España

Viajando por España con bebés

Debutamos por primera vez como familia viajera en un vuelo de 12 horas por Iberia. Era mi primer viaje y el de Joaco también, pero él tenía apenas 8 meses de edad. En ese primer vuelo nos enteramos que existen la cunas de bebés para avión. Se solicitan previamente. Como hay poca oferta, la demanda suele ser alta y no siempre se tiene la suerte de conseguirla. En esta ocasión no habíamos tenido esa suerte, pero si la pareja que viajaba delante de nosotros y que, gracias a ellos, conocimos de la existencia de estas cunas.

Como Joaco era bebé no abonó el pasaje (hasta los 2 años sólo pagan una tasa de impuesto y seguro). Pero eso significó que viajó en brazos durante todo el viaje, lo cual es muy incómodo. Por suerte durmió un montón. No así yo que la ansiedad me jugaba una mala pasada.

Aterrizamos en suelo español alrededor de las 17 horas del país de destino y fuimos directamente a alquilar un auto en las oficinas del aeropuerto. No teníamos nada reservado. Luego de cotejar precio, terminamos contratando el servicio a través de la compañía Hertz. Tuvimos que contratar el adicional de la silla del bebé. Nos ofrecieron también la prestación del GPS, pero teníamos uno propio con todos los mapas que habíamos cargado en Buenos Aires. Una vez finalizado todos los trámites tomamos el camino que nos conducía hacia el apartamento que nos había prestado gente amiga.

Éste estaba ubicado en las afueras de Madrid, específicamente en Boadilla del Monte, a media hora del centro. Estuvimos los primeros tres días en este lugar y desde allí teníamos programado nuestro itinerario. Hacía frío, habíamos elegido el mes de Enero por nuestros trabajos, por lo que viajamos en pleno invierno español.

Plaza Mayor de Madrid

Madrid, debutando como familia viajera

Debutamos por primera vez como familia viajera en un vuelo de 12 horas por Iberia. Era mi primer viaje y el de Joaco también, pero él tenía apenas 8 meses de edad. En ese primer vuelo nos enteramos que existen la cunas de bebés para avión. Se solicitan previamente. Como hay poca oferta, la demanda suele ser alta y no siempre se tiene la suerte de conseguirla. En esta ocasión no habíamos tenido esa suerte, pero si la pareja que viajaba delante de nosotros y que, gracias a ellos, conocimos de la existencia de estas cunas

Acueducto de Segovia

Toledo, Avila y Segovia

Haber recorrido parte de España fue un privilegio. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar que casi todos los lugares que visitamos tenían cuestas y adoquines por doquier. Muchas callejuelas eran muy angostas, casi que pasaba solo nuestro auto, y algunas de ellas no tenían veredas.

Puerta del Puente

Córdoba

Dejamos Sevilla y nos despedimos de la familia para dirigirnos a la increíble ciudad de Córdoba que se encuentra a poco más de 130 kilómetros de distancia. Córdoba es un lugar muy particular, en ella se puede apreciar el pasado islámico durante la Edad Media. Recordemos que los españoles lucharon en su tierra contra los musulmanes, en una guerra de casi 8 siglos. Esta peculiar urbe respira cultura árabe por donde se la mire, pero también puede verse en ella los vestigios romanos.

Plaza de España

Sevilla en familia

Luego de un viaje largo, de aproximadamente 450 kilómetros, llegamos a Sevilla provenientes desde Madrid. La ansiedad de encontrarnos con nuestros familiares se respiraba en el habitáculo del auto las 5 horas que duró el viaje. Salimos por la mañana para llegar cerca del mediodía. Berchy estaba muy contento de reencontrarse con su hermana, su cuñado y sus sobrinos. Pero por sobre todo, estaba entusiasmado de que conozcan a Joaco. Nos brindaron alojamiento en su hogar y estuvimos 5 días completos en Sevilla. Por supuesto que con tanto tiempo pudimos disfrutarla sin problemas y sin apuros. Realmente no nos habíamos planificado ningún tipo de itinerario. De acuerdo con la familia, íbamos viendo qué hacer en el día. Todo era mucho más espontáneo. Con sevillanos de nacimiento, estábamos muy bien aconsejados

Granada

Granada y La Alhambra con peques

Dejando la hermosa Córdoba nos fuimos hacia la ciudad de Granada en donde estuvimos dos días alojados. Realmente hizo mucho frío, tanto que hasta supo nevar por la noche. Hermoso verlo desde la ventana de la habitación, pero solo eso! Porque ni locos salimos con Joaco tan pequeño y con tanto frío. No nos cansamos de repetir que el clima juega un factor clave cuando viajamos con los niños. Llegamos a Granada después de un viaje de dos horas y media en auto. La distancia entre una y otra ciudad es de 170 kilómetros. Y nos alojamos en un hotel de la cadena Ibis que quedaba bastante lejos del centro y eso no nos convenció demasiado. Estar un tanto alejados y con nieve, no nos permitió conocer en detalle, tan preciosa ciudad.

