Recorrer La Habana con pequeños

Paseo en auto antiguo

Luego de nuestros días en Varadero, nos fuimos en micro hacia La Habana en un viaje de aproximadamente 4 horas. Estuvimos dos noches y tres días en la capital cubana. Llevamos el cochecito de hermanos y fue una excelente decisión porque nos facilitó mucho el paseo. El clima fue agradable e incluso, hizo calor.

Hotel Iberostar
Hotel Iberostar

Nos alojamos en el hotel Iberostar Parque Central, ubicado en el parque central de La Habana. Cuenta con dos edificios, uno de estilo moderno y el otro clásico. Nos tocó en el segundo y realmente nos encantó, incluso nos gustó mucho más que el edificio moderno.

Tiene una atención de alta categoría, un lobby bar que parece de una película, un restaurante elegante y con muy buena gastronomía, habitaciones muy cómodas y una terraza con piscina y una vista perfecta de la ciudad. Recomendado por donde se lo mire.

Desde allí hicimos todos los recorridos. A continuación le contamos nuestros paseos por La Habana, ciudad que respira historia por cualquiera de sus rincones.

Recorrer La Habana con niños

-Tour nocturno:  La primera noche hicimos un tour nocturno, fue nuestro primer tour con pequeños y realmente no lo recomendamos. Los niños se ponen inquietos y uno queda relegado a los horarios de la excursión. Siempre es preferible hacer los trayectos por cuenta propia, porque si los chicos están cansados o aburridos uno tiene la libertad de poder cambiar de rumbo. Igualmente nuestros hijos se adaptaron muy bien pero es algo que hay que tener en cuenta a la hora de contratarlo.

Plaza de la Revolución
Plaza de la Revolución

– Museo de La Revolución: se trata de piezas y testimonios históricos de la Revolución Cubana del Siglo XX. Joaco se entretuvo con cada cañón que encontraba en el camino. A través del museo se accede al Granma Memorial en donde se encuentra exhibido el yate Granma, símbolo de la revolución. Además se exponen tanques, avionetas y armas que captan la atención de casi todos los niños.

– Tour en auto viejo: uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad es alquilar un auto viejo, de ser posible, descapotable (siempre que el sol no moleste); cuyo chofer se acomoda al itinerario propuesto por la familia que lo contrata. Está genial para hacer en familia porque además de la experiencia, se puede aprovechar para conocer muchas cosas y uno mismo va eligiendo el itinerario.

– Plaza de la Revolución: otra típica postal de Cuba es esta plaza pública en donde se ven las esculturas en relieve realizadas con la imagen de los revolucionarios Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Encuentro con amigos en La Habana
Encuentro con amigos en La Habana

– La cabaña del Che Guevara: es una de las casas en donde estuvo viviendo el Che, por algún tiempo. Es pequeña y se recorre rápidamente. Nos resultó muy cara la entrada para lo que ofrece, hay poco material relacionado íntimamente con el Che.

– Cristo de La Habana: es una enorme escultura realizada con mármol de Carrara que se emplazó en una colina en el poblado de Casa Blanca desde donde, además, se puede apreciar un mirador de toda la ciudad.

– La Bodeguita del Medio: es el famoso restaurante que congrega a miles de turistas todos los días porque supo ser elegido por famosos escritores e intelectuales como por ejemplo Ernest Hemingway. Nosotros cenamos allí porque el tour nocturno culminaba con la cena en este lugar. Es una típica postal de La Habana en el que la mayoría de los turistas se sacan fotos en la fachada, y eso está bien. El espacio por dentro es muy reducido e incómodo para ingresar con carros de niños y sillas de pequeños. Además la comida no nos gustó demasiado. Como toda atracción que cobra reputación, merece ser conocida pero no hace falta que consuman nada, bastan con pasar por la puerta.

Plaza San Francisco de Asís
Plaza San Francisco de Asís

– La ceremonia del cañonazo: en la fortaleza se realiza un desfile militar por las noches en donde a las 21:00 horas disparan un cañón dando por finalizada la ceremonia. Es un paseo muy lindo, en donde pueden encontrar puesto ambulantes con artesanías cuyos precios son accesibles comparando a otras zonas. Es entretenido para los chicos pero hay que tener en cuenta que algunos de los niños se asustaron con el ruido del cañón, sobre todo los bebés.

– Parque Central: es el epicentro de la ciudad. Allí pueden ver el Gran teatro de La Habana, el Museo de Bellas Artes, la estatua de José Martí, entre otros. Además los numerosos autos viejos y las carrozas que andan por el lugar le dan una impronta especial al corazón de la capital.

– Malecón habanero: tiene unos siete mil metros de un muro de cemento que es escenario de las playas de dicha ciudad. Nosotros pasamos con el auto descapotable que habíamos contratado. Hay seis carriles de avenidas.

– Plaza San Francisco de Asís: es una amplia y bonita plaza en donde se erige la Iglesia de San Francisco de Asís. Además se encuentra la Lonja del Comercio y  la Fuente de los Leones y; a su vez, está muy cerca del puerto. También pueden visitar la Plaza de La Catedral.

Plaza vieja
Plaza vieja

– Plaza vieja: situada en La Habana Vieja es una hermosa plaza que está muy bien cuidada. Rodeadas de edificios con una perfecta arquitectura y colores muy avivados. No pueden dejar de pasear con el carro de niños por este lugar.

– Legendarios del Guajirito Buena Vista Social Club: un día y contra todos los pronósticos, salimos de noche a ver el show de música cubana que contratamos directo desde el hotel. Por supuesto que no nos quedamos el show completo pero pudimos disfrutar al menos, un rato. Se puede cenar también allí pero nosotros comimos más temprano en el hotel, antes de salir, para que los pequeños no tuviesen hambre. Es una perfecta postal de la noche cubana.

Sobre las comidas….

Ya que hicimos mención el tema de las comidas cabe comentar que nos resultó un poco complicado elegir los alimentos para nuestros hijos. Los locales de comida al paso no nos daban la sensación de ser negocios demasiados limpios y eso nos generaba cierta desconfianza. La mayoría de nuestras comidas fueron en el restaurante del hotel y en un hermoso restaurante que lamentablemente, no recordamos el nombre, digo lamentablemente porque fue donde tomamos el más rico mojito en todas nuestras vacaciones. Perdón queridos lectores por no poder recordar este dato tan importante.

Cuba con niños? es posible!

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