Chile

Chile es un país vecino que nos ha sorprendido gratamente tanto por su belleza natural como por la amabilidad de su gente. Uno nace y adopta ciertos prejuicios que en realidad no nos son propios y derribarlos es una experiencia maravillosa. Así nos ha sucedido en Chile. Los chilenos nos han tratado de maravillas en todas las oportunidades que tuvieron.

Además es un país muy bonito, prolijo y seguro para visitar con niños. Ellos la han pasado muy bien en esta escapa corta de vacaciones. Si están pensando viajar a conocerlo, no lo duden, ya que es un buen plan para hacer en familia.

Plaza de Armas - Santiago de Chile

Santiago de Chile

Santiago de Chile nos sorprendió gratamente. Es una ciudad muy fácil para recorrer con niños. Sus calles son muy limpias y todo funciona de manera ordenada. Fuimos para la Semana Santa y el clima ha sido genial! La contra de ir un feriado, es que muchos lugares pueden estar cerrado. En cambio, a favor es que se puede recorrer la ciudad de manera muy ágil porque hay poco tránsito. Nosotros lo hicimos con un auto rentado.

Castillo Wulff

Valparaíso y Viña del mar.

Desde Santiago, la capital chilena, decimos ir un día a conocer estas ciudades costeras. Una se encuentra al lado de la otra y a una distancia de poco más de 115 kilómetros con respecto a Santiago de Chile. Aquí les comentamos cómo ha sido nuestro día en las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar

Valparaíso y Viña del Mar

Desde Santiago, la capital chilena, decimos ir un día a conocer estas ciudades costeras. Una se encuentra al lado de la otra y a una distancia de poco más de 115 kilómetros con respecto a Santiago de Chile.

Aquí les comentamos cómo ha sido nuestro día en las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar.

Valparaíso

Valparaíso
Valparaíso

Primero fuimos para Valparaíso, urbe portuaria de muchos colores. En ella pueden verse varios cerros en los que se permiten ascender tanto caminando como con el auto. De todos ellos, elegimos el Cerro Concepción aunque debemos contarles que, el Cerro Alegre también parecía muy lindo para recorrer.

Estos cerros se caracterizan por una notable gama de colores que tienen las casas y los locales. Las paredes son casi todas muy coloridas o con importantes murales que dejan una impronta que la hace muy particular a dicha ciudad.

Nosotros ascendimos con el auto, porque eran como 600 metros para hacer cuesta arriba y con los niños se nos podía complicar un poco. Pero había muchísimos turistas subiendo a pie. Luego de este paseo, fuimos a caminar por la zona del puerto, que es uno de los principales de Chile.

Otras de las cosas que hay para visitar en Valpo, es la casa de Pablo Neruda, llamada la Sebastiana. es una de las 3 casas del célebre escritor. Las otras llaman La Chascona y la Casa de la Isla Negra. La primera se encuentra en Santiago de Chile (hablamos de ella en el post sobre Santiago) y la segunda está en Isla Negra, en El Quisco.

Otra de las travesías turísticas que propone esta ciudad son los ascensores funiculares. Cuenta con 16 funiculares urbanos que comunican las bases del cerro con sus respectivas cumbres. Si van con tiempo, seguramente vale la pena experimentar al menos, uno de ellos.

En cuanto a la inseguridad, habíamos leído que se recomienda no estar en zonas no turísticas, sobre todo durante la noche. Pero nosotros sólo fuimos a pasar el día y no vivenciamos ningún episodio de inseguridad. Aunque no debemos dejar de contarles que Joaco sintió miedo en el Cerro Concepción, no sabemos por qué, y prefirió que nos fuéramos rápido… y por supuesto, eso hicimos!

Luego seguimos camino para Viña del Mar, que se encuentra literalmente pegada a Valparaíso.

Viña del Mar

Viña es otra metrópoli costera que mira al Océano Pacífico en toda su infraestructura urbana. Es conocida también como la ciudad jardín ya que cuenta con grandes espacios verdes y jardines con variedad de flores y arbustos. Sin dudas es una de las ciudades más famosas de Chile, reconocida sobre todo por su reputado festival de música como de cine y sus kilómetros de playas propensas para el surf.

Su clima, mediterráneo, se caracteriza por su alta nubosidad. Sus veranos generalmente son tibios y sus inviernos bastantes lluviosos.

