Santiago de Chile

Santiago de Chile nos sorprendió gratamente. Es una ciudad muy fácil para recorrer con niños. Sus calles son muy limpias y todo funciona de manera ordenada.

Fuimos para la Semana Santa y el clima ha sido genial! La contra de ir un feriado, es que muchos lugares pueden estar cerrado. En cambio, a favor es que se puede recorrer la ciudad de manera muy ágil porque hay poco tránsito. Nosotros lo hicimos con un auto rentado.

Habíamos contratado a través de Rent-a-Car el alquiler del vehículo. La compañía que nos proveía el servicio era Álamo, pero cuando llegamos nos quisieron cobrar mucho más del precio que figuraba en la página por los asientos de los niños.

Cómo les pedimos facturación, nos dijeron que ya era tarde para realizarla. Luego de discutir unos diez minutos, nos cobraron el precio por el que habíamos reservado las sillitas.

Siempre las sillas son un problema a la hora de alquilar un coche. Así que tengan calma y traten que no los estafen en la cara.

En cuanto a la alimentación de los niños, en ningún momento fue una preocupación. En los supermercados se encuentran gran variedad de productos de distintas marcas. Los pequeños aprovecharon y comieron mucha palta. Hay palta por todos lados y a ellos, les encanta.

Sinceramente estuvimos buscando pulpo chileno pero nunca encontramos. De todas formas, nos sacamos las ganas de comer una buena cantidad de mariscos y de pescados.

Santiago tiene un nivel alto de smog. La contaminación lamentablemente se ve en el aire. Siempre hay nubosidad y poca visibilidad. Es una preocupación que tienen los chilenos claramente.

Depto en Las Condes, Santiago
Depto en Las Condes, Santiago

El smog incide en las enfermedades respiratorias como bronquitis o neumonías. Por eso aconsejamos que, si tienen hijos propensos a este tipo de enfermedades, consulten con el pediatra para saber si visitar Santiago, es buena opción.

Estuvimos 3 días en la capital chilena, y en todo momento nos sentimos muy bien tratados. Debemos destacar la cordialidad de su gente.

Después de escuchar varios consejos de diferentes personas que habían visitado este país, decidimos alojarnos en Las Condes, barrio muy lindo y muy top.

Pero, ya con nuestra experiencia, nosotros no aconsejaríamos lo mismo. Estando allí hubiéramos preferido hospedarnos en el centro de la ciudad.

A continuación les detallamos todo lo que pudimos hacer en Santiago, con nuestros niños.

Itinerario por Santiago

La primera visita fue hacia la Plaza de Armas. Una de las principales plazas de la ciudad. En pleno centro urbano, es considerado el kilómetro cero.

En ella se alzan importantes edificios como el Correo central, la Municipalidad, el Museo Histórico Nacional y la Catedral metropolitana, cuyo acceso es gratuito.

A pocas cuadras de la Plaza de Armas se encuentra el Palacio de la Moneda. Hermosa construcción que actualmente es la sede de gobierno. Fuimos hasta allí caminando luego de visitar la Catedral.

Paseamos por toda la zona del centro y llegando la hora del almuerzo, comimos en un restaurante muy céntrico.

Teleférico - Cerro Concepción
Teleférico – Cerro Concepción

Luego volvimos al auto que lo habíamos dejado estacionado. Preferimos ir primero al  Cerro Santa Lucía, pero cuando llegamos nos dijeron que no se accedía en coche. Y como eran 600 metros caminando cuesta arriba, decidimos no subir.

Por este motivo nos fuimos directamente al Cerro Concepción. En éste, se puede subir a la cima con teleférico o funicular.

También se accede con el auto hasta un aparcamiento para luego terminar el ascenso con el teleférico. Nosotros ingresamos por la entrada de la calle Pionono. Se abona el ingreso al cerro, durante la subida hay hermosas vistas de la ciudad.

Cuando llegamos hasta el estacionamiento, compramos las entradas para el teleférico, los niños menores de 2 años no abonan. Dato importante es que se puede subir al teleférico con el carro de niños.

Luego de este paseo, fuimos hacia el barrio Bellavista, ya que se encuentra al pie del cerro. Es una zona gastronómica muy pintoresca.

El principal atractivo es el museo La Chascona, que fue una de las residencias en donde vivió el célebre poeta Pablo Neruda.

Fuimos con todas las intenciones de ir a conocerla pero nos pareció que es una casa con muchas escaleras de piedras y empinadas. Además de lo complicado, no te dejan subir con cochecito.

A su vez, la entrada nos pareció bastante cara. Cuesta 7000 pesos chilenos y los niños también abonaban.

Templo Bahá'í de Sudamerica
Templo Bahá’í de Sudamerica

Cómo hubo un cambio de plan al no entrar a La Chascona, nos dirigimos hacia el Templo Bahá’í de Sudamérica.

Es un templo ubicado en la precordillera y tiene una arquitectura muy particular. Además que está emplazado en un paisaje hermoso. Es un lugar que respira paz y tranquilidad.

Se puede acceder mediante rampas así que no hay problema de llevar el rodado de bebés. Lo que sí hay que procurar que los niños no griten porque es un centro de adoración y no hay bullicio. Cierra sus puertas a las 18 horas.

Encantados con el lugar, nos volvimos al departamento para finalizar el día.

El siguiente día en Santiago, arrancamos yendo al Parque Forestal en donde los niños jugaron un largo tiempo en los juegos.

Frente al parque se encuentra el Museo Nacional de Bellas Artes. Su entrada es gratuita. Hay que tener en cuenta que los Lunes está cerrado.

Luego decidimos ir recorrer Costanera Center desde donde se destaca el rascacielos más alto de Latinoamérica. Y ya que estábamos cerca, almorzamos en un restaurante ubicado en la comuna de Providencia.

Saliendo de allí, fuimos al parque bicentenario en donde estuvimos paseando disfrutando los juegos.

En algunas partes de Santiago hay alquileres de monopatines eléctricos que se encuentran fácilmente en las calles o en los parques.

Es una imagen muy habitual ver a las personas andar en estos scooters. Nosotros no lo probamos porque íbamos con nuestros niños. Pero es una buena alternativa para recorrer la ciudad.

Por la tarde paseamos por Las Condes, lugar en donde estábamos alojados. Habíamos alquilado un departamento a través de la página Airbnb, que nos funcionó muy bien.

Santiago nos recibió y nos despidió muy amablemente. Fue un lindo viaje que hicimos con nuestros hijos.

Con poco tiempo de vuelo, es un buen destino para hacer una escapada.