Por qué viajar con hijos

Cuando uno planifica un viaje de vacaciones evalúa las diferentes alternativas posibles. Ellas dependen de variables que nos condicionan, como ser el destino, distancias, horas de viaje, idioma, de recorrer, de descanso, clima, temporada alta o baja, tiempo de estadía, precio, desplazamiento, comodidades de pago, etc.

El mayor condicionante que encuentro generalmente cuando cuento, a familiares o amigos, que me voy de vacaciones es otro: los niños. Parece ser que el único lugar admisible por la sociedad para viajar con niños es Orlando (Florida) y visitar sus parques.

El común de la gente no ve al turismo con niños como una buena idea. Y es habitual escuchar la pregunta “Cómo se te ocurre viajar ahí con los chicos? Qué ganas de sufrir!!! Ese viaje háganlo cuando los chicos son más grandes, y lo hacen solos, con tu pareja.”

Este consejo viene incluso de nuestros amigos más cercanos. No los critico, porque no voy a negar que a principios tenía mis miedos e inquietudes: cómo se van a comportar los chicos en el avión? cómo vamos a hacer para recorrer tal ciudad con los dos niños a cuestas?

Pero el camino se va haciendo al andar. Y luego de un tiempo, y varios viajes realizados, tengo la respuesta a la famosa pregunta “Cómo se te ocurre ir ahí con los chicos?”

En un mundo de inmediatez y apuro, pareciera ser que la propuesta de postergación no corresponde con el paradigma, parece obedecer a la comodidad propia de quien no quiere arriesgar. Y el que no arriesga no gana, al menos en este caso.

Viajar con mis hijos transforma el destino en un lugar absolutamente único e irrepetible, independiente de la estética y comodidades del lugar.

Cuando nacieron mis hijos, Joaco y Luigi, recuperé la capacidad de recordar momentos y lugares con la claridad que solamente tenía cuando era un niño.. Recuerdo los olores, sonidos y hasta incluso el clima de los diferentes momentos que fui compartiendo con ellos. Una percepción absolutamente ampliada de los eventos y lugares.

Si podemos complementar esta percepción con la oportunidad de viajar a un lugar que para nosotros sea nuevo, el turismo se potencia.

No podré jamás olvidar la ciudad de Pisa (Italia), con mis niños jugando en el parque donde se encuentra la famosa Torre inclinada. La postal cambia rotundamente. No importa si ese día estaba gris o había sol. No es solo la foto de recuerdo de donde estuvimos. Es una foto absolutamente cargada de nostalgia de un lugar al que no podré volver sin recordar el momento vivido. Volveré a Pisa, pero la sensación nunca será la misma. Dicha nostalgia no requiere de mucho tiempo. Funciona desde que el avión aterriza de nuevo en nuestro país. Es inmediato.

Así como Pisa, tengo recuerdos hermosos de lugares cuyas postales nunca podrán ser igualadas. Lugares que quizás no cuenten con sitios turísticos tan famosos o renombrados, suelen ser parte de esta postal mágica con hijos.

Recuerdo una plaza en Winchester (Inglaterra); tomar una sopa en un pequeño bar en las calles de Ávila (España); mirar barcos pasar por el Gran Canal desde la habitación del hotel de Venecia (Italia): admirar la caída del sol en la playa de Naples (USA). Situaciones simples en lugares únicos compartidas con nuestros niños, accionan el disparador de esta cámara fotográfica mágica que llevamos dentro nuestro.

Recuerdos imborrables. Sonidos y aromas en el aire que uno rememora de forma constante. Fácil sonreír y hasta emocionarse con recuerdos de esos viajes.

Entonces hoy me pregunto: Cómo hago para viajar sin mis hijos? Quiero volver a lugares que conozco y repetir el viaje con ellos.

Claro está que viajar con hijos pequeños nos incomoda en varios momentos. Desde la preparación hasta el regreso al hogar. Se deben prevenir toda clase de eventualidades. Sin embargo cuando uno inicia cada viaje, va perdiendo ese temor a no pasarla bien.

Es muy común ver las caras de las personas aterradas en las filas de embarque de los vuelos, cuando nos cruzan con los niños. La gente piensa que los niños llorarán todo el viaje. No obstante, es raro ver niños llorando todo el vuelo o a toda hora. Es más común encontrarse con personas que roncan fuerte o tienen mal olor. Pero los niños gozan de mala fama y no tienen muchos defensores públicos.

El consejo es: tomemos el riesgo, aprovechemos el momento mientras nuestros niños tengan la edad de acompañarnos sin mayores objeciones y disfrutemos los destinos turísticos con esta percepción ampliada de sentidos. Son vacaciones para el alma. No hay después para estos viajes.

Berchy.

Tips para sacar pasaje en avión

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta a la hora de sacar un pasaje es…NO APURARSE!

Contrariamente a lo que se cree, esto de pensar que si se compra un vuelo con mucha antelación los precios son más baratos, no siempre es así. La idea que el boleto sube a medida que se acerca la fecha, es errónea. Por lo general los precios varían y no siempre tienen demasiadas explicaciones ni razón de ser, mundo capital en el que gobierna la ley de oferta y demanda o vaya uno a saber qué.

Por otra parte sucede algo similar con el tema de las escalas. Siempre se asocia la idea que los pasajes con vuelo directo son más caros que con escala, y esto no siempre es así, de hecho, muchas veces es todo lo contrario.

Con la variable de buscadores que se

ofrecen en la web el trabajo es cada vez más sencillo, pero si quieren conseguir el mejor precio, deben hacer una ardua tarea.

Una vez definido el destino y la fecha aproximada, comienza la comparación de precios. Solemos usar el buscador de Google para las ofertas de vuelos y lo recomendamos absolutamente.

El buscador ya hace la tarea de comparar precios, inclusive nos muestra fechas alternativas para saber qué día nos conviene viajar.

Habitualmente me tomo el trabajo de ingresar diariamente cuando estamos en busca de algún pasaje, al menos dos veces al día en diferentes horarios. La oferta cambia permanentemente y el mismo vuelo varía notablemente de precio según el día.

Parece complicado pero no lo es porque este buscador hace todo el trabajo en sí mismo, por lo tanto ingresar al sitio no lleva más de cinco minutos. A su vez, muestra un estimativo de los valores de los pasajes como para tener una referencia. También ofrece la posibilidad de comparar el valor unos días antes o días después, elegir una franja horaria, reducir el número de escalas, optar de acuerdo a la necesidad de equipaje, entre otros.

Luego de varios momentos de búsqueda cuando sale la oferta y ya estamos dispuestos a comprarlo, damos ok al link correspondiente que nos lleva directamente a la página de la aerolínea en cuestión. Desde allí se sigue los pasos necesarios para efectuar la compra de pasajes.

Si no se dejan llevar por la ansiedad a veces se consiguen mejores valores más cerca de la fecha.

Una vez comprado el ticket luego procedemos a la asignación de asientos y a preparar el próximo viaje que ya tenemos a vista.

Viajar con niños: tipos de hospedaje

Entre el sinfín de cosas que tenemos que tener en cuenta cuando viajamos con niños, tales como el tiempo de viaje, el medio de transporte, el clima, entre otros factores, un dato más se suma a la hora de planificar las vacaciones y es el tipo de hospedaje qué elegimos reservar.

De acuerdo a nuestro itinerario y al estilo de viaje que optamos por hacer, definimos el alojamiento en cuestión.

En este artículo le comentamos sobre los distintos tipos de alojamientos, sus beneficios y sus contras y en qué situación les conviene o no elegirlos.

Tipos de alojamientos

Departamento
Departamento

Departamentos: últimamente nos resulta una muy buena opción pero siempre teniendo en cuenta que vamos a estar al menos 2 o 3 días alojados. Cuando se contrata un departamento, por lo general aprovechamos para cocinar adentro lo que implica que tengamos que comprar algunos productos básicos como aceite y sal por ejemplo. Si estamos por un día sólo no vale la pena salir a comprar las provisiones que un departamento requiere, por eso no nos resulta buena elección si es por un noche únicamente.

