Cádiz y el “dejar fluir”

Cádiz de noche

Arribamos a la ciudad de Cádiz para estar dos días allí, veníamos desde Marbella. Pero llegamos a la tardecita porque habíamos decidido conocer otras ciudades que estaban en el camino.

Como no teníamos alojamiento lo primero que hicimos fue ir a la oficina de turismo para conseguir albergue. Era la segunda vez en el viaje que llegábamos a un destino sin tener ningún hospedaje reservado con antelación. En el lugar nos dijeron que íbamos a conseguir sin problemas, que caminemos. Gran error!! Nada fue tan sencillo como nos dijo la señora. Tendríamos que haber intentado conseguir desde la oficina de turismo, ya que uno de sus servicios es ayudarte a buscar hotel.

Caminamos y caminamos hasta que se hizo de noche. Habíamos dejado el auto en un parking y andábamos con las maletas encima y el cochecito del bebé. Nada recomendable de hacer. Los nervios iban en aumento.

Finalmente conseguimos uno que nos solucionó la estadía por ese día, pero al otro día teníamos que hacer el check-out porque no tenían más disponibilidad, eso implicó que una vez alojados, sigamos buscando hotel para el día siguiente.

Sobre el Alojamiento

Ante este pequeño percance nos alojamos en dos hoteles distintos y en ambas tuvimos diferentes experiencias. Los dos estaban ubicados dentro del casco antiguo por lo que en ningún momento íbamos a usar el auto.

El primer día paramos en Las Cortes de Cádiz, la habitación que quedaba era bastante incómoda pero el servicio del hotel era muy bueno. Nos daba pena tener que abandonarlo al día siguiente. Es una casa típica del Siglo XIX. Es muy lindo y además cuenta con restaurante. Muy recomendable!

Al otro día ya habíamos reservado en el hotel Senator Cadiz Spa Hotel. Nos salía más caro pero no teníamos demasiadas opciones. En este caso, tuvimos lamentablemente una pésima experiencia y de ninguna manera recomendaremos ese hospedaje. La habitación era enorme, muy grande. Pero al irnos y sacar la tarjeta, dejaba automáticamente de funcionar la calefacción en la habitación.

Esto significó que cuando volvimos al cuarto, después de haber paseado todo el día, hacía un frío increíble. Sobre todo para dormir ahí con Joaco siendo tan bebé. Nos quejamos en conserjería y el trato del encargado fue aún peor. Nos apuraba diciendo que si no estábamos a gusto, dejáramos la habitación, pero todos sabíamos que no íbamos a estar a la deriva con un bebé, ya siendo de noche. Habíamos hecho un esfuerzo económico para estar alojados en un lugar en donde tuvimos frío.

Nos ofrecieron gratis el servicio del spa como compensación, pero realmente lo único que queríamos, era un ambiente climatizado. Por esta situación me pesqué un resfriado importante, que pagué las consecuencias unos días después.Por suerte a Joaco no le hizo nada, pero fue bastante angustiante la situación. Nos decían que nos habían dado la habitación más grande para que estuviésemos bien cómodos, pero yo les respondía que lo único que necesitaba era un cuarto con una temperatura ideal para un bebé.

La relación calidad precio fue bochornoso. Lo único que pudimos destacar del hotel fue la amplitud del cuarto y su localización bien céntrica. Cuenta con un bar restaurante pero el servicio es de comida freezada, dicho por la empleada.

Si confían en nuestros consejos, no se hospeden nunca allí.

Sobre Cádiz
Cádiz
Cádiz

Cádiz es una hermosa ciudad, su arquitectura tan peculiar le da un panorama distinto al resto de la ciudades andaluzas. Es una ciudad puerto con muchas torres de vigilancia que denota su vocación comercial y marítima en el transcurso de los años.

Fue conquistada por los bizantinos y reconquistada por los españoles en el Siglo XIII. Durante la invasión Napoleónica, se convirtió en sede de lo que se conoció como las cortes de Cádiz (1810), en donde se formó una asamblea constituyente que gobernaba en nombre del rey Fernando VII, quien estaba preso por orden de Napoleón.

Para el año 1812 se concretó la Constitución de Cádiz, de carácter liberal.

Qué hacer en Cádiz

Les pasamos a continuación nuestra selección de paseos y atractivos turísticos:

  • La Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Cádiz: su famosa cúpula amarilla se destaca en toda su arquitectura urbana. Está ubicada en la playa y puede verse desde cualquier punto de la ciudad. Su horario de apertura es de Lunes a Sábados a partir de las 10:00 de la mañana. El cierre depende del mes. Puede ser a las 19:00, a las 20:00 o a las 21:00 horas. Los Domingos abre a partir de las 13:30 horas. Se puede visitar también la Torre del Reloj y el Museo Catedralicio que tiene un horario más reducido. La entrada tiene un costo de 6 € y los niños menores de 12 años ingresan gratis.
  • Castillo de Santa Catalina: está abierto todos los días a partir de las 11:00 de la mañana. Ubicado sobre la costa y muy cerca del Parque Genovés.
  • Parque Genovés: es un gran parque para hacer senderismo. Con una variedad importante de plantas y una cascada en su interior.
  • Baluarte de la Calendaria: ubicado a 500 metros del parque genovés, se alza esta fortaleza a orillas del mar. Se convirtió actualmente en un recinto para espectáculos y exposiciones.
  • Jardín de la Alameda Apodaca: al lado del Baluarte de la Calendaria, se halla este parque con excelentes vistas al mar.
  • Museo de Cádiz: muestra elementos arqueológicos, sarcófagos fenicios, pinturas barrocas, entre otros.
  • Torre Tavira: es el punto más alto de la ciudad. Está ubicada en la Casa – Palacio de los Marqueses. En la torre se puede visitar la cámara oscura que proyecta una imagen en vivo del exterior.
  • Mercado de Cádiz: es un mercado semi cubierto en el que se consiguen una gran variedad de comidas para comprar.
  • Playa de la Caleta: céntrica, es pequeña pero que no por eso deja de ser un ícono de la ciudad.
  • Plaza de San Antonio: es una de las principales plazas de esta ciudad.
Conclusión gaditana:

Cádiz tiene muchos más atractivos que depende el gusto y el tiempo que cada uno tenga. Lo ideal es caminarla y recorrer su casco antiguo a pie. Pueden aprovechar si van con niños porque se puede caminar fácilmente con el cochecito de bebé. Si van con niños, tengan todos sus alojamientos reservados. Uno cree que dejar fluir es algo positivo, pero si van con pequeños puede resultar caótico. Además en ese “dejar fluir” uno termina eligiendo lo que queda y no lo que le realmente le gusta.

Luego de dos días intensos, dejamos Cádiz para volver a Sevilla a saludar a la familia. Habíamos decidido luego de la visita familiar ir a Cáceres, lugar que no había estado hasta entonces en nuestros planes.

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