Tafí del Valle: la altura con niños

Emb. La Angostura

Estuvimos 4 días en la provincia de Tucumán, escapada corta en donde optamos por alojarnos en San Miguel de Tucumán. Desde allí, además de conocer toda la capital, decidimos recorrer algunas zonas aledañas. Realizamos una excursión de un día, cuyo objetivo principal era llegar a Tafí del Valle, pero en el camino se puede visitar otros lugares de la provincia. Pedimos un transfer desde el Hotel Bicentenario Spa (donde estábamos alojados) y emprendimos el viaje luego del desayuno. Se los detallamos a continuación.

Ruinas de San José de Lules: es la primera parada que pueden hacer una vez que salen de la capital. Se encuentra a 18 kilómetros de San Miguel y son ruinas jesuíticas que conservan algo de ese pasado histórico.

Famaillá: es el siguiente punto que puede conocerse rumbo a Tafí del Valle. Es conocida como la capital de la empanada, porque en ella se festeja la Fiesta Nacional de la Empanada en el mes de Septiembre. Decidimos no ingresar por una cuestión de tiempos, pero nos habían comentado que tiene un parque temático llamado Parque del Bicentenario, que es ideal para ir con niños.

Quebrada de Los Sosa: es la localización de la mayor parte del camino hacia Tafí. Tan o más lindo que el mismísimo Tafí Del Valle. Luego de Famaillá se inicia el ascenso por esta hermosa ruta la cual se encuentra en buen estado (es relativamente nueva). El camino es sinuoso, en medio de una reserva natural preciosa con una amplia vegetación y un río que bordea las curvas pavimentadas.

Mirador del indio
Mirador del indio

Mirador del Indio: a mitad de camino aproximadamente se encuentra el Mirador del Indio, desde donde se contempla la gran vegetación de la zona. Allí pueden encontrar tiendas de artesanía y pueden comprar bebidas o algo de comida si lo necesitan. En el lugar se erige El Chasqui, que es un gran monumento al indio, ubicado a poco más de 1000 metros de altura.

Reserva arqueológica los Menhires: está ubicada en la localidad El Mollar, ya casi llegando a Tafí en donde se pueden encontrar los monumentos megalíticos que han quedado. Se encuentra frente al Dique La Angostura.

Embalse La Angostura: con una altitud de 2.100 metros sobresalen el agua y las montañas que culminan en un perfecto paisaje. A nosotros nos encantó!!! Y tenemos que ser sinceros y decirles que nos gustó más que Tafí, de hecho, ha sido lo que más nos ha gustado.

Lleven protector solar porque si les toca un día soleado como nos sucedió a nosotros, los niños pueden quemarse más de lo que imaginamos.

No dejen de bajar en este lugar, sacarse unas fotos y mirar el paisaje. Es hermoso!

Embalse La Angostura
Embalse La Angostura

Tafí del Valle: está ubicada a 10 kilómetros de El Mollar y a 110 kilómetros (pero a dos horas en auto aproximadamente) de San Miguel de Tucumán y con una altitud de poco más de 2.100 metros. Sinceramente, llegamos con mucha  expectativa, tanto que nos desilusionó un poco. Es una ciudad en crecimiento y explotada turísticamente, pero no nos cautivó tanto el paisaje como lo ha hecho El Mollar.

Es linda y siempre se trata de una cuestión de gustos, pero habiendo tenido la suerte de conocer gran parte del noroeste argentino, fue un lugar que no nos enloqueció.

Caminamos por la calle principal y los niños tomaron helados aprovechando que hacía calor. Joaco encontró una bolsa de soldaditos, su juguete preferido en estos tiempos y no pudimos negarnos a comprarlo sabiendo que se trata de un juguete difícil de conseguir.

Luego fuimos a la plaza principal, descansamos un poco y emprendimos el regreso. Por supuesto que todos, nos quedamos dormidos en el auto volviendo. Ricardo, el conductor, se encargó de llevarnos y traernos perfectamente.

 

Consideraciones para la altura cuando vamos con niños

Llegar a lugares que tienen más de 1500 metros de altitud, pueden ocasionar lo que se llama el mal de altura y esto suele suceder cuando el cuerpo no recibe demasiado oxígeno. Los síntomas más comunes suelen ser mareos, fatiga, náuseas, dolor de cabeza, entre otros.

Hay ciertas cuestiones que pueden prevenir o ayudar a evitar dichos malestares. Una de ellas es estar bien hidratado, por ende, es conveniente que los pequeños (y grandes también) beban agua antes y durante el ascenso.

Si el niño empieza a tener esos síntomas, aconsejamos bajar la altitud lo antes posible. Cuando íbamos ascendiendo, casi por llegar a Tafí, Joaco dijo que estaba mareado. Enseguida paramos, lo hicimos bajar del auto para que respirara tranquilo. Se le pasó enseguida pero dudamos si seguir hacia arriba o no. Como el malestar pasó y no tuvo otro síntoma terminamos con los planes que habíamos ideado, además habíamos cometido un error, le prestamos el celular para que juegue a los jueguitos en pleno camino sinuoso… cualquier persona se marea con esa combinación.

Son cosas que aprendemos en los viajes y les compartimos a ustedes para que lo puedan evitar.

Por otra parte no olviden llevar protector porque el sol pega y bastante si el día es soleado. Y no se olviden tampoco de llevar abrigo ya que en la altura puede hacer más frío que en zonas con altitud más baja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *