Florencia en dos días

Piazza del Duomo-Florencia

Dejamos finalmente Siena para dirigirnos a la famosa ciudad de Florencia, capital la región de La Toscana. La distancia entre una y otra es de unos 80 kilómetros, lo que se tradujo en un viaje corto, de poco más de hora.

Decidimos estar dos noches en este nuevo destino. Habíamos leído en distintas páginas Web que un día solo no alcanza para recorrerla. También nos habían comentado algo similar nuestra gente amiga que habían tenido la oportunidad de visitarla. A nosotros no nos pareció lo mismo. Por supuesto que cada uno tiene sus percepciones y sensaciones pero, con el ¨diario del Lunes¨, llegamos a la conclusión que con un sólo día completo, es suficiente.

Florencia nos recibió con un clima muy agradable. Es una ciudad en donde brilla el Renacimiento y es considerada una de las más hermosas del mundo, de hecho su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 1982. Cuna de los Médici, se respira arte por cualquiera de sus calles y rincones.

Nos alojamos en el Relais Hotel Centrale, ubicado a 600 metros del Duomo. El hotel no poseía servicio de aparcamiento por lo que estacionamos el auto en un parking a 150 metros de allí. Es un alojamiento lindo, con habitaciones cómodas y decoración de estilo. Tenía desayuno incluido y la habitación estaba ubicada en planta baja, por lo que podíamos llegar hasta la puerta de la misma con el coche de niños.

La capital toscana no nos pareció demasiado práctica para el carro de paseo. No tanto por cuestas y empedrados sino porque la mayoría de sus aceras son demasiado angostas y un rodado grande como el cochecito de hermanos, casi que no entraba en la vereda. Ante un umbral sobresalido, era necesario bajar el cordón. Todo eso hacía un tanto dificultosa la caminata.

De todas formas, nos movimos a pie por toda la ciudad. Las atracciones turísticas que por una cosa u otra elegimos conocer fueron:

Río Arno-Florencia
Río Arno-Florencia

El célebre Puente Vecchio que atraviesa el río Arno. Es sin dudas el emblema de Florencia. En él hay distintas tiendas comerciales y el Corredor Vasariano. Tanto en el Puente como en la costanera del Arno, hay miles de personas. Esta ciudad recibe un número importante de turistas. Nuestro consejo es hacer las visitas durante la tarde, porque hay contingentes de extranjeros que sólo pasan el día por allí y esto significa que, por la mañana las atracciones turísticas desbordan de gente pero luego disminuye significativamente por la tarde. 

Otra de las visitas que hemos hecho ha sido al prestigioso Duomo di Firenze, llamada Catedral de Santa María Del Fiore, cuya fachada es una fehaciente obra de arte. Data del último período de la Edad Media, pero tuvo construcciones en la primera parte de Edad Moderna, e incluso en el Siglo XIX. El interior no condice con su soberbia fachada. En ella se siente un clima de austeridad que no es muy compatible con el exterior.

Duomo de Florencia
Duomo de Florencia

La entrada a la Catedral es gratuita. Si quieren acceder la cripta, la cúpula, el baptisterio, el campanile y el Museo, deben abonar el ticket. Los menores de 6 años no abonan. De todas formas no fuimos con ellos, por primera vez nos separábamos en el viaje. Pasado el almuerzo hicimos dormir a los niños una siesta en la habitación del hotel y primero fue Berchy a recorrer el Duomo solo. Cuando regresó me tocó ir a mí. Ambos lo hemos hecho de manera individual y relajados, sin apuros. En el horario del mediodía, la fila de gente era de menos de 10 personas, cuando por la mañana habíamos visto una cantidad de personas tal que parecía un recital de los Rolling Stones.

 

Tanto en el Duomo di Firenze como en las demás iglesias y catedrales de Italia, no está permitido acceder con ropa sin mangas, ni pantalones o polleras cortas. Piernas y hombros deben estar cubiertos por alguna prenda de vestir. Esto lo tuvimos en cuenta a la hora de armar las maletas. En caso que el pronóstico anuncie calor, pueden siempre llevar consigo un pañuelo para cubrir los hombros y unas calzas que permitan salir del paso. En algunos recintos ofrecen alguna ropa como por ejemplo túnica o pareo, para poder resolver esta cuestión y acceder así a su ingreso.

Carrousel de Florencia
Carrousel de Florencia

El primer día anduvimos por la Piazza della República, en donde se encuentra el célebre Carrousel de la ciudad. El precio es elevado pero accesible para dar un par de vueltas. A pedido de Joaco, tuvimos que volver el segundo día por unas vueltas más. Esta plaza fue un antiguo centro cívico romano. Reúne una serie de bares, restaurantes y tiendas. Para mi gusto había demasiadas palomas. Dicen que es muy bonita de noche.

A 200 metros del Ponte Vecchio aparece la Plaza de la Señoría. En ella se aprecia el Palazzo Vecchio, el Tribunal de las Mercancías (ambos edificios fueron construidos en el Siglo XIV) y el Palacio Uguccioni, entre otros. Además uno puede encontrar distintas esculturas que decoran la piazza, como por ejemplo una réplica del David.

El David - Florencia
El David – Florencia

El David original de Miguel Ángel se halla en la Galería della Academia, siendo la pieza fundamental del museo. Se erige con más de 5 metros de mármol, lo que lo convierte en una obra descomunal de la perfección y la armonía del Renacimiento. Fuimos antes del cierre, cerca de las 17 horas y realmente había una fila larga de unos casi 100 metros. Por suerte se nos acercó un empleado del recinto y nos invitó a pasar primero ya que, por los niños, teníamos prioridad en el ingreso. Eso nos ayudó mucho para poder concretar la visita.

La mayoría de los lugares brindan prioridad para bebés y niños. Es importante tener en cuenta este dato porque una cola muy extensa que implique demasiado tiempo, puede resultar un obstáculo cuando viajamos con pequeños. Esto nos sucedió en la Galería Degli Uffizi porque su ingreso significaba unos 40 minutos mínimo de espera en la fila, por eso enseguida desistimos de conocerla. Lamentablemente hay que saber resignar algunas cosas cuando viajamos con hijos.

En cuanto a las comidas, todas las hemos hecho en restaurantes, tanto cenas como almuerzos. La bebida de moda en Italia es el Aperol Spritz. En Florencia y en muchas otras ciudades italianas era muy frecuente la imagen de personas sentadas en las mesas de los bares bebiendo ese aperitivo de color naranja. Por supuesto que no perdimos la oportunidad de probarla.

Finalizada nuestra estadía en esta ciudad toscana, dejamos todo listo para continuar viaje a Bologna…

 

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