Málaga

Málaga

Con apenas una hora y media de viaje en auto llegamos a la Ciudad Málaga desde Granada. Todas las rutas estuvieron impecables. La distancia que las separa a ambas ciudades es de 127 kilómetros. Málaga se encuentra al sur de España y sus costas están rodeadas por la famosa Costa del Sol. Es una gran metrópoli portuaria de la Península Ibérica. Aunque en ella hay vestigios del pasado, es una urbe con una importante estructura moderna.

Playas de Marbella

Marbella

Abandonamos la hermosa ciudad de Málaga y emprendimos camino hacia Marbella. Por suerte fue un viaje corto, ya que la distancia que separa a ambas ciudades es de tan sólo 60 kilómetros. Por lo tanto, tardamos apenas una hora en llegar con nuestro auto alquilado. Playas de Marbella Era la primera vez que no teníamos alojamiento reservado. Por eso mismo, había un gran estrés al respecto. De Málaga en adelante habíamos dejado el itinerario librado al azar, creíamos que era necesario “dejar fluir” parte del viaje. Sin dudas que no recomendamos esta opción. Al menos no para hacerlo en familia ya que siempre es mejor tener todo planificado. Nos da tranquilidad para los niños y evitamos muchos momentos que pueden ser angustiantes, la tensión de no conseguir hospedaje es frustrante. Sobre todo cuando vamos con los pequeños

Cádiz

Cádiz

Arribamos a la ciudad de Cádiz para estar dos días allí, veníamos desde Marbella. Pero llegamos a la tardecita porque habíamos decidido conocer otras ciudades que estaban en el camino. Como no teníamos alojamiento lo primero que hicimos fue ir a la oficina de turismo para conseguir albergue. Era la segunda vez en el viaje que llegábamos a un destino sin tener ningún hospedaje reservado con antelación. En el lugar nos dijeron que íbamos a conseguir sin problemas, que caminemos. Gran error!! Nada fue tan sencillo como nos dijo la señora. Tendríamos que haber intentado conseguir desde la oficina de turismo, ya que uno de sus servicios es ayudarte a buscar hotel. Caminamos y caminamos hasta que se hizo de noche. Habíamos dejado el auto en un parking y andábamos con las maletas encima y el cochecito del bebé. Nada recomendable de hacer. Los nervios iban en aumento. Finalmente conseguimos uno que nos solucionó la estadía por ese día, pero al otro día teníamos que hacer el check-out porque no tenían más disponibilidad, eso implicó que una vez alojados, sigamos buscando hotel para el día siguiente.

Cáceres

Abandonamos Cádiz y volvimos a Sevilla a saludar nuevamente a nuestros familiares, estuvimos un par de días con ellos y elegimos la ciudad de Cáceres para visitar luego de la despedida. Luego de pensarlo mucho nos decidimos por este lugar tan especial de la región de Extremadura. Es tan medieval por donde se la mire, con sus calles adoquinadas y angostas y sus edificios históricos. Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad, representa la medievalidad en sus últimos períodos. Está ubicada a tan sólo 262 km de Sevilla y a 300 km de Madrid.

Gibraltar

Ciudades entre caminos

Nuestro recorrido por España implicó elegir en qué destinos alojarnos y cuáles recorrer con tiempo. Sin embargo, siempre que pudimos pasar a conocer, al menos rápidamente una ciudad cercana, no hemos desaprovechado la oportunidad de hacerlo. Entre ciudad y ciudad nos permitimos conocer algún pueblo, ciudadela o atracción turística que nos quedaba de pasada. Por supuesto que dedicarle menos tiempo implica conocerla de otra forma, quizás no en profundidad. Pero siempre preferimos poder visitarla de esta forma, antes que no hacerlo. En este post encontrarán un breve resumen de aquellos lugares de España que pasamos a almorzar, merendar, o simplemente dar una vuelta