Las páginas a través de las cuales preferimos contratar la unidad es Booking.com o Airbnb. La primera es bastante clara con la información antes de reservar, pero alguna que otra vez nos sucedió que creíamos que se podía cancelar hasta cierta fecha y luego no era así. Así que estén atentos antes de contratar la reserva. Por otra parte, Airbnb no suele tener inconvenientes pero antes de contratar no marca la dirección exacta sino la zona aproximada en donde se encuentra el departamento. Y eso a veces no nos sirve, dado que tratamos de elegir según la ubicación y la distancia a determinadas atracciones turísticas. Si no tenemos la dirección exacta es difícil planificar el itinerario.

Dato a tener en cuenta: en caso que haya balcón fíjense que tenga protección para niños o cierre hermético y seguros de las puertas o ventanas que conducen al balcón.

Alquiler de casa: por una cosa u otra siempre averiguamos el precio pero pocas veces nos definimos por esta opción. Claramente puede ser una buena elección para veraneos de más de una semana. Las ventajas que tiene este tipo de lugar son las comodidades de una casa, sus dimensiones, muchas de ellas tienen jardín, parrilla y pileta. De todas formas, siempre hay que tener en cuenta su nivel de seguridad tanto de la casa como del barrio en el que está ubicado. Es ideal para familias numerosas o si viajan varias familias. Suele haber una variada oferta en Airbnb, en las inmobiliarias locales o en las páginas de turismo local.

Hotel
Hotel

Hotel: excelente opción cuando estamos alojados por un día. Los  servicios tales como el desayuno, la ropa blanca, el estacionamiento (en algunos hoteles) hace que sea muy práctico para estar alojados poco tiempo. La realidad es que los puntos en contra que tienen es que las habitaciones suelen tener un espacio reducido para los niños, por eso la permanencia en ella es ínfima. Por otra parte no suele haber lugar para poder comer en la habitación, lo que implica que siempre haya que salir a almorzar o cenar afuera.

Solemos hacer la búsqueda por Booking.com y luego nos contactamos directamente en el hotel, porque a veces tienen mejores precios que el ofrecido en el buscador.

Si viajan con niños y ellos toman leche, tengan en cuenta que cuenten con frigobar en la habitación porque no tenerlo, es una pequeña complicación para el viaje.

Bed & breakfast: son establecimientos sencillos con precios moderados. Tal como lo dice su nombre, son lugares para dormir y desayunar. Suelen brindar un ambiente familiar y hogareño y en algunos casos los dueños pueden vivir en el establecimiento. Es una buena alternativa para economizar el viaje.

Apart hotel: son apartamentos con servicios similares a los de un hotel. Para nosotros es ideal cuando viajamos con niños, porque tenemos servicios hoteleros incluidos pero, a su vez, contamos con las ventajas de un departamento. La única contra es que no siempre se encuentra una gran oferta de este tipo de alojamientos.

Cabaña
Cabaña

Cabañas: hay destinos turísticos que son inspiradores para vivirlos en cabañas. Su estructura acogedora suele brindar los elementos básicos que hay en una casa. A su vez, de acuerdo el complejo, pueden brindar servicios comunes tales como piscinas. Es una linda manera de estar alojados, sin embargo, dado que por lo general tienden a una decoración rústica, hay que tener en cuenta el tipo de piso que conduce a la cabaña (por el cochecito) y las escaleras que hay en el lugar porque todo lo encantador que tiene una cabaña puede verse opacado por la incomodidad.

Hostel: son hospedajes en los que se suele compartir el baño y la cocina con otros viajeros. Nosotros los evitamos por estas cuestiones, no creemos que sean muy adecuados para los niños. De todas maneras, son mucho más económicos.

Pensión: suelen ser hospedajes que además del desayuno, brindan el servicio del almuerzo y la cena. Puede ser una buena alternativa cuando se alojan en zonas alejadas de centros turísticos o que no estén cerca de las ofertas gastronómicas.

Resort
Resort

Resort: para quienes buscan relajarse y divertirse a pleno, este tipo de complejo es ideal. Son estructuras grandes con todos los servicios incluidos (all inclusive) y de categoría. Enormes piscinas, sectores destinados al entretenimiento infantil, variedad de restaurantes y bares son algunos de los elementos que pueden encontrar en este tipo de lugar. Son más caros pero, durante la estadía, no se suele sacar la billetera, salvo para propinas.

Camping: son muy elegidos por familias, no es nuestro caso. No estamos acostumbrados a parar en camping. Pero hay familias que lo prefieren no sólo por lo económico sino por el contacto con la naturaleza.

A modo de conclusión

Cada viaje y cada destino puede ser más compatible con tal o cual tipo de alojamiento. Lo primero que tenemos en cuenta a la hora de elegir donde alojarnos, es la ubicación. Hace ya unos años que resignamos comodidad y categoría en pos de una buena localización del alojamiento, en relación a las atracciones turísticas que deseamos visitar. Para nosotros es preferible que nuestro hotel o apartamento tenga una o dos estrellas menos, pero esté ubicado de tal forma que nos permita hacer las excursiones de manera más cómoda, o incluso caminando.

Cada familia es un mundo y cada gusto es especial, pero le damos este tips porque a nosotros nos cambió un montón el tipo de viaje cuando nos empezamos a alojar en lugares estratégicamente bien ubicados. Por eso primero definimos la zona, luego el tipo de alojamiento. Sea cual fuere, nuestro principal consejo que damos es que tengan todo previamente reservado. Cuando viajan con pequeños puede resultar angustiante no encontrar albergues, nos pasó una situación parecida en nuestro paso por Cádiz. Realmente no lo recomendamos.

Aeropuertos: qué necesitas saber cuando viajas con niños

De todas las dudas que nos surgen cuando viajamos con niños, una de ellas gira en torno al aeropuerto y los trámites correspondientes al mismo. Todo es fácil, no desesperarse que aquí les comentamos todo lo que precisan saber.

Precio y condiciones de los pasajes

El pasaje de los bebés tienen un costo mínimo (generalmente es un 10 % en relación a la tarifa normal) ya que no se les asigna asiento ni comida, de esta forma el bebé viaja en brazos de sus padres. El pasaje infantil es para quienes sean menores de 2 años y, en caso de cumplir el segundo año de vida durante el viaje y para el vuelo de regreso tiene ya los años cumplidos, se lo considera entonces un menor y debe abonar como tal.

Si quieren asegurarse un asiento, éste debe ser abonado y los padres tienen que llevar una silla certificada. Si el bebé tiene menos de diez días, las aerolíneas pueden exigir un certificado médico que autorice el vuelo del pequeño, en ese caso deben asesorarse previamente, aunque los pediatras recomiendan que los pequeños viajen luego de los dos meses de vida, con sus vacunas ya aplicadas.

Los menores del año y que no excedan el peso estipulado, pueden recibir las cunas. Éstas son por demanda ya que hay un número determinado de cunas. Por eso es conveniente solicitarla cada vez que puedan.

Un adulto puede viajar hasta con dos bebés y uno de ellos debe llevar la silla homologada porque se supone que una persona, no puede llevar en brazos a dos pequeños en simultáneo.

Los niños entre 2 a 11 años pagan un ticket con descuento aunque es muy parecido al ticket normal. Deben viajar acompañados de un adulto, aunque pueden solicitar la excepción de menor no acompañado.

Asignación de asientos y check-in

Por lo general cuando se viaja con bebés las aerolíneas permiten asignar los asientos con antelación. También hay aerolíneas en las que se lo puede hacer telefónicamente.

En caso de conseguir cunas, éstas coinciden que están ubicadas en las primeras filas porque requieren de espacio para ser colocadas. Por lo que los padres tienen incluso más lugar para estirar las piernas.

Si no tienen posibilidad de pedir cuna, lo ideal es dejar un asiento en el medio a la hora de asignarlos. En caso que se ocupe tienen la posibilidad de cambiarlo con el pasajero a quien le corresponda ese lugar, pero si tienen la suerte que quede libre, cuentan con un mayor espacio para que los pequeños viajen cómodos y puedan dormir hasta acostados.

Eviten los asientos contiguos a las salidas de emergencia porque no se reclinan.

No se olviden hacer el check-in, pueden hacerlo a partir de 48 horas antes del viaje y es mucho más conveniente que realizarlo por mostrador.

Equipaje

Una vez presentados en mostrador deberán entregar el equipaje que viajará en bodega y que no debe superar los 23 kilos. (Encuentran más información en el post “cómo armar las maletas”).

