al segundo día, ya teníamos claro que era EL LUGAR donde deberíamos vivir.

Buscando casas para alquilar, nos llevaron a un barrio un poco alejado del centro, en la base del cerro. Ese recorrido, lo recuerdo como si fuera hoy: había calles de tierra, olor a eucaliptos y bosques de pinos. Aun no había aprendido que la casualidad no existe, pero poco a poco iba a saber que todo es producto de la CAUSALIDAD.

Tandil, es una Ciudad donde la gente va a relajarse, divertirse, comer y estar en familia.

En poco tiempo, nos encontramos recibiendo amigos y familiares que venían a eso. Y permanentemente escuchábamos elogios sobre el hermoso lugar donde vivimos.

Entonces me comenzó a pasar algo mágico. Aún sentía que era un turista. Sobretodo porque estaba en un lugar donde nadie me conocía. Era un perfecto desconocido por la sociedad. Eso me divertía mucho. La dicotomía de sentirme un turista, pero sabiendo que ya era parte permanente de un Ciudad.

De repente, todos nos decían que se quedarían a vivir ahí, tal cual como muchas veces había dicho yo. Quizá lo había pensado yo también, en aquellos bosques de Playa Verde.

Tenemos la fortuna que nuestra actividad, nos permite trabajar en nuestra casa, en nuestro barrio al pie del cerro, caminar en ojotas las calles tierra, disfrutando de la tranquilidad y los sonidos de la naturaleza, con un bosque a 2 cuadras, con olor a pinos y eucaliptos.

Siento que siempre quise vivir de vacaciones, y Tandil, es una ciudad donde la gente viene a vivir del viaje y del tiempo libre. Y nosotros, vivimos ahí.

Tandil con niños

Soy Vane, quería contarles que Tandil, más allá de ser una ciudad relativamente pequeña, tiene una gran oferta turística y muy variada: turismo aventura, deportivo, religioso, gastronómico, cultural…además me resulta un lugar muy cómodo y atractivo para recorrer con chicos.

Todas las estaciones del año son buenas para visitarla. El otoño brinda una gama de colores preciosos en los paisajes naturales. Yo evitaría invierno, pero para quienes aman el frío, acá estarán a gusto! Los hoteles, cabañas y casas en alquiler, están muy preparados para ofrecer una estadía cálida. Y si vienen con niños, en vacaciones invernales hay mucha actividad artística, y de gran calidad, para realizar en familia: teatro, títeres, cine, exposiciones y más.

Es ideal para conectarse con la naturaleza. Los cerros habitados de multitud de piedras de diversos tamaños, son el lugar perfecto para alimentar la imaginación y creatividad nata de los niños. Las caminatas, escaladas, los mates contemplando la ciudad. Hay muchos senderos con diferentes niveles de dificultades que ofrecen la posibilidad de ir con niños muy pequeños a más grandes; por lo tanto todos tienen oportunidad de vivir la experiencias en las bosques y sierras tandilenses. Hermosos parques con diversos atractivos tanto naturales como con juegos y aerosillas. Hay un laberinto hecho de arbustos que es uno de los paseos preferidos  de los chicos; además se encuentra emplazado en el recorrido de uno de los circuitos turísticos emblemáticos de la ciudad: El Lago del Dique. Allí no sólo hay mucho verde para disfrutar, sino también juegos, artesanos, y ese lago donde además de practicar kayac o dar un vuelta en bote a pedal; podemos contemplar un chorro de agua que se levanta desde el lago e hipnotiza con el arco iris que forma bajo la luz del sol.

Otro parque que les atrae mucho a los más pequeños, es el Parque del Origen, que cuenta con varias esculturas enormes de Dinosaurios.

La oferta gastronómica también es mucha y muy buena. Hay pocos lugares adaptados con espacios para que los chicos jueguen; pero de a poco van apareciendo más. Es una ciudad muy preparada con ofertas Sin Tacc; así que salir a comer no es un problema si sos celíaco, seguro encontrás en la carta algún menú apto.

Si llegaran a tocarles días de lluvia, aunque no haya centro comerciales grandes, hay cines, museo de bellas artes, teatros, bowling, espacios con juegos electrónicos, y casas de té donde una merienda allí es paso obligado. Como también es obligado visitar La Cascada después que pase la lluvia; ya que ofrece un hermoso paseo, con el caudal de agua cayendo entre las piedras. Con chicos muy pequeños quizás no puedan subir a la cima, pero hasta donde puedan llegar va a ser muy lindo presenciar ese paisaje.

Recomiendo visitar Tandil! Seguramente se enamoren, como nos pasó a nosotros vinimos por primera vez.

En este link que les comparto podrán ver  lo que es vivir la infancia en Tandil. Un video que realizamos (con  nuestra productora audiovisual) con mucho amor para homenajear a la ciudad en sus 195 años: https://vimeo.com/262962940

Agradecemos a Vanesa y Enzo de “Mi Familia es Viajera” por contarnos su experiencia de vivir en un destino turístico.

Varadero: al mal tiempo, buena playa

El viaje a Varadero fue una locura y hubo un montón de acontecimientos que se convirtieron en una cadena de sucesos raros, los cuales colaboraron para que fuera un viaje realmente estresante.

Una de las cuestiones que siempre tenemos en cuenta a la hora de reservar un vuelo es la hora del viaje y la cantidad de escalas. Habíamos contratado el paquete por una empresa turística cuyo vuelo tenía una escala corta, que no hacía falta bajar del avión y el vuelo era nocturno. Después de tanto pensarlo (había algunas cuestiones que no nos convencían) decidimos contratar el paquete.

