Chile

Chile es un país vecino que nos ha sorprendido gratamente tanto por su belleza natural como por la amabilidad de su gente. Uno nace y adopta ciertos prejuicios que en realidad no nos son propios y derribarlos es una experiencia maravillosa. Así nos ha sucedido en Chile. Los chilenos nos han tratado de maravillas en todas las oportunidades que tuvieron.

Además es un país muy bonito, prolijo y seguro para visitar con niños. Ellos la han pasado muy bien en esta escapa corta de vacaciones. Si están pensando viajar a conocerlo, no lo duden, ya que es un buen plan para hacer en familia.

Plaza de Armas - Santiago de Chile

Santiago de Chile

Santiago de Chile nos sorprendió gratamente. Es una ciudad muy fácil para recorrer con niños. Sus calles son muy limpias y todo funciona de manera ordenada. Fuimos para la Semana Santa y el clima ha sido genial! La contra de ir un feriado, es que muchos lugares pueden estar cerrado. En cambio, a favor es que se puede recorrer la ciudad de manera muy ágil porque hay poco tránsito. Nosotros lo hicimos con un auto rentado.

Castillo Wulff

Valparaíso y Viña del mar.

Desde Santiago, la capital chilena, decimos ir un día a conocer estas ciudades costeras. Una se encuentra al lado de la otra y a una distancia de poco más de 115 kilómetros con respecto a Santiago de Chile. Aquí les comentamos cómo ha sido nuestro día en las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar

Estados Unidos

Estados Unidos es uno de los principales países que eligen los padres para viajar con sus hijos. Disney, Miami, Nueva York, parecen ser uno de los destinos más concurridos.
Nosotros viajamos por primera vez a Norteamérica con Joaco de 1 año y medio. Fuimos una semana a Nueva York y con mapas e itinerarios ideados e ideales, pudimos recorrer todo Manhattan.
Previamente tuvimos que hacer el trámite de la visa, es un requisito que los argentinos necesitamos para poder pisar suelo norteamericano.
Volamos por American Airlines y sinceramente tenía más expectativas. Recuerdo que los asientos eran demasiado pequeños como para viajar con un bebé en brazos.
La segunda vez que elegimos Estados Unidos ya fue con la familia completa. Hicimos pasaporte y Visa de Luis apenas nacido y a sus tres meses volamos a La Florida. Fuimos acompañados de familiares que también tenían dos pequeños de casi la misma edad que los nuestros. Alquilamos una Van (lo que para mí fue un claro error ya que nos quitaba independencia como familias y a veces con los niños esa independencia era necesaria en imprescindible) y visitamos los primeros 5 días Sarasota, luego 5 días Naples y finalmente, los últimos 5 días en Miami.
Este último viaje lo hicimos para fines de Junio y principios de Julio, en pleno verano, pero las temperaturas no eran sofocantes y el clima ha sido muy amable.
Muchos nos preguntan por qué aún no hemos hecho Disney, a lo cual respondemos que estamos esperando que ambos niños sean más grandes. Mientras tanto preferimos otros destinos.
En esta sección podrán leer la odisea de ambos viajes junto a tips y consejos para viajar con pequeños. Cabe destacar que en Estados Unidos hay una particularidad que aún no la he visto en ningún otro aeropuerto del mundo, si viajas con niños no tienes prioridad en ninguna fila (ni check in, ni inmigración, etc), aún teniendo un bebé en brazos.

Top del Observatorio - Rockefeller Center

New York parte 1

Nueva York fue el segundo viaje que nos animamos a hacer con hijos. En este caso lo hicimos con Joaco de apenas 17 meses. El vuelo desde Buenos Aires fue de 11 horas y lo hicimos con la aerolínea American Airlines. Nuestras vacaciones duraron exactamente una semana. Algunos nos dicen que es poco tiempo, pero para nosotros estuvo muy bien

Estatua de la Libertad - New York

New York parte 2

Nosotros estuvimos una semana completa en Manhattan y nos pareció que estuvo muy bien. Dentro de todo, pudimos llegar a recorrer todo lo que habíamos planificado, sobre todo teniendo en cuenta que al viajar con bebés o niños, el tiempo realmente es distinto. Así y todo conocimos distintos lugares y barrios típicos de esta ciudad cosmopolita.

