Imbassaí en caravana

Imbassaí

Decidimos ir a Brasil, país vecino, de vacaciones con amigos. Elegimos el mes de Febrero y a medida que otros amigos cercanos se iban enterando del viaje, se sumaban a esta nueva aventura. Terminamos siendo 16 personas, de los cuales éramos 8 adultos y 8 niños. De los 8 pequeños, 7 eran varones, una era una niña y 3 de ellos eran bebés. Algo alocado, sin dudas, pero con todas las intenciones de divertirnos.

Elegimos el Grand Palladium Imbassaí como punto de encuentro. Algunos llegaron antes, otros después, pero estuvimos 5 días todos juntos.

Imbassaí se encuentra en el estado de Bahía, exactamente a 77 km del aeropuerto de Salvador Bahía. Es una zona de hermosas playas aunque con algo de oleaje. Cuenta con una reserva que está atravesada por el río Imbassaí, en donde hay una variada fauna y flora.

El hotel: Grand Palladium Imbassaí Resort & Spa

Este hospedaje, ubicado en medio de la reserva, tiene el tradicional sistema All inclusive. Realmente está todo incluido.

Nosotros tuvimos un problema con la cuna que tardaron en resolver. Estuvieron 3 días para darnos la cuna que tanto habíamos solicitado. Eso no nos pareció de un servicio de nivel.

Piscinas y playas

En el sector de las piscinas, tienen una pileta para niños que está buenísima, con muchos toboganes y de diferentes formas; y en todas sus partes, los pequeños hacen pie. Igualmente proveen chalecos salvavidas para los niños, un dato más que les da tranquilidad a los papis. De todas formas si tienen salvavidas propios que no ocupen mucho lugar en el equipaje, mejor llevarlo desde casa.

En el sector de la playa brindan baldes y palas para los niños, hay que dejar la tarjeta de la habitación la cual se retira una vez que se devuelven las cosas. Lo mismo sucede con los toallones.

La playa no está cerca, hay que pasar por una reserva (si tienen suerte encuentran hermosos monitos) que puede hacerse caminando o con el transporte que te lleva a la playa. De ambas maneras pueden hacerse con el cochecito para niños.

La playa es linda, pero parece que tiene bastantes medusas (una de ellas picó a nuestro pequeño Luigi y lamentablemente, nunca lo vimos llorar tanto). Hay carteles alertando esta situación, pero le prestamos atención una vez que nos sucedió. En cuanto al mar es un poco bravo para los niños. Así que no los dejen solos.

Teen-club

El hotel tiene un lindo baby club, que es un sector destinado para los bebés de 1 a 3 años. En él hay juegos para ellos y cunas por si se quedan dormidos. Se los puede dejar solos y las niñeras apuntan los teléfonos para avisar en caso que el bebé llore. Nuestra experiencia y la mis amigos, han sido que los bebés no han estado más de diez minutos solos porque se ponían a llorar.

También hay un mini club para niños entre 4 a 8 años. Aunque nuestros pequeños no lo aprovecharon ya que no se engancharon demasiado con la animación. Parece que se divertían más en la piscina o en la playa. A su vez, cuentan con un club kids para los peque más grandes.

Todas las noches hay un espectáculo dirigido al público infantil en el teatro que se encuentra en la entrada del Hotel. Cada día varía la temática y la anuncian en diferentes carteleras del complejo.

Restaurantes y comidas

La comida es buena pero como en la mayoría de los sistemas All inclusive, llega un momento que siempre parece ser la misma. La variedad puede encontrarse en los restaurantes temáticos que hay en el complejo hotelero. Lo primero que hay que hacer es reservarlos. Porque tienen tanta demanda que no siempre se consiguen los lugares. Así que traten de reservarlos el primer día de alojamiento.

El que más nos gustó fue Poseidón. Es el restaurante de la playa. La cena es a la luz de las velas y las mesas están en la arena. Pensábamos que era complicado pero fue una cena increíble. Pueden llegar con el autobús. Lleven los cochecitos sólo por si se duermen los niños, porque el lugar no es apropiado para el carro. Es el único restaurante en donde se puede pedir langosta sin cargo ya que en el resto de los comedores, se paga aparte.

Los niños jugaron mucho con un kit de exploradores que llevó mi amiga Natalia. Se entretuvieron buscando y tratando de atrapar bichos en la playa. Linternas, cepillos, binoculares y lupas formaban parte del kit explorador. Muy recomendable!!! Es una idea para copiar y apropiar.

Hay otros restaurantes como el Sumptuori (se caracteriza por la comida japonesa, es muy lindo aunque un poco incómodo el espacio para los niños); el Portofino (de gastronomía mediterránea pero hacía bastante calor en el salón); y las Brasas (que ha sido en donde mejor comimos).

En cuanto a la alimentación de los bebés hay lo que se llaman Baby Copa, que son cuartos exclusivos para la alimentación de los bebés. Allí suelen encontrarse potecitos de comida, papillas para bebés, leches y yogur, las 24 horas del día. También cuentan con licuadora y microondas. En caso de necesitar usar este servicio, deben pedir en el check-in que les otorguen la tarjeta de acceso de esta habitación.

Cómo llegar al hotel

Como Imbassaí se encuentra a 77 km del aeropuerto de Salvador Bahía, hay que calcular una hora de viaje en auto para llegar. Nosotros volamos con una familia amiga, éramos 8 en total y contratamos un transfer para todos, desde la página https://www.transfervipsalvador.com.br/ que sin dudas, recomendamos.

Tanto la ida como la vuelta nos manejamos con la misma empresa y fueron cumplidores y súper puntuales. Realmente para recomendar.

Clima

Imbassaí cuenta con un clima tropical. Tiene una temperatura promedio de 25 grados, salvo en el mes de Julio que llega a una temperatura de 22 grados de máxima.

Nosotros fuimos en el mes de Febrero que es uno de los más calurosos del año, sin embargo no sentimos calor sofocante. De todas formas, por supuesto que en el horario del mediodía salimos siempre del sol, resguardando a los niños en los restaurantes, club kids o las habitaciones.

Durante las noches no refrescaba y las temperaturas eran agradables.

Recaudo que hay que tomar para viajar a Brasil

Recuerden que es importante vacunarse y vacunar a los niños contra la fiebre amarilla. Nuestro pediatra nos dijo que no era una alternativa no vacunarnos para ir a Brasil.

A su vez, hay que tener una consideración especial en cuanto al cuidado de los mosquitos. Por eso el repelente y los mosquiteros son elementos fundamentales que hay que llevar en las maletas.

Ante la duda, consulten con su médico de cabecera si elegir Brasil como destino turístico es una buena decisión.

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