Cataratas del Iguazú

Foz do Iguazú

En un mes de Noviembre, del 2018, decidimos ir en familia a conocer las Cataratas. Ha sido un viaje en compañía ya que fuimos con la abuela, la tía, el tío y la prima de nuestros hijos. Volamos casi 2 horas (habíamos sacado el pasaje con millas) desde Buenos Aires.

Las cataratas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad y una de las Maravillas Naturales del Mundo. Están ubicadas en la Provincia de Misiones del lado argentino y en Foz do Iguazú del lado brasileño. Tienen casi 3 kilómetros de anchura.

El clima ha sido estupendo a pesar de ir en vísperas del verano. No sentimos un calor agobiante, aunque hay que tener en cuenta que es una zona bastante calurosa y cuando se hace la excursión a los parques, caminar bajo el sol puede ser peligroso para los chicos.

ELEMENTOS BÁSICOS QUE HAY QUE LLEVAR PARA LOS NIÑOS

Lo primero que hay que poner en la valija es un gorro y un protector solar.

Lo siguiente es el repelente, para evitar picaduras de mosquito en una zona en donde puede existir dengue o Zika. Sin embargo, la verdad es que no hemos visto ni un solo mosquito. De todas formas tomamos todo tipo de cuidados y prevención.

Llevamos también el mosquitero del carro de niños que lo usamos para el cochecito y para la practicuna, dato interesante a la hora de hacer las maletas. A su vez, llevamos piloto de lluvia que más adelante explicamos la razón.

EXCURSIONES

El primer día fuimos en transfer (en una van ya que éramos 8 personas) al Parque Nacional Iguazú del lado argentino.

La entrada general tiene actualmente un valor de 700 pesos argentinos, para los residentes del Mercosur 560 pesos argentinos, para los residentes nacionales cuesta 360 pesos argentinos, los menores de 6 a 12 años abonan 180 pesos argentinos y los menos de 6 años no pagan.

Es un paseo largo, de aproximadamente 5 horas. Se inicia con un viaje en un tren ecológico que, mientras transita por medio de la selva, te lleva a hacia las dos estaciones que existen en el parque.

Garganta del Diablo - Cataratas del Iguazú
Garganta del Diablo – Cataratas del Iguazú

Nosotros empezamos por la impactante Garganta del Diablo (salto de 80 metros) que es la última estación. Desde que bajamos del tren hasta llegar a este increíble salto, caminamos aproximadamente 1000 metros por pasarelas.

Cuando uno está por llegar lo nota fehacientemente por el ruido de la caída del agua. Y una vez allí, realmente se estremecen los sentidos. Es imponente, soberbio.

Cuanto más cerca se está, más salpicado de agua se termina. Los niños por lo general se asustan un poco al no entender semejante magnificencia. Además que se mojan bastante y no les gusta, pero viene bien para afrontar el calor.

Nosotros llevamos los pilotos para los niños (que habíamos comprado en Venecia) y fueron muy útiles. De todas formas pueden conseguirse dentro del parque.

Además pusimos en nuestras mochilas una muda de ropa para cada uno por si terminaban muy empapados. Lo recomendamos.

Tampoco pueden olvidarse una importante cantidad de agua en recipientes térmicos. El precio de una botella de agua dentro del predio es muy elevado, aunque hay canillas de agua potable.

Pasarelas - Cataratas del Iguazú
Pasarelas – Cataratas del Iguazú

Hay tres pasarelas, todas están en buen estado y son accesibles para ir con el carro de niños. Está la superior, la media y la inferior. Lleva mucho tiempo hacer las tres. Nosotros decimos hacer la superior y la inferior (ésta última tiene escaleras pero hay un camino alternativo para ir con rodados)
Realmente hay que caminar mucho en esta excursión y los niños no aguantan tanta caminata. En la entrada del parque alquilan coches de bebés a 400 pesos argentinos (más una garantía en suerte de depósito), es una buena alternativa para los niños grandes que ya no usan carros. En nuestro caso, Joaco sabía acomodarse perfectamente en el carro de Luis y viajaban ambos en el mismo.

Al día siguiente hicimos Cataratas del lado de Brasil. El paseo dura aproximadamente 3 horas. Viajamos en un bus el cual hace varias paradas. Cometimos el error de bajar en la anteúltima. No lo hagan si están con niños pequeños!!!! Hay demasiadas escalinatas.

En la última parada hay ascensor aunque se debe hacer una fila importante para ingresar, pero por suerte nos dieron prioridad por ir con un bebé.

En ambos parques recomiendan no alimentarse o andar con comida encima ya que abundan los coatí. Estos animales con el propósito de robar comida pueden rasguñar o morder. A nosotros no nos pasó nada pero sabemos de amigos que sí les sucedió y debieron hacer un tratamiento de vacunas para el niño.

Ambas excursiones son recomendables hacerla con carro de niños. No lo duden! Todo es accesible. Es mucho mejor que ir con mochila de porteo porque hay kilómetros de caminata.

Frente a Parque Nacional Do Iguazú, se encuentra el Parque das Aves. A las personas que lo hicieron les ha gustado. Nosotros preferimos no ingresar e ir al hotel para que los niños disfruten de la piscina.

En cuanto al alojamiento elegimos hospedarnos del lado argentino, en Misiones. Provincia que se caracteriza por tener la tierra colorada debido a su alto grado de fertilidad y de nutrientes.

A muy pocas cuadras de nuestro hotel estaba el Hito de las Tres Fronteras que fuimos a conocer el último día. Desde allí se puede ver a la derecha Brasil y a la Izquierda Paraguay. A partir de las 19 horas hay un show de aguas danzantes, pero cuando fuimos estaban en reparación.

Nuestra estadía fue de 4 días completos y creemos que estuvo bien la cantidad de días. Es un viaje corto.

Hay más cosas para hacer si se quiere o van por más tiempo. Lo recuerdo de mi primer viaje a Cataratas (sin hijos). Entre ellas puedo recomendar la represa de Itaipú (compartida entre Paraguay y Brasil).

También he conocido las minas de Wanda, que en mi caso no me despertó ningún interés, y las ruinas de San Ignacio, lugar precioso y de alto contenido histórico pero que queda a 64 kilómetros de Iguazú.

Otra cosa para hacer es Ciudad del Este. Es una urbe paraguaya en donde las compras son las principal atracción ya que hay zonas francas comerciales.

La verdad es que esos paseos preferimos no hacerlo en esta ocasión. Nos concentramos en recorrer bien una de las Maravillas del Mundo, de disfrutar el viaje en familia y de relajarnos en la piscina del hotel.

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