Sarasota

Sarasota y Siesta key

Ni bien aterrizamos en Miami, luego de un vuelo de 8 horas, nos subimos todos a la van y nos fuimos para Sarasota. Recordemos que viajamos con una familia amiga e íbamos todos juntos en el mismo vehículo (en el post “Odisea en Miami” nos encargamos de convencerlos a ustedes que no hagan lo mismo). Llegamos a Sarasota luego de un viaje de casi tres horas y media por carretera. Hay una distancia de 373 kilómetros entre una y otra ciudad. Las rutas están impecables y el tránsito es muy prolijo. No hay ningún inconveniente a la hora de manejar en Estados Unidos. Lo único distinto es que todos los autos son automáticos pero eso no es impedimento, todo lo contrario, es una gran comodidad.

Atardecer en la playa

Naples

Luego de 5 días de estar alojados en Sarasota emprendimos camino hacia Naples que se encuentra a una distancia de 187 kilómetros. Tardamos poco menos de dos horas en llegar, los caminos están muy bien y el viaje ha sido muy ameno. Si el ocaso de Sarasota nos había encantado, el de Naples nos dejó con la boca abierta. Vale la pena ir todas las tardes a la playa a ver posar el sol sobre el mar. Por una recomendación que nos habían hecho, nos alojamos en el hotel Pelícano Inn, muy bonito pero demasiado alejado de la playa para nuestro gusto y nuestra comodidad. Siempre tuvimos que subirnos a la camioneta para poder ir al mar. Eso implicaba que nos tuviéramos que poner permanentemente de acuerdo con el horario de salida y la hora de regreso (recordemos que habíamos alquilado un vehículo para todos juntos)

Miami

Una Odisea por Miami

Después de tanto buscar nuestro segundo hijo, logramos quedar embarazados de Luigi completando así nuestra familia. Éste fue un momento especial, el cual ya conté en algún momento. Me habían detectado trombofilia y tuve que darme todos los días una inyección de heparina para que la gestación marche bien. Cómo todo iba muy bien en el embarazo, a los cincos meses decidimos sacar pasaje para irnos una vez nacido Luigi que ni siquiera habíamos elegido su nombre para ese entonces. Qué tuvimos en cuenta para hacerlo?

Uruguay

Y unas vacaciones volvimos a elegir Uruguay, país vecino que muchas veces nos tuvo como turistas en sus playas de mar y de río, pero que esta vez nos recibió en nuestras vacaciones como padres cuando Joaco tenía apenas 1 año y 9 meses.
De todo lo que conocemos de Uruguay, preferimos optar por un nuevo destino en el departamento de Colonia específicamente, a poco más de 20 kilómetros de distancia de Colonia de Sacramento, capital del Departamento antes mencionado. Este desconocido lugar se llama Santa Ana.
Es una perfecta playa de río para pequeños, sus aguas son interminables lo que permite que los niños ingresen varios metros adentro del río sin peligro alguno porque no es para nada profundo, además de eso, cuenta también con arena blanca y el agua es limpia y cálida.
Es una lugar austero sin demasiados restaurantes ni bares ni tiendas. Es ideal para unas vacaciones de verano en el río.
Se puede llegar al destino por Buquebus o por auto. Nosotros elegimos la última opción lo que significó un viaje de aproximadamente unas cinco horas.
Estuvimos de vacaciones allí una semana completa y realmente pudimos descansar y mucho.
En esta categoría encontrarán los detalles y datos sobre este desconocido pero encantador lugar, como así también sobre Colonia Del Sacramento, ciudad que respira historia por sus calles y que mantiene la estructura intacta de un barrio histórico. Por algo ha sido declarado en el año 1995 Patrimonio Histórico de la Humanidad…
Uruguay es un país muy amigable para el turismo, si viajan allí con niños, no creemos que vayan a tener demasiados inconvenientes. Además su clima es agradable durante el verano, con días calurosos y noches cálidas.
Para los argentinos es un destino cómodo para hacer en familia.

Colonia del Sacramento

Colonia es una ciudad de Uruguay que mira al Río de La Plata por lo que posee hermosas playas. Su casco histórico es su sello especial y fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Tiene calles adoquinadas, casas antiguas, un faro del Siglo XIX y una historia colonial escondida en sus paredes. La presencia lusitana se percibe en algunos de sus museos como así también el pasado colonial. Hay excursiones que se hacen en el día que salen desde Buenos Aires. Lo cierto es que poder alojarse una noche en este rincón uruguayo, vale más que la pena. En este artículo les contamos nuestras experiencias de alojamiento, gastronomía y paseos que hicimos tanto de novios como de padres

El Ensueño

El ensueño, un lugar diferente

El verano en el que Joaco tenía 1 año y 9 meses, nos fuimos una semana de vacaciones a Uruguay. Pero lejos de querer ir a los típicos lugares elegidos por los argentinos, preferimos optar por un rincón oriental que aún no está explotado turísticamente.

Cuba

Cuba era un viaje que teníamos ganas de hacer desde hacía mucho tiempo. El momento en que nos decidimos por emprender el viaje a ese país fue cuando Luigi tenía 9 meses y Joaco 4 años.
Fuimos en el mes de Enero, verano nuestro pero invierno cubano, y la verdad es que no nos han tocado lindos días, a excepción de tres o cuatro días cálidos con temperaturas de 30 grados aproximados, el resto de los días eran frescos, ventosos y lluviosos. Creímos que se trataba de una ola polar que se había instalado en el Norte, sin embargo; hablando con muchas personas que han ido en el mes de Enero, todas coincidían en que no les habían tocado buenos días.
Viajamos
Por aerocubana…el vuelo estaba previsto a la noche pero días previos se fue atrasando y terminamos embarcando 5,30am, pésimo horario para viajar con niños, sobre todo que se trataba de un vuelo de más de 8 horas. Tuvimos una pequeña escala lo que lo convertía aún más en un viaje muy largo y cuando aterrizamos nos enteramos que ir a Varadero (nuestra primera semana nos alojábamos allí) significaba 4 horas más de transfer. Realmente fue estresante, no tanto para los niños que se adaptaron a todo, sino porque no estaba en nuestros planes hacerlos viajar tanto tiempo y con tan malos horarios.
Allí entendí que cuando se estación la cosas de las manos, carcome un poco la culpa y la angustia cuando se viaja con niños. De todas formas, el viaje fue un éxito más.
En esta sección encontrarán las peripecias de nuestras vacaciones cubanas, los alojamientos que elegimos, las comidas, las excursiones, entre otras. Siempre centrándonos en Varadero y La Habana que han sido los dos destinos que elegimos conocer y disfrutar.

Paseo en auto antiguo

Recorrer La Habana con pequeños

Luego de nuestros días en Varadero, nos fuimos en micro hacia La Habana en un viaje de aproximadamente 4 horas. Estuvimos dos noches y tres días en la capital cubana. Llevamos el cochecito de hermanos y fue una excelente decisión porque nos facilitó mucho el paseo. El clima fue agradable e incluso, hizo calor

Playa en familia

Varadero: al mal tiempo, buena playa

El viaje a Varadero fue una locura y hubo un montón de acontecimientos que se convirtieron en una cadena de sucesos raros, los cuales colaboraron para que fuera un viaje realmente estresante. Una de las cuestiones que siempre tenemos en cuenta a la hora de reservar un vuelo es la hora del viaje y la cantidad de escalas. Habíamos contratado el paquete por una empresa turística cuyo vuelo tenía una escala corta, que no hacía falta bajar del avión y el vuelo era nocturno. Después de tanto pensarlo (había algunas cuestiones que no nos convencían) decidimos contratar el paquete.

Brasil

Ya hemos ido en dos oportunidades a Brasil. Realmente a los argentinos nos queda cómodo ya que son pocas horas de vuelo para llegar a sus hermosas playas.
La primera vez que fuimos a Brasil con niños el pediatra nos comentó que debíamos vacunarnos todos contra la fiebre amarilla. De no ser así, nos recomendaba no viajar. Por lo tanto, todos nos vacunamos para viajar a Río de Janeiro. La vacuna debe darse, al menos, entre quince a veinte días antes de viajar y puede tener efectos adversos. Aunque nunca hizo falta mostrarla, nosotros siempre llevamos la constancia de vacunación junto a los pasaportes. El pediatra también nos aconsejó usar repelente, constantemente, para evitar la posibilidad de contraer enfermedades derivadas del mosquito.
En ambas oportunidades volamos a Brasil por Latam Airlines y aprendimos que la aerolínea tiene los asientos de la salida de emergencia en la que no pueden viajar niños. El dato más importante es que en las filas contiguas (anteriores y posteriores) los asientos no se reclinan, por esto mismo recomendamos evitar esos lugares a la hora de asignarse los asientos. También cabe destacar que dicha aerolínea cuenta con aviones sin pantallas pero pueden descargarse una aplicación que ofrece entretenimiento para grandes y chicos durante el vuelo.
Río de Janeiro fue el primer destino brasileño que hicimos con Joaco de 4 años y Luis de 1 año y 4 meses. Nos manejamos con transfer o taxi porque nos atemorizaba rentar un auto sin conocer el lugar, ya que tiene muchas y grandes favelas. Hermosa ciudad que conocimos durante 5 días en el mes de Julio, fecha que elegimos para evadir tan altas temperaturas.
La segunda vez que viajamos a Brasil, fue a un all inclusive en Imbassaí, un distrito con hermosas playas cerca de Salvador Bahía.
En esta categoría encontrarán todo lo que deben saber acerca de esos dos viajes.

La Banda

Imbassai en caravana

Decidimos ir a Brasil, país vecino, de vacaciones con amigos. Elegimos el mes de Febrero y a medida que otros amigos cercanos se iban enterando del viaje, se sumaban a esta nueva aventura. Terminamos siendo 16 personas, de los cuales éramos 8 adultos y 8 niños. De los 8 pequeños, 7 eran varones, una era una niña y 3 de ellos eran bebés. Algo alocado, sin dudas, pero con todas las intenciones de divertirnos.

Playa de Ipanema - Río de Janeiro

Río de Janeiro

Después de tantos viajes largos decidimos hacer uno que llevara pocas horas de vuelo. Elegimos Río de Janeiro por su cercanía pero además porque teníamos ganas de conocer una de las ciudades más importantes del mundo. El viaje en avión duró 3 horas. No podemos negar que es una placer cuando dura tan poco

Imbassaí en caravana

Decidimos ir a Brasil, país vecino, de vacaciones con amigos. Elegimos el mes de Febrero y a medida que otros amigos cercanos se iban enterando del viaje, se sumaban a esta nueva aventura. Terminamos siendo 16 personas, de los cuales éramos 8 adultos y 8 niños. De los 8 pequeños, 7 eran varones, una era una niña y 3 de ellos eran bebés. Algo alocado, sin dudas, pero con todas las intenciones de divertirnos.

Elegimos el Grand Palladium Imbassaí como punto de encuentro. Algunos llegaron antes, otros después, pero estuvimos 5 días todos juntos.

Imbassaí se encuentra en el estado de Bahía, exactamente a 77 km del aeropuerto de Salvador Bahía. Es una zona de hermosas playas aunque con algo de oleaje. Cuenta con una reserva que está atravesada por el río Imbassaí, en donde hay una variada fauna y flora.

El hotel: Grand Palladium Imbassaí Resort & Spa

Este hospedaje, ubicado en medio de la reserva, tiene el tradicional sistema All inclusive. Realmente está todo incluido.

Nosotros tuvimos un problema con la cuna que tardaron en resolver. Estuvieron 3 días para darnos la cuna que tanto habíamos solicitado. Eso no nos pareció de un servicio de nivel.