Allí les entregan un ticket de embarque para el cochecito de niños el cual lo pueden usar en el aeropuerto y lo entregan en la puerta del avión.

Algunos padres compran un carro que tiene las medidas indicadas para llevarlo en cabina, pero es un gasto que no es imprescindible hacer.

Prioridad en los aeropuertos para los niños

En la mayoría de los aeropuertos del mundo (no así en Estados Unidos por ejemplo) los bebés y niños tienen prioridad tanto en filas como para el check-in, en la puerta de embarque, en el control de seguridad, etc.

En Buenos Aires ofrecen el uso gratuito de carritos para niños para el pre-embarque. También Buenos Aires y otras ciudades del mundo como por ejemplo Londres, hay zonas de esparcimiento para los niños que permiten hacer de la espera un momento de juego.

Qué papeles hay que llevar

Los pasaportes de todos los pasajeros y las partidas de nacimiento de los niños son fundamentales. En caso que los niños viajen sólo con papá o mamá, tendrán que tener una autorización para salir del país firmada por el padre que no viaje.

Salones vip

En todos los aeropuertos hay sectores vip que ofrecen servicios exclusivos a los pasajeros. Generalmente los Priority Pass pueden obtenerse siendo clientes de tarjetas de crédito determinadas, hoteles o aerolíneas. Algunos tienen horarios puntuales y no suele coincidir con los horarios del vuelo, de tener la posibilidad de hacer uso de alguno de los salones vip, averigüen el horario del mismo.

Qué hacer con los niños en el pre-embarque

Los dispositivos móviles son la salvación, pero es verdad que no hay que agotar recursos que después puedan ser de gran utilidad arriba del avión. Por eso es importante saber ingeniárselas.

Si viajan desde Buenos Aires, en Ezeiza hay un sector que se llama Pequeños Viajeros que es muy divertido y que los niños pueden estar allí todo el tiempo de espera. Hay un avión, una cinta y máquinas electrónicas para que los peques jueguen sin parar.

Lo ideal es que no estén sentados mirando el celular o jugando con la tablet porque eso probablemente vayan a hacerlo durante el viaje.

Cuando subir al avión

A Berchy le agarra la ansiedad y somos los primeros en subir, sobre todo porque tenemos prioridad, eso implica que los chicos estén en el avión como media hora antes del despegue. Yo recomiendo que sean de los últimos en subir y mientras aprovechan para que los niños caminen un poco más e incluso vayan al baño antes de embarcar.

Destinos para ir con niños

Adónde vamos de vacaciones con nuestro bebé?

La primera pregunta que nos surge como padres a la hora de planificar la primera vacación con nuestro bebé, es dónde ir. La amplia oferta turística parece reducirse e ir decantando rápidamente en pocas opciones. Todo suena aterrador.

Pensamos que todo es complicado y que nada es apropiado para ir con un bebé. Quizás probablemente prefiramos quedarnos en casa, o visitar piscinas de familias amigas. Algunos padres nos cuentan que alquilan quintas para solucionar el conflicto de tener que tomar tamaña decisión.

Cuando empezamos a planificar nuestras primeras vacaciones largas, (aclaró largas porque ya nos habíamos ido una escapada con Joaco de cinco meses a Cariló, en la costa argentina) fuimos barajando las diferentes posibilidades y  enseguida nos dimos cuenta que iba a ser una decisión difícil de tomar.

Empezamos a creer que la mejor opción era la costa argentina, por estar cerca, casi que ya teníamos alquilado un departamento en Pinamar. Pero hubo un cambio de opinión repentino y  Berchy sacó, sin muchas vueltas ni pensarlo demasiado, los boletos de avión para irnos a España a visitar a su familia.

Cómo llegamos a esa decisión? Aún no lo sabemos bien, pero fue así como comenzamos a transformarnos en una familia viajera. A continuación les presentamos los grandes interrogantes existenciales que le surgen a los padres a la hora de planificar un viaje.

Auto o avión?
Viajando
Viajando

El primer gran dilema que nos surgió antes de definir nuestra vacación, fue en relación al medio de transporte.  Ambos tienen probablemente sus pro y sus contras.

La primera alternativa que uno siempre supone que es más fácil, es la de viajar en auto. Y quizás sea un poco así. Por supuesto debemos tener en cuenta las horas de viaje. Si es un viaje corto y coincide con un horario adecuado para el descanso del bebé, probablemente el pequeño duerma la mayor parte del tiempo en ruta, salvo que sufra mareos. En un auto propio se carga todo lo que creemos necesario en el baúl y ante cualquier eventualidad sabemos que podemos parar dónde y cuándo querramos.

Pero en países como Argentina, las distancias son muy grandes para llegar a determinados destinos turísticos. Eso implica que estemos entre 4 a 9 horas dentro del auto. Y esa cantidad de tiempo es difícil de manejar. Ni hablar si manejamos en fechas de temporada alta con bastante tránsito. O sea que no siempre es una buena opción. Si quieren más información sobre cómo viajar en autos con niños, pueden encontrar el post en la categoría tips de viaje.

En cuanto al viaje en avión, probablemente sea el más temido por los padres. Que el pequeño llore mucho es el gran pavor. Probablemente sea la mirada ajena la que más nos pesa en ese hipotético momento, pero es muy probable que el vuelo sea mucho mejor de lo que uno puede imaginarse. No obstante, hay que tener en cuenta que además de las horas de viaje, debemos calcular el tiempo de espera en el aeropuerto. Si quieren ampliar la información, también pueden encontrar el post sobre consejos para viajar en avión con niños, en la categoría Tips de Viaje.

Nuestro consejo es que no decidas según el medio de transporte, sino el lugar de destino. Luego evalúan cuál es el mejor transporte.

En el interior o en el exterior?
Destinos con niños
Destinos con niños

Pensamos opciones cerca de casa, para sentirnos lo más seguro posible? Seguramente sí, aunque en nuestro caso sea todo lo contrario. En Argentina hay mucha oferta turística así que siempre que decidamos un destino nacional, será una buena decisión.

A muchos padres los asusta salir del país, sobre todo por si el bebé se enferma. Cuando analizan esa situación, se les evapora las ganas de realizar un viaje al exterior. Para más información sobre este tema, pueden leer el post sobre Cómo armar un botiquín de viaje.

La realidad es que viajar al interior o al exterior, no varía demasiado. Sobre todo si son países vecinos. Estar lejos de casa cuando los pequeños se enferman, es súper angustiante tanto en el interior como en otro país.

Viajes cortos o viajes largos?

Lo primero que se viene a la cabeza es realizar un viaje corto, pero hay que saber que los bebés también pueden realizar un viaje largo, incluso es más fácil hacerlo con un bebé que con niños que ya son consientes que extrañan sus juguetes, su casa, sus abuelos, etc.

Los bebés cuando están con los papis, la pasan bien donde sea. Si sos cómodo, empieza con un viaje corto; si sos un aventurado, has todo lo contrario.

Calor o frío, qué elegimos?
Viajando con niños
Viajando

El calor es mucho más ameno para unas vacaciones. Pero hay que tener en cuenta que hay que tomar recaudo a la hora de protegerlos del sol y de los mosquitos y deben estar bien hidratados.

En cuanto al frío, parece no ser compatible con un viaje para un bebé. Sin embargo, si el pequeño no es propenso a enfermedades respiratorias, el clima no es un impedimento.

Nosotros nos fuimos con Joaco a España en pleno invierno, y estuvo todo bien.

De recorrida o de descanso?

Los viajes de recorrida son estresantes para los padres, aunque algunos blog dicen que los bebés también pueden estresarse. Si bien nunca nos dio esa sensación, este tipo de viajes requiere de una buena planificación. Si sos curioso, no dudes en recorrer el mundo con tu pequeño.

Cuando las vacaciones son sedentarias e implican estar solo en un lugar fijo, todo parece ser más simple, y así lo es. Si eres de los que quieren descansar, sin dudas el sistema all inclusive es lo mejor para vos.

Playa sí o playa no?

Por supuesto que sí, no obstante hay que saber que la arena, el calor y el agua de mar, no son compatibles con los pañales. Pero no te desanimes, tampoco es imposible de hacer.

A modo de conclusión

Cuando las dudas carcomen la cabeza, podemos empezar directamente por el final. Primero elijan el destino. Luego evalúen, según el clima y sus respectivos trabajos, en qué momento del año es mejor realizar el viaje. En tercer lugar, una vez definido lugar y fecha, piensen qué medio de transporte es el adecuado según el tiempo de viaje y el costo de los mismos.

