Punta Cana

Playa Bávaro - Punta Cana, República Dominicana

Viajamos a República Dominicana para pasar unas tranquilas vacaciones en Punta Cana. Era la primera vez que programábamos el viaje con una familia amiga, tratando de coincidir unos días en el mismo hotel. Y salió todo muy bien!!! Para esa fecha Joaco tenía 1 año y 9 meses y ya era su tercer viaje.

El vuelo de ida fue de 8 horas y durante la noche. En cambio; el de regreso, fue también directo pero volamos de día. Por suerte durmió en ambas oportunidades.

PLAYAS Y CLIMA

Este país tiene costas que miran al Mar Caribe y otras que están bañadas por el océano Atlántico. Para pasar nuestra estadía elegimos la playa Bávaro.

Cómo es una de las playas que está bordeada por el Atlántico, el agua es mucho menos calma que las que desembocan en el Caribe. Además su temperatura es menos cálida. No es imposible llevar allí a los niños porque obviamente un bebé jamás ingresa solo al agua, pero esta playa a veces es un poco revoltosa.

Fuimos en Enero, que es el invierno de ellos y el clima ha sido ideal. Llovió un sólo día. Siempre hizo 30 grados y el calor no era sofocante. La desventaja es que el agua de las piscinas estaba bastante fría. Casi no se usaban. Pero dicen que ir en verano caribeño es muy caluroso para los bebés.

ALOJAMIENTO

Punta Cana - República Dominicana
Punta Cana – República Dominicana

Nos hospedamos en el Hotel Iberostar Bávaro Suites cuyo sistema es all inclusive.

En cuanto a la comida ha sido la mejor que hemos probado en un hotel con esta particular de “todo incluido”. Había cangrejo, langosta, variedad de mariscos, entre otros. Las bebidas también eran buenas.

Las habitaciones se erigen dentro de un hermoso complejo en donde es abierto, por lo que se puede caminar por los senderos que conducen a los diferentes lugares. Si están cansados o muy cargados hay carros que te llevan hasta donde quieras ir. Los cuartos son amplios y cómodos y los baños están muy bien. Nosotros elegimos cerca de la playa, aunque eso significaba estar más lejos del restaurante.

Esta cadena cuenta con servicio de Club Kids pero es a partir de los 4 años. Es un para tener en cuenta. No pudimos probarlo porque Joaco era muy bebé, pero vimos que los niños estaban enganchados. La animación fue muy buena. Todos han sido muy simpáticos.

El spa es uno de los mas lindos que conocimos. Fuimos por separado porque con Joaco no podíamos ingresar. Cuando viajamos con pequeños no conviene sacar el servicio de spa en la tarifa porque es poco probable que se puedan usar las instalaciones.

Nuestro hotel se comunicaba con el Iberostar Dominicana. Del otro lado se encuentra el Iberostar Grand Bávaro. A éste último no pudimos acceder porque es exclusivo y tiene la particularidad de ser un alojamiento sólo de adultos.

Los turistas desde muy temprano dejaban en las reposeras de la playa, una toalla o algunas de sus pertenencias. Luego se iban. No era para usarlas en el momento pero sí para reservarlas. Eso no está permitido teóricamente pero la realidad es que sucede de manera habitual. Se consiguen reposeras pero probablemente no sean las que tienen sombra. Y eso es un dato importante para cuando están con pequeños.

Por eso aconsejamos o que traten de ocuparlas a primera hora de la mañana, o que vayan a la playa por la tarde, cuando el sol no es tan fuerte.

En cuanto a bichos la verdad es que no hemos encontrado demasiado y todo nos pareció muy limpio. Si bien hace calor en este país, hay mucha humedad, por lo que la ropa tarda días en secarse. Uno cree que cuelga la prendas y en un par de horas están secas, pero en la época que fuimos nosotros, se secan entre 3 y 4 días. Es importante tener en cuenta este dato a la hora de armar las maletas. Es conveniente llevar varios trajes de baño.

EXCURSIÓN A LA ISLA SAONA

Punta Cana
Punta Cana

Decidimos hacer una excursión que contratamos en el hotel: la Isla Saona. Desde el alojamiento nos llevaron en micro hasta la ciudad de Bayahíbe que tiene hermosas playas y que sin dudas elegiría como destino turístico.

Desde ahí nos subimos a una embarcación en donde todo parecía una fiesta en medio del Caribe. Las personas que trabajaban en el catamarán nos repartieron unos gorros de piratas que luego nos incitaron a comprarlos. Igual fue divertido pero hay que tener cuidado con los niños. Siempre a upa o de la mano para que no haya posibilidad de caerse de la embarcación.

Una vez que llegamos a la isla, parecíamos tener la sensación de arribar al paraíso. El agua es cálida y cristalina, turquesa, verde.. es difícil definirla. La arena parece harina. Blanca y fina, de esas que se ven en las fotos. Palmeras que van y vienen en un lugar rústico que recibe a miles de turistas todos los días.

Sirven la comida al mediodía y pueden sentarse a almorzar en bancos con mesas de madera. Compartimos una langosta con nuestros amigos, pero fue tal la cantidad de moscas que se acercaron que no hemos podido disfrutarla realmente. En este paseo no pueden olvidarse llevar repelente, protector solar y gorros para los niños.

Por la tarde emprendimos el regreso, pero esta vez fue en una lancha rápida. Creo que fue una locura hacerlo con un bebé. Iba bastante rápido para mi gusto. En un momento la lancha frena en medio del mar y las personas se lanzan al agua en busca de estrellas de mar. Es fácil conseguir una y poder tomarse una foto, pero debe hacerse en cuestión de segundos porque si no, las estrellas de mar mueren si pasan mucho tiempo afuera del agua.

Seguimos hasta las costas de Bayahibe y volvimos en el mismo micro que nos había llevado a la mañana. Vale la pena hacerlo pero cabe decir que ocupa todo el día y es un viaje largo para los chicos. Micro, lancha y catamarán lo dicen todo.

Cuando nos trasladamos al aeropuerto o salimos del hotel para hacer la excursión, pudimos ver la realidad de República Dominicana. Ésta choca con la mirada del turista que tiene todo dispuesto para satisfacer sus necesidades, con playas hermosas y un pronóstico envidiable. Hay zonas con bastante pobreza como en muchas partes de Latinoamérica.

De todas formas, no podemos negar que es un país preparado para el turismo, con cadenas cinco estrellas y áreas de golf. Resorts por doquier y con los mariscos más sabrosos que uno pueda probar.

Es un destino muy recomendable para ir con niños. Es fácil y se disfruta un montón!!!!

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