Museos con niños en Buenos Aires: Primera parte

Museo del Automóvil

Una de las cosas que no dejamos de hacer desde que fuimos padres es ir a museos. Lo seguimos haciendo con nuestros hijos y no necesariamente empezamos a ir a museos para niños. Museos del mundo y de nuestro país han sido visitados con ellos desde que son bebés. En este artículo les comentaremos algunos de los museos que visitamos en familia, en nuestra querida Buenos Aires.

– Cabildo: es llamado museo histórico nacional del Cabildo y la Revolución de Mayo y su ingreso es gratuito. Como la visita es en planta baja y planta alta, los carros de niños deben dejarse en la entrada en caso de querer subir. En el patio hay unas maquetas de los principales personajes de los dibujitos de Zamba. Ya hemos ido 3 veces, es una visita que solemos hacer una vez al año. Está abierto a partir de las 10:30 de la mañana y el cierre varía según el día. Los Lunes está cerrado.

– Catedral Metropolitana: está ubicada a metros del Cabildo y frente a Plaza de Mayo. De diversos estilos arquitectónicos contiene en su interior el mausoleo del General San Martín. Cerca de allí está la Casa Rosada que aún no hemos tenido la oportunidad de visitarla con los niños porque hay que reservar turno por la página web, pero debe hacerse con un máximo de 15 días de antelación y sólo se realiza los días Sábados. Las veces que intentamos hacer la reserva, nos figuraba los cupos completos.

– Museo Casa Rosada: llamado anteriormente Museo del Bicentenario, ofrece un recorrido audiovisual por la historia nacional y las presidencias argentinas. Es interesante para los niños porque hay granaderos circulando, autos antiguos y el mural de Siqueiros. La entrada es gratuita y su horario es de 10:00 a 18:00 horas. Los Lunes y Martes permanece cerrado. El recorrido puede hacerse perfectamente con el carro de niños porque, si bien es en el subsuelo, hay ascensores para personas con movilidad reducida.

– Museo Nacional de Bellas Artes: es uno de los mejores museos de la ciudad. Hay más de 10.000 piezas artísticas y de diversos estilos. El ingreso es gratuito para residentes argentinos. Las salas están todas impecables y se recorre el recinto fácilmente con los niños. El personal de seguridad se destaca por su amabilidad.

– Centro cultural Recoleta: es un centro de exposiciones en donde suele haber un sector dedicado al público infantil. Por su localización, pueden hacerlo antes o después del Museo Nacional de Bellas Artes. Al lado se encuentra la iglesia Nuestra Señora del Pilar y está cerca también el cementerio de la Recoleta, que si bien es un símbolo porteño, hay que evaluar si es apropiado visitarlo con los niños.

– Palais de Glace: también es un centro cultural y de exposición ubicada en el Barrio de Recoleta, cuya entrada es libre y gratuita, se encuentra a pocos metros del Centro cultural Recoleta.

– Museo Evita: hermoso museo con un restaurante divino. Tiene salas con exposiciones audiovisuales. Queda cerca del eco parque así que pueden aprovechar ambas salidas.

– Tierra Santa: la entrada es costosa pero el paseo puede llevar toda la tarde. Es un muy lindo lugar para ir con peques. Se trata de un parque temático religioso que está muy bien puesto. Además hay distintos shows y lugares para comer. Las familias suelen estar horas en esta parque. Es un paseo de un día completo. Sin dudas recomendamos que lo conozcan en familia.

– Fundación Museo del Automóvil: compuesto por automóviles antiguos y clásicos. A nuestro hijo mayor le encantó! Además pueden subirse a un vagón de subte de la antigua línea A. Es un lindo lugar aunque el precio es algo elevado. Sólo está abierto los fines de semana.

– Tramway histórico de Buenos Aires: su entrada es gratuita. Funciona sólo los Sábados y Domingos y en horario reducido. Ubicado en el Barrio porteño de Caballito, realiza un pequeño recorrido por el barrio y a los chicos les gusta mucho.

– Centro cultural Borges: es un centro cultural ubicado dentro de Galerías Pacífico. Aprovechando un día frío, en el que decidimos hacer compras, nos dimos el gusto de conocer este centro.

Zanjón de Granados: se trata de una de las recuperaciones arqueológicas más importantes de la ciudad. Los laberintos y túneles que hay en el lugar atraen a cualquier niño, ya que les genera misterio. Cuando la visitamos aprovechamos y paseamos por El Barrio de San Telmo.

Ateneo Grand Splendid: manteniendo la estructura del antiguo teatro, se creó esta biblioteca que es considerada una de las más hermosas del mundo. No dudamos que así debe serlo, porque aunque no conozcamos todas las bibliotecas del mundo, realmente podemos afirmar que el Ateneo Grand Splendid es de una belleza inigualable. Hay ascensores por lo que pueden ir con carritos de niños. No se pierdan conocerla.

Museo participativo de Ciencias (prohibido no tocar): es un museo interactivo de ciencias en donde los chicos pueden tocar todo aquello que se exhibe. La idea es que, a través del juego, logren aprender ciertos aspectos de la ciencia y la tecnología. Es muy entretenido sobre todo para niños mayores de 3 años. Leímos por ahí que había estado cerrado varios meses.

Museo de niños: en el shopping del Abasto, se halla lo que se conoce como museo de niños. Ya hemos ido varias veces porque está genial! Se recrean situaciones de la vida cotidiana del mundo de los adultos pero para que los niños se diviertan jugando e imaginando. Se encuentran colectivos, supermercados, un negocio de la famosa cadena de comidas rápidas, un consultorio odontológico, radio y programa de televisión. Es muy grande y los chicos pueden estar horas jugando. En algún momento puede ser un poco agotador para los padres, pero encuentran bancos donde sentarse y además es tan divertido para ellos, que se hace el esfuerzo.

 

Estos son algunos de los museos que ya hemos visitado. Pronto les escribiremos una reseña de otros tantos que nos quedaron por contar y algunos que aún nos falta conocer.

Uno cree que los museos son incompatibles para ir con niños y eso no es así. Primero porque hay muchos que están destinados a ellos y luego porque si desde pequeños se acostumbran a hacerlo, ellos saben encontrar la curiosidad en ese tipo de salidas culturales.

Joaco ha ido a muchísimos museos en sus apenas 5 años, el primero ha sido el Museo del Prado con tan solo 8 meses. Hasta el día de hoy, en ningún museo nos ha dicho que estaba aburrido.

Por supuesto que si a los padres les resulta tedioso, a los niños les pasará lo mismo, así que no prueben este tipo de salidas si son de los que se aburren en los museos. Pero si han sabido visitarlo, no duden en hacerlo con sus pequeños.

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