Una vez decidido estos temas, deben pensar qué tipo de viaje hacer. Si harán excursiones o se quedarán en un lugar fijo, o estarán visitando diferentes ciudades. Luego elijan el hospedaje que crean conveniente (próximamente hablaremos sobre este tema es los siguientes post).

Armen un buen botiquín y preparen muy bien las maletas.

Todo lo que sigue, es poder y saber disfrutar.

A enchufarse: voltajes alrededor del mundo

Cuando viajamos al exterior probablemente no pensamos en el tipo de voltaje que tiene cada país. La ropa, los artículos del bebé, los documentos, el botiquín de viaje, los juguetes, los pañales, ocupan ya demasiado espacio en nuestra cabeza. Y los adaptadores de enchufe por lo general, no están en nuestra lista aunque realmente son muy importantes de llevar.

En nuestros primeros viajes nosotros no le prestábamos demasiada atención a este tema, hasta que entendimos que era mejor saber de antemano qué tipo de clavija hay en cada país y qué tipo de adaptador debemos llevar.

Si bien es un elemento que se puede comprar y conseguir fácilmente, por lo general no es lo primero que hacemos cuando arribamos al destino. Eso implica que nos quedemos sin batería en nuestros dispositivos, antes de poder comprar el adaptador necesario. Ni hablar si les prestamos nuestros dispositivos móviles a los pequeños, en ese caso las baterías se agotan mucho tiempo antes.

Con la experiencia de los viajes fuimos aprendiendo el tipo de voltaje de los países que visitamos. A continuación le compartimos la información que fuimos recopilando.

BRASIL: Las clavijas que se necesitan en Brasil son de tipo N

ARGENTINA: Se precisa un enchufe tipo C / I

URUGUAY: Requiere Clavija tipo C / F / I / L

CHILE: Clavija Tipo C / L

CUBA: Clavija tipo A / B / C / L

REPÚBLICA DOMINICANA: Clavija tipo A / B

ESTADOS UNIDOS: Clavija tipo A /  B

CANADÁ: Clavija tipo A / B

INGLATERRA: Clavija tipo G

ESPAÑA: Clavija tipo F

ITALIA: Clavija tipo F / L

GRECIA: Clavija tipo F

Además de esta información debemos contarles para quienes no lo saben, que existen adaptadores universales de viaje que se ajustan a todo tipo de enchufe.

Nosotros no sabíamos de ellos hasta que nos lo regalaron unos amigos con quienes solemos viajar. De ahí en más, siempre lo llevamos en la maleta. Igualmente cargamos además todos los adaptadores indicados porque con un solo adaptador universal no nos alcanza.

No se olviden de llevar sus cargadores y baterías. Existen unas baterías portátiles que duran hasta 100 horas, son muy recomendables, a nosotros nos salvan siempre.

A modo de conclusión, les aconsejamos que busquen información sobre el tipo de voltaje y enchufe que se necesita en cada país.

Carguen los dispositivos, sus cargadores respectivos, las baterías y los adaptadores necesarios para no tener que estar perdiendo ni un minuto de tiempo con este tema. Los paisajes, los monumentos o la playa nos están esperando…

Miedo a viajar con niños

Los miedos están, sólo que aprendimos a ignorarlos un poco.

Las personas nos dicen que es una locura viajar con niños tan pequeños. Que mejor hacerlo cuando crezcan, que ahora no recordarán nada, que es plata tirada y bla, bla, bla. Lo que no nos suelen contar es qué miedos tienen a la hora de viajar con sus hijos. Porque muchos padres no viajan más por temor que por otra cosa.

Con el tiempo entendí que la gente suele esconder sus temores, trata de negarlos y no los exteriorizan. Como yo soy todo lo contrario, recibí por muchos años el mote de “miedosa”. Pero básicamente descubrí que no soy más miedosa que otra persona, sino que comparto y comunico mis temores. Error? aún no lo sé.

Suena débil? Para nada, el primer paso para combatirlos es… ASUMIRLOS.

Asumir los miedos

Es importante saber qué es lo que nos impide viajar, a qué le tememos. Una vez reconocidos y asimilados puede pasarse a la siguiente etapa: la afrontación. Cuando los temores son desafiados pueden ser solucionados.

Por supuesto que los padres estamos llenos de pánicos cuando pensamos en nuestros hijos. Desde que están en la panza prácticamente. Y los viajes no son exentos de ellos.

Planificar viajar con bebés o niños generan muchas dudas y terrores desde el minuto cero. Lo importante es ir encontrando respuestas a las dudas o aprender a sobrellevar los miedos.

Tipos de miedos

Que se enfermen

el temor más común que se enfermen nuestros hijos, estando de viaje. Nuestros seguidores nos contaban en Instagram que los temores más frecuentes están relacionados con las enfermedades. Miedo a que se enfermen es uno de los primeros hashtag. Sentirse lejos de casa y con un bebé enfermo suena aterrador.

Para ese pavor existen coberturas de asistencia al viajero, botiquines de viaje, y una buena consulta al pediatra sobre qué tipo de recaudos hay que tomar a la hora de viajar al país de destino.

No poder alimentarlos como corresponde
En el aeropuerto
En el aeropuerto

Grandes incógnitas aparecen en relación a este tema. Qué tipo de alimentación tiene cada país puede generar una gran preocupación en los padres. Puede que en algunos sea más complicado que en otros es verdad, pero nada es tan catastrófico.

Cuando son bebés nosotros llevamos una papilla que se prepara con leche y que nos ha sabido salvar en varias oportunidades. También llevamos leches aunque una cantidad suficiente como para darnos tiempo los primeros días en conseguir o probar diferentes marcas.

En cuanto a la comida en restaurantes siempre confiamos. Entramos a locales que se ven limpios y con gastronomía de calidad. Además, siempre que podemos, compramos alimentos y cocinamos.

Para los lactantes la alimentación no es un problema si viajan con sus mamis. Simplemente hay que tomarse el tiempo que sea necesario a la hora de amamantar.

Viajar con ellos en avión
Viajando con hijos
Viajando

Sufrirá? Le dolerán los oídos? Dormirá? Miles de interrogantes aparecen cuando pensamos en ello.

Por lo general, los pequeños no sufren. En cuanto a los oídos recomendamos amamantarlos o darles el biberón durante el despegue y aterrizaje. También el chupete es oportuno para estos casos. En niños más grandes se puede dar un chupetín o caramelos para este momento particular del viaje.

En cuanto al descanso, ellos duermen de acuerdo a la hora del vuelo. Si es un viaje nocturno, seguramente dormirán una buena cantidad de horas aunque estén incómodos. Lo mismo en el horario de la siesta.

Y si se portan mal? Hay un gran temor a los berrinches de los niños en el avión tanto de los padres como de los pasajeros. Pero este es un dilema que nace más por la mirada ajena que por otra cosa.

Por supuesto que no queremos molestar a los pasajeros, pero hay que tener en cuenta que hay factores que no manejamos y que, si eso sucede, nadie lo está haciendo a propósito.

Hay que perder un poco el respeto reverencial hacia los otros viajantes. No por irrespetuosos sino porque estamos bien intencionados y si el bebé llora, no hay mucho que podamos hacer. El llanto de bebé es algo que no siempre se puede manejar.

Picadura de insectos: miedo de muchos

Muchos padres piensan o imaginan esa situación. Pero si bien puede llegar a ocurrir, hay productos especiales para ello. Si es aún más grave, en cada destino hay una sala o un médico que puede revisar a nuestro pequeño.

A que no la pasen bien

Los niños con sus padres generalmente están bien. Puede ser que con el transcurso de los días extrañen su casa y sus juguetes, pero de seguro que la pasan súper. En un viaje los niños están con papá y mamá tiempo completo y eso no sucede habitualmente en casa.

Superar los miedos

Muchos de nuestros temores son taras que nos vamos poniendo en el camino y que nos permite postergar, de forma justificada, las decisiones.

Decidir viajar con nuestros hijos es un proyecto hermoso y un miedo que vale la pena afrontar. Cuando los temores comienzan a surgir, hay que empezar a encontrarles las respuestas.