Piscinas y playas

En el sector de las piscinas, tienen una pileta para niños que está buenísima, con muchos toboganes y de diferentes formas; y en todas sus partes, los pequeños hacen pie. Igualmente proveen chalecos salvavidas para los niños, un dato más que les da tranquilidad a los papis. De todas formas si tienen salvavidas propios que no ocupen mucho lugar en el equipaje, mejor llevarlo desde casa.

En el sector de la playa brindan baldes y palas para los niños, hay que dejar la tarjeta de la habitación la cual se retira una vez que se devuelven las cosas. Lo mismo sucede con los toallones.

La playa no está cerca, hay que pasar por una reserva (si tienen suerte encuentran hermosos monitos) que puede hacerse caminando o con el transporte que te lleva a la playa. De ambas maneras pueden hacerse con el cochecito para niños.

La playa es linda, pero parece que tiene bastantes medusas (una de ellas picó a nuestro pequeño Luigi y lamentablemente, nunca lo vimos llorar tanto). Hay carteles alertando esta situación, pero le prestamos atención una vez que nos sucedió. En cuanto al mar es un poco bravo para los niños. Así que no los dejen solos.

Teen-club

El hotel tiene un lindo baby club, que es un sector destinado para los bebés de 1 a 3 años. En él hay juegos para ellos y cunas por si se quedan dormidos. Se los puede dejar solos y las niñeras apuntan los teléfonos para avisar en caso que el bebé llore. Nuestra experiencia y la mis amigos, han sido que los bebés no han estado más de diez minutos solos porque se ponían a llorar.

También hay un mini club para niños entre 4 a 8 años. Aunque nuestros pequeños no lo aprovecharon ya que no se engancharon demasiado con la animación. Parece que se divertían más en la piscina o en la playa. A su vez, cuentan con un club kids para los peque más grandes.

Todas las noches hay un espectáculo dirigido al público infantil en el teatro que se encuentra en la entrada del Hotel. Cada día varía la temática y la anuncian en diferentes carteleras del complejo.

Restaurantes y comidas

La comida es buena pero como en la mayoría de los sistemas All inclusive, llega un momento que siempre parece ser la misma. La variedad puede encontrarse en los restaurantes temáticos que hay en el complejo hotelero. Lo primero que hay que hacer es reservarlos. Porque tienen tanta demanda que no siempre se consiguen los lugares. Así que traten de reservarlos el primer día de alojamiento.

El que más nos gustó fue Poseidón. Es el restaurante de la playa. La cena es a la luz de las velas y las mesas están en la arena. Pensábamos que era complicado pero fue una cena increíble. Pueden llegar con el autobús. Lleven los cochecitos sólo por si se duermen los niños, porque el lugar no es apropiado para el carro. Es el único restaurante en donde se puede pedir langosta sin cargo ya que en el resto de los comedores, se paga aparte.

Los niños jugaron mucho con un kit de exploradores que llevó mi amiga Natalia. Se entretuvieron buscando y tratando de atrapar bichos en la playa. Linternas, cepillos, binoculares y lupas formaban parte del kit explorador. Muy recomendable!!! Es una idea para copiar y apropiar.

Hay otros restaurantes como el Sumptuori (se caracteriza por la comida japonesa, es muy lindo aunque un poco incómodo el espacio para los niños); el Portofino (de gastronomía mediterránea pero hacía bastante calor en el salón); y las Brasas (que ha sido en donde mejor comimos).

En cuanto a la alimentación de los bebés hay lo que se llaman Baby Copa, que son cuartos exclusivos para la alimentación de los bebés. Allí suelen encontrarse potecitos de comida, papillas para bebés, leches y yogur, las 24 horas del día. También cuentan con licuadora y microondas. En caso de necesitar usar este servicio, deben pedir en el check-in que les otorguen la tarjeta de acceso de esta habitación.

Cómo llegar al hotel

Como Imbassaí se encuentra a 77 km del aeropuerto de Salvador Bahía, hay que calcular una hora de viaje en auto para llegar. Nosotros volamos con una familia amiga, éramos 8 en total y contratamos un transfer para todos, desde la página https://www.transfervipsalvador.com.br/ que sin dudas, recomendamos.

