Venecia con lluvia

Tanto nos habían dicho sobre Venecia… Que no llevemos el carro de paseo; que con un solo día basta conocerla; que es una de las ciudades más hermosas del mundo; entre otros tantos comentarios que para lo único que sirvieron fue, para confundirnos.

Dejamos Bolonia y con casi dos horas de viaje (155 kilómetros) llegamos al aparcamiento para dejar nuestro vehículo. Recordemos que no hay forma de llegar a Venecia en automóvil, en ella sólo hay canales que unen esta ciudad.

LO QUE TENÉS QUE SABER SI VAS A VENECIA CON NIÑOS

Vaporetto-Venecia
Vaporetto-Venecia

Elegimos el Parking Tronchetto, estacionamos y dejamos allí una de las dos maletas y el carro de paseo. Ese fue el gran error que cometimos en todo nuestro viaje. Unos amigos nos habían recomendado no llevar el rodado de los niños, porque tantas escaleras sólo generaban incomodidad. Nosotros en cambio, aconsejamos todo lo contrario. No duden en llevar el cochecito de bebé.

Salimos del aparcamiento y nos fuimos a tomar el Vaporetto que es el transporte público de la localidad y que navega sobre el Gran Canal, principal arteria de Venecia. Ahí mismo nos dimos cuenta del error cometido porque en esta embarcación se puede acceder cómodamente con el carro sin necesidad de ser plegado. En menos de una hora ya nos habíamos arrepentido de haberlo dejado en el auto.

El valor del Vaporetto es de 7,50 euros y el horario de funcionamiento es de 4:30 a 00:30 horas. Cuenta con varias líneas de transporte. Luego de varias paradas, bajamos del Vaporetto y fuimos a dejar las maletas al hotel.

Venecia con lluvia
Venecia con lluvia

El hospedaje que elegimos se llama A Tribute to Music, es un muy lindo hotel ubicado sobre el Gran Canal. La habitación era cómoda y el baño era aún mejor, teníamos el desayuno incluido y wifi gratis. Lo único que no nos había gustado era la atención del conserje, que dejaba mucho que desear.

Fuimos a caminar por el Gran Canal y nos daba aún más pena haber dejado la carriola, porque las veredas eran amplias y accesibles (en Florencia nos había resultado aún más complicado transportar el rodado del bebé). Además llevar a Luis en brazos no era un buen plan sumado que Joaco, en muchos tramos, se cansaba de caminar. Encima había comenzado a nublarse hasta que pronto empezó a garuar. Aún más necesario nos resultaba el carro de paseo porque con el cobertor de lluvia los niños estarían cubiertos del agua.

Tratando de ponerle buena onda a tan mal plan, ingresamos a un restaurante aprovechando que era la hora del almuerzo mientras esperábamos que cambiara el clima. Pero la lluvia no cesó hasta recién el día siguiente. Llovió todo el día y eso nos limitó un montón. Nuestro paseo estuvo muy condicionado por el pronóstico. Compramos un paraguas y un piloto para Joaco y cuando mermó un poco el agua salimos a pasear.

COSAS PARA HACER

Vista desde el hotel
Vista desde el hotel

Fuimos a conocer el famoso Puente de los Suspiros y el Puente del Rialto. Nos dejamos llevar por la calles internas andando, pero como el tiempo no colaboró tuvimos que resignar algunos planes como por ejemplo el paseo en góndola. Durante Mayo a Septiembre el pronóstico en Venecia es agradable pero hay abundantes lluvias, aunque éstas también son frecuentes durante el invierno. Las inundaciones constituyen una amenaza para la ciudad.

Venecia está formada por más de 100 islas. Las islas de Murano y Burano son las más visitadas por los turistas, pero nosotros no las pudimos conocer. Está repleta de canales unidos por puentes, que en su mayoría no tienen más de cinco o seis escalera para subir y para bajar. Y es bordeada por magníficos Palacios como por ejemplo el palacio Grassi y el palacio Ducal.

Después de nuestro paseo bastante frustrado, nos fuimos a la habitación. No queríamos que los niños se enfermaran por la lluvia. Así que nos dimos todos un buen baño de agua caliente. Berchy fue a comprar comida y cenamos en el hotel. De pronto se hizo de noche y dejó de llover. Es una ciudad preciosa durante la noche. Muchas personas van sólo a pasar el día y se pierden conocerla cuando sale la luna. Vale la pena poder vivir una noche allí.

Nuestra habitación tenía vistas al Gran Canal. Fue un momento divino ver pasar los cruceros a través de la ventana. Así fue como nos dormimos, con las ventanas abiertas viendo las luces de la ciudad. Otro de los recuerdos que vamos a atesorar en nuestra bitácora. Aún cuando las cosas no salen cómo uno espera, siempre se viven buenos momentos cuando se está de viaje.

Piazza San Marcos
Piazza San Marcos

Por la mañana ingresó a través de las cortinas el bendito y tan deseado sol. Así que luego de desayunar fuimos a hacer lo que no pudimos el día anterior. Nos dirigimos hasta la Plaza San Marcos. En ella está la Basílica con el mismo nombre, construida en el Siglo IX. Su entrada es gratuita aunque acceder a zonas como el museo y el tesoro deben abonarse aparte.

En la plaza está también el Campenile, (campanario de San Marcos que mide aproximadamente 100 metros. Su acceso tiene un valor de 8 euros) y el Palacio Ducal , de estilo gótico que ha sabido ser una prisión. La Edad Media se refleja sin dudas, en esta plaza.

Terminando nuestra estadía en Venecia fuimos a recoger el equipaje y nos tomamos el Vaporetto para regresar al Parking Tronchetto. Nos subimos al auto y nos fuimos a Verona.

Habíamos entendido algo después de esta experiencia… muchas veces los consejos es mejor dejarlos un poco de lado, y es preferible dejarse llevar. Así mismo es sano saber que hay planes que no salen como uno lo espera.

Cuando las personas dicen que viajar con hijos tiene ciertas limitaciones, probablemente se refieran a casos como lo que nos sucedió en Venecia. Es verdad y tienen razón, pero tenemos una respuesta para ese tipo de comentarios: “es preferible hacerlo así, que no hacerlo”.  Además, siempre hay momentos para atesorar cuando viajamos con nuestros hijos.