Siempre hay que tomar los recaudos necesarios para no tener imprevistos. Sin embargo, quizás haya que pensar un poquito menos y ser un poco más atrevido.

La cobardía obstruye sueños… los valientes, los vivencian.

Rodados para niños: puntos a tener en cuenta a la hora de viajar

Una de las incógnitas que nos surgió en cada uno de nuestros viajes fue qué cochecito llevar.

Cuando la opción es una sola, la pregunta no aparece. Pero si hay más de una posibilidad nacen todas las dudas sobre qué conviene más.

Lo primero que hay que tener en cuenta es qué tipo de vacaciones vamos a tener. Si es de recorrida, si vamos a caminar mucho, si alquilamos un auto, si vamos a frecuentar subtes o buses. Por supuesto también tenemos que tener cuenta la edad del niño, sus necesidades (comer y dormir), si es un hijo único o no, cuánto caminan los pequeños, etc.

Un dato importante es que en el aeropuerto el carro no se despacha con las maletas sino en la puerta del avión, minutos antes de embarcar. Esto es una ventaja para estar ese largo rato en el aeropuerto.

Cuando vacacionamos en auto todas las dudas se disipan. En ese caso llevamos siempre el rodado que estamos usando momentáneamente.

Cómo hemos hecho distintos viajes, fuimos probando muchas opciones y aquí les comentamos los pro y contras de cada una de ellas.

Coche cuna

En nuestro primer viaje por España y con Joaco de 8 meses, llevamos el carro que nos había regalado la madrina. Se trataba de un coche cuna con huevito marca Infanti, que lo usamos por años y viajó por varias ciudades del mundo.

En esta ocasión, Y después de pensarlo mucho, decidimos dejar el huevito en casa.

Primero porque poco a poco ya estaba dejando de usarlo y segundo porque no quisimos llevar el carro completo por una cuestión de practicidad.

Plegar el rodado con el nido puesto es imposible mientras estamos paseando. Subir a un subte o incluso al avión, es mucho más complicado si tiene dos piezas por separado.

Por este motivo, emprendimos nuestro viaje debut con el coche sin su correspondiente huevito. Nos resultó muy cómodo para que pueda ir sentado o incluso acostado porque se reclina completamente.

Las ruedas no eran todo terreno y eso lo sentimos en las cuestas españolas. Pero realmente nos fue de gran utilidad, incluso en más de una situación lo usamos como silla a la hora de alimentarlo.

Cuando estamos lejos hay que tener en cuenta que en algunos restaurantes u hoteles no hay sillas de bebé para comer. En este caso, el cochecito es la mejor solución.

La verdad es que los rodados de niños suelen sufrir algún daño durante el vuelo. Hay que tener en cuenta esto porque a veces lo devuelven con alguna pieza rota o doblada.

Unos años más tarde, cuando creíamos que ya no lo usaríamos más, Joaco se las ingenió para sentarse con el hermano en el mismo carro.

Es por esto que lo llevamos a Inglaterra y ambos paseaban juntos. Inclusive se dormían siestas que, si bien no parecían demasiado cómodas, duraban horas.

Paragüitas

Paragüita
Paragüita

Nuestro segundo viaje a Nueva York decidimos llevar el nuevo carro que teníamos. Joaco era más grande, tenía un año y medio y el cochecuna ya no era tan indispensable.

Por eso compramos un paragüitas marca Maclaren que se reclina completamente el respaldo. Sus ruedas eran mucho más fácil de maniobrar así que pasear tantos kilómetros como hicimos en Nueva York, no fue un problema.

De todas formas, es un coche grande, cargarlo y plegado no es algo muy sencilla.

Repetimos el mismo rodado para ir a Punta Cana.

También lo hicimos en nuestro siguiente viaje con destino a La Florida, aunque ya no para Joaco sino para Luigi que tenia 3 meses de edad.

Pensamos que el hermano mayor , con 3 años cumplidos, iba a caminar. Fue un error, tendríamos que haber invertido en un coche de hermanos, algo que dudamos mucho y que decidimos no hacerlo para no gastar plata.

Cabe destacar que en los shopping de Miami suele haber carros para trasladar a los niños con formas de autos o camiones de bomberos. Se alquilan en casi todos los centros comerciales.

Pero fuera de estos lugares, eso no sucede habitualmente. Así que, cuando los niños son chicos, siempre es mejor pensar en algo que los traslade porque la realidad es que caminan poco o nada.

Para Chile llevamos un paragüitas ultra liviano que nos habían regalado los abuelos. Si bien es cómodo para nosotros, éste no se reclina. Por ende, las siestas para los peques son incómodas.

Coche de hermanos

Carro de hermanos
Carro de hermanos

Después de la experiencia de Miami y con vistas al viaje de Italia , decidimos invertir en el coche de hermanos.

Como Joaco ya no era bebé optamos por la opción de la marca Graco en donde él tenía la posibilidad de ir sentado en el banco trasero o parado en la patineta.

Este coche brinda muchas opciones, es lo más cómodo para ellos y también para transportarlos caminando. No así cuando necesita plegarse.

Es muy grande y eso implica que no entre en cualquier baúl de autos. Lo mismo en algunos ascensores chicos o puertas muy angostas. Ni hablar si deben tomarse un transporte público.

Unos amigos nuestros compraron el coche de hermanos en el que va un niño atrás del otro. Pero es una solución para chicos más pequeños porque cuando son más grandes, no se trasladan cómodamente en él.

Plataforma de hermano

Plataforma
Plataforma

También conocida como patineta, es buen mecanismo para que el hermano mayor vaya parado en ella. No obstante es bastante molesto para los padres cuando se trata de pasear muchos kilómetros.

Una cosa es para ir al colegio o hacer mandados cerca de casa, pero para recorrer una ciudad andando no es muy recomendable.

Accesorios

En el mercado existen miles de productos para los rodados de niños. Llevarlos todos puede ser una incomodidad absoluta.

Siempre es mejor pensar llevar lo que puede resultar necesario y lo que no, no duden dejarlo en caso.

Cobertor de lluvia: para nosotros es imprescindible, incluso aunque no llueva. Pero en caso de mal clima es una excelente solución para salir del paso. Lo mismo en situaciones en las hay viento o hace frío.

Mosquitero: sobre todo cuando vamos a lugares en donde hace calor o sabemos que hay que protegerlos de los mosquitos.

Cubrepies: el nuestro lo compramos en España, ya que viajamos en pleno invierno europeo. Es útil para resguardarlos del frío.

Hay otros accesorios que nunca compramos pero que están a la venta, como ser:

Porta paraguas: para cubrirlos del sol.

Porta vaso o mamaderas.

Colchón para cochecito.

Organizadores.

Bandejas.

Barra frontal.

No hay que desesperar ante tanto oferta. Sobre todo, si nos vamos de viaje.

La principal clave para tener en cuenta a la hora de preparar el equipaje, es concentrarnos en lo solemos usar habitualmente.

Llevar muchas cosas puede ser un obstáculo a la hora de emprender un viaje. Así que no es conveniente salir a comprar todo esos artículos.

A veces menos, es más! Esperamos que les hayan servido nuestros consejos.

Nos vemos en el siguiente post.

Consejos para viajar en auto con niños

Pensar en volar con niños resulta estresante para los padres. Por eso desisten en el primer intento y optan por unas vacaciones en auto. Sin embargo, viajar en auto con bebés y pequeños puede resultar igual o más caótico que subirse a un avión con ellos.  Es verdad que la mirada ajena no está presente pero que el viaje sea placentero es una cuestión de suerte. De todas formas hay muchos trucos y claves que ayudan a viajar mejor.

El viaje más largo que hemos hecho en automóvil ha sido a la Provincia de Córdoba con una duración de 8 horas prácticamente. Nos ha ido bien, pero en un momento del viaje, Luigi se puso intenso y colmó nuestra paciencia.

Igualmente, volvimos a repetirlo. Los padres tenemos una suerte de memoria selectiva que nos permite archivar en el cajón esos momentos ríspidos de la paternidad. Pero concentrándonos en el viaje en sí mismo hay claves que repetimos para poder tener un viaje más reconfortante.

Horario de Salida

El viaje nocturno es ideal para salir cuando viajamos con niños porque ellos duermen todo el viaje. Nosotros nunca lo elegimos. Primero porque no nos gusta manejar de noche y segundo porque al otro día ya nos sentimos mal descansados.