Tanto la ida como la vuelta nos manejamos con la misma empresa y fueron cumplidores y súper puntuales. Realmente para recomendar.

Clima

Imbassaí cuenta con un clima tropical. Tiene una temperatura promedio de 25 grados, salvo en el mes de Julio que llega a una temperatura de 22 grados de máxima.

Nosotros fuimos en el mes de Febrero que es uno de los más calurosos del año, sin embargo no sentimos calor sofocante. De todas formas, por supuesto que en el horario del mediodía salimos siempre del sol, resguardando a los niños en los restaurantes, club kids o las habitaciones.

Durante las noches no refrescaba y las temperaturas eran agradables.

Recaudo que hay que tomar para viajar a Brasil

Recuerden que es importante vacunarse y vacunar a los niños contra la fiebre amarilla. Nuestro pediatra nos dijo que no era una alternativa no vacunarnos para ir a Brasil.

A su vez, hay que tener una consideración especial en cuanto al cuidado de los mosquitos. Por eso el repelente y los mosquiteros son elementos fundamentales que hay que llevar en las maletas.

Ante la duda, consulten con su médico de cabecera si elegir Brasil como destino turístico es una buena decisión.

Río de Janeiro, ciudad maravillosa

Después de tantos viajes largos decidimos hacer uno que llevara pocas horas de vuelo.

Elegimos Río de Janeiro por su cercanía pero además porque teníamos ganas de conocer una de las ciudades más importantes del mundo. El viaje en avión duró 3 horas. No podemos negar que es una placer cuando dura tan poco.

Después de asesorarnos e indagar sobre la zona para alojarnos, decidimos hacerlo en Ipanema. Como era nuestra primera vez en esta gran urbe, preferimos estar en una lugar céntrico. Copacabana nos acobardaba un poco porque nos decían que era bastante inseguro. Y lugares como Barra de Tijuca, más distanciados, nos quedaba lejos de todos los paseos que queríamos hacer.

IPANEMA

Fuimos sólo 4 días completos. En una escapada de fin de semana. Ipanema es un bonito barrio, con una de las playas más conocidas de la ciudad. La zona del Posto 10 es la más familiar y es muy común ver bebés y niños en dicho balneario. El mar tiene algo de oleaje, por eso también hay surfistas en esta parte.

La calle Farme de Amoedo es un polo gastronómico interesante. Y en la calle Vinícius de Moraes se encuentra el tradicional bar Garota de Ipanema. Si bien no es un lugar barato para comer, es ideal para picar algún marisco y tomar unas cervezas. Estaba ubicado a dos cuadras de nuestro alojamiento. Fuimos un par de veces al caer la tarde cuando salíamos de la playa y aprovechamos para darles de cenar a los pequeños.

Hay todo un temor con respecto a Río De Janeiro. Hay inseguridad, robos, qué sucede con las favelas?…son preguntas que suelen hacerse los turistas antes de viajar.

La mejor recomendación que nos dieron y que nosotros les vamos a dar, es que traten de andar por zonas turísticas y en horarios turísticos. Además tengan cuidado con sus pertenencias en la playa, porque ante un descuido probablemente alguien se las lleve.

CLIMA

De todas formas, nosotros no hemos visto ningún episodio delictivo pero sabemos de gente amiga que no han tenido la misma suerte.

Elegimos el mes de Julio para viajar. Si bien es pleno invierno, el frío no existe.

Hubo bastante nubosidad y todos los días tuvimos temperaturas agradables. No hacía calor agobiante pero nos contaban que en pleno verano el clima puede superar los 40 grados.

QUÉ HACER EN RÍO…

Un día decidimos ir a experimentar las playas de Barra de Tijuca. Esta localidad queda en las afueras y se caracteriza por ser una zona con muchos condominios de lujo. Sus playas son muy lindas y más tranquilas que las de Ipanema. Es ideal alojarse allí si van por más tiempo o si no es la primera vez que visitan Río.

En este viaje relámpago, decidimos no alquilar auto y con mucho menos plata nos manejamos en taxis o Uber. Ambos tienen precios relativamente razonables. No nos animamos a rentar vehículo por miedo de ingresar a una zona insegura sin saberlo.

Cristo Redentor - Río de Janeiro
Cristo Redentor – Río de Janeiro

El ícono principal de esta gran metrópoli es el Cristo Redentor. Teníamos dudas de su accesibilidad para ir con criaturas tan chicas. Pero la verdad es que es un paseo muy apto para ir con niños.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la visibilidad del Cristo. Si hay mucha nubosidad subir hasta allí es un fiasco porque realmente no se ve el monumento.

Hay programas online que lo muestran en vivo y en directo pero también, en la misma boletería del lugar desde donde empieza la excursión, hay una cámara que muestra la imagen del Cristo. Ahí mismo uno entiende enseguida si vale la pena subir ese día o no.

Habíamos leído que el paseo que tenía un valor de 50 reales, mi hermana que fue en el mes de Marzo abonó 65 reales por adulto y nosotros pagamos 75 reales!!!!. Así que calculamos que el precio debe variar según la demanda turística.

Subimos en el Tren de Corcovado que dura aproximadamente 20 minutos. Luego tomamos el ascensor (es opcional) y finalmente escaleras mecánicas que dan la sensación de estar paseando entre las nubes.

Sin dudas hay que hacerlo y recomendamos hacerlo con mochila para bebés pero sin carro.

Mirador de la ciudad - Río de Janeiro
Mirador de la ciudad – Río de Janeiro

Un día contratamos un tour privado y la genia de Dafne nos llevó a varios miradores de la ciudad. Pudimos conocer toda la ciudad en poco tiempo; dado que nuestra estadía era muy corta.

En este recorrido visitamos Lapa que es un barrio bohemio, famoso por su vida nocturna. Tiene un destacable acueducto de estilo Romano en donde se reúne la gente que quiere vivir la noche de Río.

También fuimos al barrio Santa Teresa que se encuentra en la cima de una colina, por esto mismo sus calles suelen ser empinadas. Hay hermosas mansiones y el convento que es una de sus principales atracciones.

En esta zona se puede visitar el Parque das Ruinas. Se trata de un centro cultural que se inauguró sobre las ruinas de una antigua casona que refleja la elegancia que supo tener el barrio. Tiene excelentes vistas urbanas.

También dimos una vuelta por el famoso Maracaná, el estadio más grande de Brasil y les compramos unas camisetas de fútbol a los niños.

Más tarde pasamos por la célebre escalera de Seralón y recorrimos parte del centro de la ciudad.

Catedral de Río de Janeiro - Brasil
Catedral de Río de Janeiro – Brasil

Ya terminando el tour nos dirigimos hacia la Catedral conocida con el nombre de Catedral de San Sebastián de Río de Janeiro. Es un impactante edificio moderno, de forma circular y cónica, lleno de vitrales que dejan pasar la luz del sol. En su techo se configura la imagen de una cruz.

Realmente es una construcción muy particular, que vale la pena sin dudas visitarla, no sabíamos que era tan Bella. Además es gratis.

De regreso visitamos las playas de Copacabana, corazón de Río de Janeiro.

Otra de las excursiones típicas es subir al Pan de Azúcar. El día que teníamos previsto ir, (que justamente era el último de las vacaciones) tenía mucha nubosidad y decidimos no hacerla. Se trata de un morro de 400 metros de altura que se accede mediante un teleférico.

Río es hermosa, con una combinación perfecta de mar, morros y laguna que la convierte en la “Ciudad Maravillosa”.

RECAUDO CUANDO VIAJAMOS CON NIÑOS

Algunos padres nos comentan que temen viajar a Brasil con niños. Nosotros fuimos con Joaco de 4 años y Luigi de 1 año y tres meses.

Es importante saber que deben vacunarse contra la fiebre amarilla, siendo ésta una vacuna que puede tener efectos adversos.

Lo primero que deben hacer es consultar con su pediatra, antes de comprar el pasaje y ponerse al tanto sobre qué medidas de salubridad deben tomar. Incluso, si están embarazadas.