New York – Parte 1

Central Park

Nueva York fue el segundo viaje que nos animamos a hacer con hijos. En este caso lo hicimos con Joaco de apenas 17 meses.

El vuelo desde Buenos Aires fue de 11 horas y lo hicimos con la aerolínea American Airlines. Nuestras vacaciones duraron exactamente una semana. Algunos nos dicen que es poco tiempo, pero para nosotros estuvo muy bien.

La primera pregunta que nos surgió luego de comprar los boletos fue : DÓNDE NOS ALOJAMOS?

Siguiendo las recomendaciones de gente amiga, optamos hacerlo en el corazón de Times Square y de verdad que quedamos muy contentos. Hospedarnos en el epicentro de esta ciudad hizo que vivamos y respiremos New York permanentemente durante los 7 días.

Elegimos el mes de Octubre y el clima fue ideal. Influye mucho la temperatura a la hora de viajar con pequeños. Si el pronóstico es agradable, realmente es todo más sencillo. Siempre tratamos de evitar el frío o el calor intenso. Recomendamos tenerlo en cuenta siempre.

Nos manejamos andando a pie o en subte (a veces resultaba un poco incómodo el carro de niños en este medio de transporte).

Uno cree que Manhattan es enorme pero la verdad es que es muy sencilla. Los mapas son afables y simples y se pueden hacer varias atracciones caminando.

Cuando fuimos nos encontramos con muchos argentinos. La cantidad de turistas de Argentina nos dejó asombrados.

Washington Square
Washington Square

Las comidas eran al paso. Una sola vez cenamos en un restaurante porque la diferencia de precios es considerable.

Caminando por Nueva York uno se encuentra con escenas de películas que alguna vez ha visto en el cine. Por eso resulta una ciudad muy familiar.

Ejemplo de esto son las escenas con el vapor que sale de la alcantarilla, el tránsito atorado, los bocinas, la muchedumbre caminando hacia la misma dirección, entre otras tantas imágenes que uno puede observar.

El tránsito es caótico. Similar al microcentro porteño. Fuimos con la expectativa que todo está ordenado y en correcto funcionamiento, pero hemos visto que la gente cruza muy mal la calle, los autos no suelen dar prioridad al peatón y a los conductores el semáforo los encuentra en el medio de la encrucijada. Es poco prolijo el tráfico neoyorquino.

Entre todo lo que hay para ver en Manhattan, se hallan los numerosos parques, los cuales surgen como oasis urbanos que dejan respirar en medio de tantos edificios. De todos ellos, nosotros conocimos los siguientes:

PARQUES DE NEW YORK

  • Parque Bryant: en donde se encuentra el reconocido New York Public Library. El ingreso a la biblioteca es gratuito y está abierta a partir de las 10 am, excepto los Domingos que abre al mediodía.
  • Battery Park: se emplaza cerca del Distrito Financiero y desde donde se tienen las mejores vistas de la Estatua de la Libertad. Probablemente tengan la suerte de encontrar ardillas en este parque.
  • Washington Square Park: en el Barrio de Greenwich, cuyo emblema más destacado es el Arco del Triunfo que se erige en medio de la plaza circular.
  • High Line: su principal característica es que se trata de un parque urbano elevado. Su recorrida es de 2 kilómetros que se caminan sobre antiguas líneas de ferrocarriles. Es accesible para ir con carros de niños, porque las pasarelas son anchas y sin demasiados obstáculos. Además hay bancos para sentarse.
  • Central Park: distinguido por sus 4000 metros de longitud. Recorrerlo lleva un buen rato, quizás conviene hacerlo por etapas y en distintos días. En él hay lagunas y lagos siendo el Reservoir el más grande del parque. Además en su interior se levantan edificios como el Castillo Belvedere y rincones especiales como el Strawberry Fields, en honor a John Lennon quien fue asesinado muy cerca de allí. A los niños les encanta. Fuimos más de una vez y siempre aprovechamos para que Joaco bajara del cochecito y pueda correr y caminar por el césped.

EDIFICIOS FAMOSOS DE NEW YORK

Esta gran urbe es un conjunto inmenso de grandes e imponentes edificios. Sin embargo, algunos de ellos se destacan del resto y nosotros los fuimos a visitar. Entre ellos están:

  • Edificio Dakota: frente al Central Park y a pocas cuadras del Museo de Historia Natural. Se trata de un complejo de apartamentos lujosos construidos en el Siglo XIX.
  • Empire State: es sin dudas uno de los principales emblemas edilicios. Tiene un mirador pero que como suele tener mucha cola, nosotros preferimos no hacerlo.
  • Rockefeller Center: en donde está la clásica pista de patinaje sobre hielo y el mirador Top of the Rock. Fuimos a sacar las entradas para ingresar a este observatorio, un día antes y directamente en la boletería del edificio. Tiene una vista espectacularmente asombrosa. Desde allí se pueden observar cómo luce el Empire State y el Central Park. No tuvimos que hacer una fila con demasiada espera. Al principio te toman una foto imitando la famosa imagen “Almorzando en lo alto de un rascacielos”, fotografía que capturó en el año 1932 mientras se construía el Rockefeller. A cambio de una cantidad de dinero, usted puede llevarse ese recuerdo simpático.
  • One World Trade Center: se edificó luego del atentado del 11-S. También tiene un importante observatorio que nosotros no llegamos a subir porque recomiendan comprar la entrada con anticipación.
  • Chrysler Building: es un bellísimo rascacielos. Sólo se puede ingresar hasta la recepción del mismo.
  • Torre de Bank of American: cuenta con poco más de 350 metros de altura. Ubicado frente al Parque Bryant.
  • Edificio Flatiron: su notoria particularidad es que su extremo sólo mide 2 metros de ancho. Esta singularidad es lo que le dio un inevitable sello que lo convirtió en un hito nacional.
  • Waldorf Astoria: famoso hotel de estilo Art Decó.
  • 432 Park Avenue: rascacielos que supera los 400 metros de altura.
Top del Observatorio - Rockefeller Center
Top of the rock, Observatorio – Rockefeller Center

Algunos de ellos los hemos conocido por dentro, otros sólo pudimos apreciar sus fachadas.

En todos los que ingresamos no tuvimos inconvenientes en ir con el carro de niños.

Para tener en cuenta… cuando uno sube tan alto en uno de los ascensores de los rascacielos, por lo general se tapan los oídos. Conviene explicarles antes a los pequeños para que no se asusten si les sucede.

Esta gran urbe tiene muchísimas cosas más además de parques y edificios. En el próximo post seguiremos contando nuestra experiencia de visitar Nueva York con un bebé.

Esta ciudad es apta para recorrerla con niños.

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