Si el viaje es de 4 o 5 horas elegimos salir cerca de las 11:30/12:00 horas del mediodía. Si es día de semana, los pasamos a buscar por el colegio y salimos directamente a la ruta.

Esta hora nos permite jugar un poco con la ansiedad. Al rato les damos de almorzar en el auto y cerca de las 13:00 horas empiezan a dormir una siesta. Se despiertan cuando falta poco para llegar. Ese horario es el que más nos ha funcionado.

Cuando se trata de viajes de mayor distancia y para evitar llegar muy tarde al destino, preferimos salir a la ruta cerca de las 9:00 de la mañana. En este caso, a veces se duermen antes del mediodía.

Si el viaje es aún más largo (nosotros nunca hemos hecho uno así), recomendamos que hagan una parada con alojamiento incluido para que los chicos puedan descansar.

Comidas para el viaje

Cuando son bebés y sólo toman teta o leche, hay cosas que ya están solucionadas. Sólo les aconsejamos a las mamás que se animen a amamantarlos en el auto porque si paran para darles el pecho, el viaje puede ser eterno.

Si los bebés ya se alimentan con comida, lo ideal es preparar una vianda antes de emprender el viaje.

Existen bolsos térmicos o loncheras que mantienen la temperatura de los alimentos. En ese caso, siempre nos pareció buena opción llevar la papilla ya lista desde casa. Además de transportar un biberón (o vaso con pico) de agua.

Hay en el mercado, calentadores de mamaderas para autos. Son portátiles y no hierven el líquido. Nosotros nunca lo compramos pero porque siempre le dimos la leche a temperatura ambiente y eso nos resulta más práctico.

También llevamos papilla de cereales para preparar o algún potecito por si se queda con hambre. Si suelen darles yogurt, lleven en una lonchera con bolsas o plásticos de hielo que permiten mantener la temperatura. Es importante que no corten la cadena de frío.

No se olviden de empacar cucharas, baberos y servilletas.

Cuando los pequeños son más grandes se abre un mundo de variedades. Si almuerzan en el vehículo llevamos una vianda con sándwich tipo picnic. Además preparamos una canasta con papitas, frutas, galletitas y algunas golosinas escondidas.

En cuanto a las bebidas solemos llevar aguas o jugos. Preferimos que cada uno tenga su botella con sorbete. Parece más práctico que un vaso el cual puede caerse y mojar todo.

También llevamos brick de leches (chocolatada para Joaco y azucarada para Luigi -sólo por excepción-) para que tomen a la hora de la merienda.

A nuestros hijos les encanta comer en el auto, pero si por una cuestión de logística hacemos el almuerzo en algún parador de la ruta, preferimos que no estén mucho tiempo sentados porque ya bastante lo están en el vehículo.

Entretenimiento para los chicos

Cuando son bebés el entretenimiento no tiene demasiados trucos. Por lo general, llevamos música acorde a la edad para ir escuchando en la ruta.

La aplicación Waze incorporó en el GPS, la voz de la granja de Zenón para los más pequeños.  Si son más grandes los aparatos tecnológicos son una perfecta solución.

Si no van a tener wifi en el auto (pueden compartir datos móviles desde su propio celular) es importante descargar sus programas preferidos. En Netflix tienen la opción de descargar series o películas. Deben hacerlo cuando tienen conexión pero luego pueden verse sin necesidad de estar conectados. También hay una aplicación que se llama videocache que permite descargar contenido de YouTube.

Hay soportes para tablet que se sujetan del cabezal del asiento y sostienen el dispositivo. Es ideal para cuando son chicos o cuando comparten la tablet entre hermanos.

Si son de engancharse con el dibujo, una pequeña cartuchera con hojas no vienen nada mal.

Además de sus juguetes preferidos, que incluso ellos mismos pueden elegir llevar.

Adicionales para el auto

Algunos accesorios pueden resultar útiles aunque tampoco es necesario salir a comprar todo lo que está en el mercado. Ya les hemos mencionado el calentador de mamaderas y el soporte para tablet. Pero hay algunos elementos más que pueden colaborar para que el viaje sea más confortable, que a continuación les detallamos:

Si el bebé viaja en silla nido, los padres no vemos a la criatura porque el huevito debe instalarse, por una cuestión de seguridad, para que el niño viaje de espaldas. Nosotros compramos un espejo que se incorpora en el cabezal del asiento y que nos deja ver la cara de nuestro hijo mientras conducimos. Así sabemos si está dormido o no. Nos da mucha más tranquilidad verlo y saber qué está haciendo.

Otro accesorio que puede ser de utilidad son los sujetas cabeza para silla de autos, así pueden dormir más cómodos durante el viaje. También están las almohadas de viaje que nos sirven para viajar en avión y en auto.

Hay organizadores para coches que se sujetan en el respaldo del asiento y permiten transportar las cosas del bebé allí mismo. Nosotros nunca lo hemos probado pero pueden ser bastante útil.

Si su auto no tiene bandeja hay unas mesas de sillas para el auto en donde ellos pueden comer o apoyar cosas ahí.

Tener un buen parasol no es un dato menor. Hay que evitar que el sol les dé en la cara durante el viaje.

Lo primero que hay que saber es que el viaje puede resultar muy placentero como también puede ser todo lo contrario. No desesperarse, no estresarse, y no angustiarse si el viaje no sale como uno lo tenía en mente.

Alquiler de autos

Ya en nuestro primer viaje surgió el dilema de cómo movilizarnos durante las vacaciones. Después de consultar e investigar sobre los medios de transporte, decidimos rentar un vehículo.

Si bien los trenes en Europa son excelentes y puntuales, elegimos esa opción porque nos parecía más conveniente a la hora de viajar con niños.

La disposición permanente de un auto genera una ventaja significativa, sumado a que permite manejar nuestro horario y acomodarlo al de los pequeños. Y estas cuestiones son primordiales cuando se viaja en  plan familiar. Incluso, en más de una oportunidad, nos ha servido como cambiador del bebé.

CONSIDERACIONES A LA HORA DE ALQUILAR AUTOS CUANDO VIAJAMOS CON NIÑOS

A la hora de rentar un auto, lo primero es optar por la oficina más oportuna de acuerdo a nuestro itinerario, sobre todo si hacemos la reserva por la Web.

En muchas ocasiones, se suele contratar directamente en el aeropuerto cuando se arriba al país de destino. Así ya tienen resuelto también el tema del transfer hacia el alojamiento.

La primera vez que alquilamos un auto fue en España, y lo hicimos una vez llegados al aeropuerto sin reserva previa. Luego de evaluar las diferentes tarifas terminamos escogiendo por la empresa Hertz y realmente no hemos tenido ningún conflicto.

Una vez decidida la oficina, el siguiente paso es definir la hora de entrega y recepción. Hay que tener en cuenta que la hora en que se retira el auto debe ser la misma de la de la entrega. Se supone que cobran recargo pasado este tiempo, pero no podemos dar fe de eso porque siempre lo hemos devuelto en el momento correspondiente.

Una vez elegida la hora y el lugar, procedemos a seleccionar el auto que nos acompañará durante el viaje.

En líneas generales, cuanto más grande es el compartimento, mayor es su costo. Tenemos que tener en cuenta qué tipo de confort requerimos a la hora de viajar con los niños. En principio es importante que tenga un amplio baúl para poder guardar, cómodamente, todo el equipaje en el que debe incluirse el carro de paseo del bebé.

Si el baúl es pequeño, el rodado del niño no cabe, y eso es un gran inconveniente durante el viaje.

Con el lugar, la hora y el modelo escogido, surgen las dudas sobre qué accesorios contratamos y eso depende mucho de los requisitos de vialidad que exige la legislación de cada país.

Es imprescindible asesorarnos sobre el tipo de sillas reglamentarias en las que deben viajar los chicos. Por lo general, de acuerdo al peso, los bebés y los niños más grandes necesitan distintos tipos de asientos.

En nuestro caso, cuando reservamos el móvil lo hacemos con las sillas para nuestros hijos incluidas. La mayoría vienen con sistema Isofix. Este tipo de instalación es más fiable ya que se engancha a través de dos anclajes que trae directamente el vehículo. Generalmente corre por cuenta de los padres instalarla, la agencia entrega las sillas en mano. Algunas personas prefieren llevar sus propias asientos desde sus casas. Está permitido llevarlo al avión, pero no es para nada práctico ni cómodo.