El primer problema que surgió fue que nos empezaron a cambiar la hora de partida unas semanas antes de viajar. Teníamos un embarque previsto para las 22:00 horas pero se iba atrasando cada vez más. Cada alerta que nos llegaba a nuestros celulares iba dándonos un peor horario. Finalmente el avión terminó saliendo a las 5:30 de la mañana. Es un incordio ese horario para volar con pequeños. Los dormimos en casa lo más temprano posible y los despertamos a las 3:30 am para irnos al aeropuerto. Un trastorno!

En vuelo a Cuba
En vuelo a Cuba

Despegamos por Aerocubana y después de casi 10 horas aterrizamos en una escala prevista de 40 minutos, por lo que no bajamos del avión. De todas maneras la escala terminó siendo de más de una hora, encerrados en la cabina. Por supuesto que a los niños los dejamos caminar por cualquier lado.

Cualquier padre hubiera entrado en crisis con esta secuencia de errores, pero por suerte nos contuvo la familia del hermano de una amiga de toda la vida, que casualmente viajaban al lado nuestro (nos dimos cuenta en el embarque que nos tocaba el mismo avión). Son esas cosas del destino que no tienen demasiadas explicaciones. Así que ellos nos ayudaron a entretener a los peques e inclusive alzaron a upa a Luigi en más de una oportunidad.

Una vez que llegamos a La Habana con ya casi 12 horas de viaje, debíamos subirnos a un transfer que nos llevaba hasta Varadero. En Buenos Aires nos habían dicho que era un viaje en ruta de una hora aproximadamente, pero ni bien pusimos pie en suelo cubano, nos dijeron que se trataba de un viaje de entre 3 a 4 horas.

Me largué a llorar. Nos parecía un exceso tanto viaje para los niños, nos habían mentido con la información, nos habían cambiado de hora el vuelo, todo salía mal y de saberlo, no lo hubiéramos hecho nunca de esa manera. Llegamos finalmente al hotel casi para las 21:30 horas. El viaje había sido toda una Odisea, pero comenzaban nuestras vacaciones…

Sobre el alojamiento

Playa en familia
Playa en familia

Lo primero que nos dijeron los cubanos es que sus hoteles eran de menor categoría en relación con los resort de otras partes del caribe. Y así es. Lo que es un cinco estrellas en Cuba, quizás puede ser un 3 o 4 estrellas en México o Punta Cana. Nosotros elegimos la cadena Meliá y nos alojamos en el Meliá Península Varadero en donde también vivenciamos una serie de sucesos extraños.

Tiene una estructura abierta, grande y muy linda aunque haya cosas por mejorar y restaurar. La habitación era cómoda pero todos los días encontrábamos una cucaracha distinta. Es un momento horrible, sobre todo cuando pensamos que las cosas del bebé andan por ahí, ni decirles de mi fobia a la cucaracha.

Es algo feo de contar en un post como éste, pero no podemos dejar de decirles que vimos una cucaracha en el restaurante, en el sector de las pizzas, no queremos causar repulsión pero siempre tratamos de escribirles con toda la sinceridad posible. Nos hubiese encantado no tener que vivirlo. A unos conocidos les había pasado algo parecido unos años atrás, por lo que llegamos a la conclusión que evidentemente, es una zona en la que abundan las cucarachas.

En cuanto al bar, la espera para recibir los tragos era eterna y los mojitos no eran tan ricos como deberían ser.

Cabe destacar el trato del personal. Los mozos eran todos muy atentos, aunque siempre hay que darles propinas. El club kids era muy bueno y la atención de las chicas fue de diez. La piscina era grande y con juegos para niños pero no pudimos pisarla… quieren saber por qué?

El clima

En Varadero pareciera ser que siempre hace calor pero no es así o al menos no fue así cuando estuvimos nosotros. Fuimos en el mes de Enero, en pleno invierno cubano pero creyendo que nos encontraríamos con unos 27 grados por día. De los 9 días que estuvimos allí, 4 estuvieron soleados. Los demás hizo frío, con algo de lluvia y muy pero muy ventoso. Les aconsejamos ir en otro mes, aunque sea Febrero, que parece mejor opción.

Las playas

La playa de Varadero es la más linda que vimos hasta ahora. El color es perfecto. Es verdad que el clima no nos ayudó por lo que el agua estaba algo fresca. Además un día soleado y caluroso hubo invasión de medusas y estaba prohibido bañarse.

De todas formas no podemos dejar de ser objetivos y asumir que es una de las mejores playas del mundo, aunque no pudimos aprovechar porque no nos ayudó el pronóstico.

A tener en cuenta si planifican un viaje a Varadero…

Es mucho viaje para ir con niños y eso es preferible asumirlo a que les suceda algo similar a nosotros que nos fuimos enterando en el camino.

El clima es agradable pero eviten el invierno para esquivar los días fríos y lluviosos.

Tengan en cuenta que los alojamientos son de menor categoría en relación con otros países. Así que busquen en los foros los mejores lugares para alojarse.

A pesar de esos inconvenientes la pasamos bien. Coincidimos unos días con una familia amiga y pudimos divertirnos juntos durante 5 días.

Pero de todas formas, si nos consultan, no lo recomendamos como destino turístico para ir con niños tan chicos, al menos desde Argentina, ya que su vuelo es largo y complicado.