Es un lugar que está abocado al turismo y eso se aprecia de forma palpable, en las cadenas hoteleras de renombre, los cuales erigen sus enormes edificios sobre la costa.

Es conocida por sus festivales internacionales tanto de cine como de la Canción.

Qué hacer en Viña del Mar
Castillo Wulff
Castillo Wulff

-El Reloj de las Flores: es un reloj floral, hecho con una variedad interesante de flores y que se transformó en un ícono turístico de la ciudad, en donde miles de visitantes paran allí para sacarse las típicas fotos.

-El Castillo Wulff: está construido a orillas del mar. Data de principios del Siglo XX y fue la residencia de un acaudalado empresario. Hoy se convirtió en un Monumento Histórico Nacional. No se puede ingresar con cochecitos de bebé, de todas maneras, su acceso es gratuito y su recorrido requiere poco tiempo. Al finalizar subimos al pequeño mirador que ofrece el recinto, desde donde contemplamos mejores vistas de Viña.

-Recorrido por las playas de Viña: de punta a punta puede apreciarse las playas y la costa.

Un dato más…

Otro de los destinos que teníamos planificado en nuestro itinerario para ese mismo día era ZAPALLAR. Unos amigos muy amigos nos hablaron maravillas de ese lugar. Se encuentra a casi 70 kilómetros de Viña y a dos horas de viaje en auto hacia Santiago.

La verdad es que ya nos parecía demasiado viaje para los niños que, si bien durmieron casi toda la ruta, no nos queríamos abusar de su cansancio. Después de mucho evaluarlo, preferimos volver a Santiago, a nuestro alojamiento.

Cuando viajamos con niños, más allá que los tiempos son otros, las elecciones no son las mismas. Siempre estamos pensando en ellos. Por eso resignar un destino o un paseo, resulta algo cotidiano cuando viajamos con nuestras criaturas tan chiquitas.

Ese es el precio que se paga cuando viajamos en familia. Pero siempre aconsejamos que las decisiones fluyan y que no haya lugar para el arrepentimiento.

En todos los viajes hay cosas que no se llegan a conocer. Hay que agendarlas en la lista de pendientes para cuando decidamos volver.

Santiago de Chile

Santiago de Chile nos sorprendió gratamente. Es una ciudad muy fácil para recorrer con niños. Sus calles son muy limpias y todo funciona de manera ordenada.

Fuimos para la Semana Santa y el clima ha sido genial! La contra de ir un feriado, es que muchos lugares pueden estar cerrado. En cambio, a favor es que se puede recorrer la ciudad de manera muy ágil porque hay poco tránsito. Nosotros lo hicimos con un auto rentado.

Habíamos contratado a través de Rent-a-Car el alquiler del vehículo. La compañía que nos proveía el servicio era Álamo, pero cuando llegamos nos quisieron cobrar mucho más del precio que figuraba en la página por los asientos de los niños.

Cómo les pedimos facturación, nos dijeron que ya era tarde para realizarla. Luego de discutir unos diez minutos, nos cobraron el precio por el que habíamos reservado las sillitas.

Siempre las sillas son un problema a la hora de alquilar un coche. Así que tengan calma y traten que no los estafen en la cara.

En cuanto a la alimentación de los niños, en ningún momento fue una preocupación. En los supermercados se encuentran gran variedad de productos de distintas marcas. Los pequeños aprovecharon y comieron mucha palta. Hay palta por todos lados y a ellos, les encanta.

Sinceramente estuvimos buscando pulpo chileno pero nunca encontramos. De todas formas, nos sacamos las ganas de comer una buena cantidad de mariscos y de pescados.

Santiago tiene un nivel alto de smog. La contaminación lamentablemente se ve en el aire. Siempre hay nubosidad y poca visibilidad. Es una preocupación que tienen los chilenos claramente.

Depto en Las Condes, Santiago
Depto en Las Condes, Santiago

El smog incide en las enfermedades respiratorias como bronquitis o neumonías. Por eso aconsejamos que, si tienen hijos propensos a este tipo de enfermedades, consulten con el pediatra para saber si visitar Santiago, es buena opción.

Estuvimos 3 días en la capital chilena, y en todo momento nos sentimos muy bien tratados. Debemos destacar la cordialidad de su gente.

Después de escuchar varios consejos de diferentes personas que habían visitado este país, decidimos alojarnos en Las Condes, barrio muy lindo y muy top.

Pero, ya con nuestra experiencia, nosotros no aconsejaríamos lo mismo. Estando allí hubiéramos preferido hospedarnos en el centro de la ciudad.

A continuación les detallamos todo lo que pudimos hacer en Santiago, con nuestros niños.

Itinerario por Santiago

La primera visita fue hacia la Plaza de Armas. Una de las principales plazas de la ciudad. En pleno centro urbano, es considerado el kilómetro cero.

En ella se alzan importantes edificios como el Correo central, la Municipalidad, el Museo Histórico Nacional y la Catedral metropolitana, cuyo acceso es gratuito.

A pocas cuadras de la Plaza de Armas se encuentra el Palacio de la Moneda. Hermosa construcción que actualmente es la sede de gobierno. Fuimos hasta allí caminando luego de visitar la Catedral.

Paseamos por toda la zona del centro y llegando la hora del almuerzo, comimos en un restaurante muy céntrico.

Teleférico - Cerro Concepción
Teleférico – Cerro Concepción

Luego volvimos al auto que lo habíamos dejado estacionado. Preferimos ir primero al  Cerro Santa Lucía, pero cuando llegamos nos dijeron que no se accedía en coche. Y como eran 600 metros caminando cuesta arriba, decidimos no subir.

Por este motivo nos fuimos directamente al Cerro Concepción. En éste, se puede subir a la cima con teleférico o funicular.

También se accede con el auto hasta un aparcamiento para luego terminar el ascenso con el teleférico. Nosotros ingresamos por la entrada de la calle Pionono. Se abona el ingreso al cerro, durante la subida hay hermosas vistas de la ciudad.

Cuando llegamos hasta el estacionamiento, compramos las entradas para el teleférico, los niños menores de 2 años no abonan. Dato importante es que se puede subir al teleférico con el carro de niños.

Luego de este paseo, fuimos hacia el barrio Bellavista, ya que se encuentra al pie del cerro. Es una zona gastronómica muy pintoresca.

El principal atractivo es el museo La Chascona, que fue una de las residencias en donde vivió el célebre poeta Pablo Neruda.

Fuimos con todas las intenciones de ir a conocerla pero nos pareció que es una casa con muchas escaleras de piedras y empinadas. Además de lo complicado, no te dejan subir con cochecito.

A su vez, la entrada nos pareció bastante cara. Cuesta 7000 pesos chilenos y los niños también abonaban.

Templo Bahá'í de Sudamerica
Templo Bahá’í de Sudamerica

Cómo hubo un cambio de plan al no entrar a La Chascona, nos dirigimos hacia el Templo Bahá’í de Sudamérica.

Es un templo ubicado en la precordillera y tiene una arquitectura muy particular. Además que está emplazado en un paisaje hermoso. Es un lugar que respira paz y tranquilidad.

Se puede acceder mediante rampas así que no hay problema de llevar el rodado de bebés. Lo que sí hay que procurar que los niños no griten porque es un centro de adoración y no hay bullicio. Cierra sus puertas a las 18 horas.

Encantados con el lugar, nos volvimos al departamento para finalizar el día.

El siguiente día en Santiago, arrancamos yendo al Parque Forestal en donde los niños jugaron un largo tiempo en los juegos.

Frente al parque se encuentra el Museo Nacional de Bellas Artes. Su entrada es gratuita. Hay que tener en cuenta que los Lunes está cerrado.

Luego decidimos ir recorrer Costanera Center desde donde se destaca el rascacielos más alto de Latinoamérica. Y ya que estábamos cerca, almorzamos en un restaurante ubicado en la comuna de Providencia.

Saliendo de allí, fuimos al parque bicentenario en donde estuvimos paseando disfrutando los juegos.

En algunas partes de Santiago hay alquileres de monopatines eléctricos que se encuentran fácilmente en las calles o en los parques.

Es una imagen muy habitual ver a las personas andar en estos scooters. Nosotros no lo probamos porque íbamos con nuestros niños. Pero es una buena alternativa para recorrer la ciudad.

Por la tarde paseamos por Las Condes, lugar en donde estábamos alojados. Habíamos alquilado un departamento a través de la página Airbnb, que nos funcionó muy bien.

Santiago nos recibió y nos despidió muy amablemente. Fue un lindo viaje que hicimos con nuestros hijos.

Con poco tiempo de vuelo, es un buen destino para hacer una escapada.