La segunda vez que rentamos un auto ha sido en Miami, aquella vez fue una van porque viajamos con una familia amiga. Gran error!!!!

Cuando se trata de familias con chiquitos siempre recomendamos ineludiblemente alquilar dos autos por separado. La independencia de cada familia es fundamental. Es muy difícil poder congeniar los planes de tantas personas y de tantos pequeños a la vez. Además, los asientos no tenían el sistema Isofix por lo que tuvimos que distribuirnos como pudimos y no como quisimos.

La tercera vez que alquilamos lo hicimos en la bella Italia. Tuvimos un percance en la oficina porque no tenían las sillas de los niños, las cuales habíamos reservado con preventiva antelación. Pero más allá de la demora, todo fue debidamente solucionado.

Una de las condiciones que es obligatoria a la hora de arrendar un coche es el tema del seguro. Generalmente en la primera oferta está incluido un seguro de cobertura parcial por colisión. Si la diferencia no es abrumadora, nosotros preferimos contratar un seguro de cobertura total para poder estar más tranquilos. Especialmente en países en donde no conocemos el tránsito ni el estado de las rutas.

Por lo general el conductor designado es Berchy, pero a veces las compañías suelen ofrecer una oferta de conductor adicional. Nos sucedió en España en donde yo me di el gusto de manejar por las autopistas hispanas. Es una buena opción para tener en cuenta si los trayectos son largos.

La cuarta vez que alquilamos un auto ha sido en Inglaterra y esto requiere una mención especial. Como todos saben, los ingleses conducen a la inversa de la mayoría de los países del mundo. Pero no sólo por el volante, sino porque se conduce por la izquierda.

Lo ideal es ir atrás de un auto para evitar tomar la vía esquivada, al menos hasta estar acostumbrados. Cuando hay que incorporarse a una rotonda, siempre se debe ceder el paso a los coches que vienen por la derecha. Todo es un tanto complicado pero sólo es cuestión de un rato poder acomodarse a este tipo de manejo. No teman si están por hacerlo!! No es imposible.

Es importante conocer las leyes de tránsito del país que visitamos. En Europa generalmente hay zonas restringidas en las que sólo está permitido el ingreso para autos autorizados. Si acceden sin permiso son candidatos a recibir una multa.

También es fundamental conocer las señales viales. Por ejemplo en España, no conocíamos el símbolo de la calle peatonal y nos metimos dentro de una. Por suerte no ha sido más que un momento muy tenso en donde los españoles amablemente nos ayudaron a salir.

Países como Uruguay (en donde no alquilamos auto pero fuimos con el nuestro) tienen prioridad indiscutible los peatones. Si no se acata esta regla probablemente reciban algún comentario no grato. Nos ha pasado también.

En algunas situaciones se exige licencia internacional de conducir, nunca tuvimos que realizar ese trámite pero tenemos entendido que es una simple diligencia que debe hacerse a través del Automóvil Club Argentino.

Un adicional típico que ofrecen las oficinas de rentas, es el GPS. Realmente tiene un costo elevado. Nosotros hemos llevado siempre el nuestro, en el que cargamos previamente los mapas necesarios. También ofrecen wifi pero nunca lo hemos contratado porque nos resultó mejor comprar un chip de telefonía prepaga que gastar la plata en ese servicio.

Siempre optamos por la política del tanque lleno. De esta forma recibimos el auto con combustible y al entregarlo debemos llenar el tanque. En algunas compañías se puede abonar la diferencia directo en caja pero tenemos entendido que no conviene económicamente. También elegimos alquilar con la opción de kilometraje ilimitado.

Cuando nuestros viajes son de recorrida en la que realizamos importantes distancias entre un destino y otro siempre optamos por rentar un auto. Esto nos permite tener más libertad e independencia con respecto a los horarios, nos deja cambiar los itinerarios, los niños descansan mientras conducimos, y tenemos el atributo de poder ir resolviendo el viaje de acuerdo a las vicisitudes que ofrece el camino.

Esperamos que les sirvan nuestros consejos!!!!!

Cómo armar un botiquín

Una de las mayores preocupaciones de los padres a la hora de viajar con niños, es el temor que se enfermen estando tan lejos de su país natal.

Así nacen preguntas tales como: el destino de vacaciones cuenta con un buen sistema de salud?; cómo es la calidad de la sanidad del país al que uno visita? Tienen buenos y capacitados médicos?

Estos son los primeros grandes fantasmas que aparecen en la cabeza de muchos papás. Muchos nos han comentado sobre este tipo de miedos que les surge ineludiblemente. Algunos prefieren resignar viajar al exterior por este gran pavor. Y no es poca cosa.

La verdad es que cuando nuestros hijos se enferman, automáticamente se nos hace un nudo en la panza que nos comprime hasta el pecho. Imagínense estando muy lejos de casa. Las ganas de volver aparecen enseguida y a veces, generan arrepentimiento. Siempre nos sentimos más seguros cuando estamos en nuestro hogar, de eso no hay dudas!

Por suerte una sola vez se nos ha enfermando uno de los pequeños. Fue Luis con casi dos años en Imbassai, playa ubicada en Salvador Bahía, Brasil.

Se pescó una enfermedad eruptiva súper contagiosa que se llama fiebre aftosa humana, conocida comúnmente como la enfermedad de manos, boca y pies porque presenta un sarpullido preferentemente en estas áreas.

Luigi estuvo muy molesto durante dos días completos, tenía muchas llagas en la boca que le impedían comer. Sólo quería tomar leche. Además tenía fiebre.

Sinceramente nuestros últimos dos días de vacaciones fueron poco agradables, no lo podemos negar. Estábamos muy preocupados por el bienestar de nuestro bebé.

No vamos a decir una cosa por otra… esos días lo resguardamos del sol y lo dejamos estar mucho tiempo en la habitación, para que pudiera descansar todo lo posible. Por lo general, Berchy llevaba a Joaco a la playa o la piscina y yo solía quedarme con nuestro hijo menor. Recién en la última noche fue que mejoró y pudimos disfrutar de la última cena.

De todas formas, aunque pueden suceder estas cuestiones, nosotros aconsejamos que se animen a viajar sin temores.

Si sos de los que tienen miedo te damos nuestros consejos para que puedas menguar las fobias que uno como padre puede tener. Te contamos que hacemos nosotros antes de viajar.

Consejos antes de viajar

En primer lugar consultamos con nuestro pediatra. Una vez que tenemos en mente un destino, le preguntamos a nuestro doctor de cabecera sobre la sanidad de esa región o país. Él nos dice si debemos vacunarnos o no, o si tenemos que tomar alguna medida de precaución.

Una vez que tenemos la aprobación del pediatra y tomamos los recaudos sanitarios pasamos al segundo paso…La cobertura médica.

Siempre hemos solicitado la asistencia al viajero que nos proporciona la tarjeta de crédito que tenemos. Tarjetas como Visa o MasterCard ofrecen este tipo de cobertura y en algunos casos, es sin costo adicional. Siempre lo contratamos mediante esta vía. Nunca compramos un seguro de asistencia de viaje de otra manera.

El trámite puede hacerse telefónicamente o a través de la Web. Es muy simple. De acuerdo al servicio que posee la tarjeta depende la oferta y la propuesta que presentan. En todos los casos no están cubiertas las enfermedades preexistentes.

Si no tienen ninguna tarjeta de crédito recomendamos contratar un seguro de asistencia que puede adquirirse en cualquier compañía que se dedique a la venta de este tipo de servicios.

Y como tercero y último paso llega el armado del botiquín. Siempre me guío con una lista previa para saber si debo, con tiempo, comprar algo antes de viajar.

Armado del Botiquín

En primer lugar armamos un botiquín básico de viaje para el avión en el que lleva fundamentalmente un termómetro digital, un antitérmico, gotitas de corticoide por si llega a surgir un ataque inesperado de tos, algunos apósitos y un desinfectante. Siempre tratamos de llevarlos en envases pequeños.

En cuanto al botiquín principal, que suele estar en el equipaje de bodega, transportamos los siguientes medicamentos:

  • segundo termómetro digital
  • ibuprofeno pediátrico suspensión 4%
  • antipirético pediátrico en pastillas
  • paracetamol
  • jeringa para tomar medicamentos
  • platsul (crema para quemaduras)
  • adermicina
  • hiploglós
  • macril
  • antihistamínico
  • antialérgico
  • anestésico para picaduras de insectos
  • talco y crema cicatrizantes
  • desinfectantes
  • tijera
  • cápsula de solución fisiológica
  • aerocámara
  • salbutamol
  • budesonide
  • gotas de corticoide pediátrico
  • antibiótico (no lo administramos sin consultar previamente con el pediatra)
  • apósitos
  • gasas

Esperamos que les pueda servir nuestra lista que acabamos de compartir. Algunos medicamentos fueron incorporados últimamente gracias a las opiniones de nuestros seguidores de Instagram, que nos compartieron sus ïnfaltables¨de sus botiquines.

Algunos personas creen y hacen comentarios como que es mal augurio llevar tantas cosas. Asocian que transportar tantos medicamentos está relacionado directamente con la aparición de alguna enfermedad.

Para nosotros no es ni jamás fue así, porque siempre llevamos todo lo que creemos que podemos necesitar ante algún imprevisto, o que en realidad nos gustaría tener en caso de necesitarlo. Uno como padre se acostumbra a ciertos fármacos, marcas o laboratorios que probablemente sean difícil de encontrar en otro país.

Para evitar esa frustración preferimos llevar en nuestro botiquín todo lo que solemos usar. Por suerte, pocas veces tuvimos que utilizarlo.

Recomendamos consultar con el médico previamente. Actualmente la mayoría de nosotros tenemos la suerte de tener el teléfono del doctor en nuestros celulares y podemos consultarle mediante un mensaje. Sin molestar demasiado, ante la duda nunca está de más hacerlo, sobre todo si estamos lejos de nuestro país. Eso nos da una tranquilidad importante.

El bienestar de nuestros hijos, siempre es lo más importante.

Cómo armar las maletas

Una de las cuestiones claves para nosotros a la hora de viajar con nuestros hijos, es saber armar bien las maletas. Cuando viajamos con ellos no nos sobran manos ni brazos, por eso llevar un equipaje liviano es prácticamente parte de la estrategia aunque, por supuesto, siempre depende qué tipo de viajes vamos a realizar.

En el caso de unas placenteras vacaciones sedentarias en donde sólo nos alojamos en un único lugar, no es un problema llevar demasiados bultos.

De hecho existen lugares como Brasil o Punta Cana que al haber mucha humedad la ropa tarda un montón en secarse. Uno por lo general imagina todo lo contrario cuando va a un destino con días tan calurosos. Nadie piensa que el secado de la vestimenta podría convertirse en un problema. Pero así puede ser, por eso es conveniente llevar varias mudas de playa y trajes de baño.

Para viajes de compras como por ejemplo Miami, recomendamos ir con una sola maleta, así luego disponen de mayor lugar para traer las nuevas adquisiciones.

Cuando viajábamos con auto y nuestros hijos eran muy pequeños, llevábamos una baulera de plástico que en principio nos servía para guardar las prendas del bebé. Pero luego, una vez alojados y con la ropa guardada en el placard, la utilizábamos como bañadera para el pequeñito .

Cuando hacemos viaje de recorrida, tales como Italia, España e Inglaterra en donde estamos permanentemente haciendo check-in y check-out y yendo de un lugar a otro, la organización del equipaje es fundamental.

Calculamos una muda y media por día, además del abrigo en caso de ser necesario. De esta forma, sumamos los días de vacaciones y ahí sacamos el resultado de cuánta ropa llevar.

Por lo general no nos sobra nada, y alguna vez nos ha faltado alguna prenda que decidimos comprar durante nuestra estadía. Preferimos que nos falte antes que nos sobre, porque si falta podemos comprar lo necesario en alguna tienda; en cambio si sobra, significa un problema porque estaríamos llevando cosas de más en un viaje en donde nos conviene siempre, llevar cosas de menos. No duden en dejar atuendos en casa.

En estos tipos de andanzas indefectiblemente armamos dos valijas. La primera siempre contiene básicamente elementos de aseo, un botiquín, pañales, toallitas húmedas, leches y ropa interior. En la segunda llevamos las mudas pertinentes.

Cuando necesitamos llevar un equipaje ligero porque estamos una sola noche en un hotel, transportamos únicamente la primera maleta con nuestros neceseres a lo que sumamos los conjuntos de ropa correspondientes al día en cuestión. Así andamos más fluidos y más livianos de bolsos.

Para muchas personas pensar en ordenar una maleta con tanta premonición y antelación, es una fastidiosa tarea. En mi caso lo hago con muchas ganas porque ese trabajo previo, que puede resultar un tanto tedioso, se traduce en una gran ventaja cuando estamos en viaje.

Siempre llevamos 2 o 3 bolsas de plástico al vacío que nos permite ordenar la ropa sucia sin necesidad de ser mezclada con la que aún está limpia. Además sirven para compactar las prendas de tal forma que ocupan poco lugar.

En cuanto a los juguetes la verdad es que llevamos pocos. Primero porque requieren de un determinado espacio, y segundo porque preferimos comprar algún chiche en el destino turístico que luego lo traemos como recuerdo.

Los pañales los compramos antes de viajar y los calculamos de acuerdo a los días de vacaciones que vamos a tener. Hacemos un número de 6 o 7 pañales por día. Nunca nos ha faltado.

También compramos las leches en cartón antes de irnos (estimamos una por día), aunque de todas formas debemos consumir las leches locales porque esa cantidad, no alcanza. Algunas personas prefieren leche en polvo para estos casos, pero nosotros jamás nos hemos acostumbrado. Probablemente sea más práctica y económica.

El equipaje de mano debe ser un bolso, una cartera o una mochila. Con medidas ideales para que quepan debajo del asiento. Si bien es uno por persona, el bolso maternal cuenta por el bebé (0 a 2 años). Así que pueden llevar una cartera personal, además de la criatura.

Nosotros llevamos dos mochilas. La mía contiene pañales para el vuelo, cambiador, toallas húmedas y un pequeño botiquín con cosas fundamentales como un termómetro digital y antitérmicos. En la de Berchy transportamos elementos más pesados tales como los aparatos tecnológicos (tablets, cargadores, etc), cartones de leches, agua y algo de comida y papilla (se puede subir con una cantidad razonable de uso para el bebé). Cuando son más grandes escondemos algunas golosinas que portamos por si es necesario salir del paso en algún momento.

En cuanto al carrión que viaja en los compartimentos superiores, sus medidas no deben superar los 55 cm de alto, 25 cm de profundidad y 35 cm de ancho. Por lo general no deben pesar más de 8 kilos, aunque está permitido un poco más de peso para los que viajan en business.

Berchy había comprado una balanza digital para pesar el equipaje y realmente ha sido una excelente compra ya que nos fue muy útil y la usamos hasta el día de hoy.

Hay que estar atentos sobre los productos que están prohibidos transportar en cabina. Entre ellos son elementos cortantes y desodorantes en aerosol. A su vez, los líquidos o pastas no pueden superar los 100 ml y deben ir en bolsas de plástico con sistema de cierre.

La valija en bodega no debe superar los 23 kilos. En ella ubicamos todo lo que está prohibido llevar arriba del avión. Además de la vestimenta y el resto de los pañales y las leches.

En cuanto al carro de bebés, como habíamos comentado en otro post, puede usarse en el aeropuerto y se entrega en la puerta del avión. Una vez arribados, se retira en el mismo lugar o en la cinta junto al resto del equipaje. Siempre es preferible consultarlo.

Haciendo una lista de las cosas que no pueden faltar si viajamos con hijos, además de la ropa adecuada, diríamos que son:

  • pañales
  • cambiador
  • toallitas húmedas
  • botiquín
  • chupetes y biberones
  • leches
  • protector solar
  • repelente de mosquitos
  • juguetes que ocupen el menor espacio posible
  • dispositivos electrónicos
  • cobertor de lluvia
  • bolsas al vacío para ropa sucia
  • neceser con productos de higiene personal
  • neceser con productos de higiene bucal
  • gorros para el sol

Cuando las cosas salen ordenadas, el resultado siempre es mejor si viajamos con niños.

Esperamos que les haya servido nuestra experiencia de viaje… a organizar y disfrutar.